La Valencia imaginada

El Teatro Principal de Valencia que pudo ser un gran hotel con un faro en la azotea

El Teatro Principal de Valencia que pudo ser un gran hotel con un faro en la azotea

Luis Albert ideó un nuevo edificio acristalado y con luz del interior que emanaba a la calle

Jaume Lita
JAUME LITA

El Teatro Principal de Valencia es uno de esos edificio emblemáticos de la ciudad que pudieron tener un presente muy diferente al que hoy en día podemos disfrutar. Iniciada su construcción en las décadas finales del siglo XVIII y siendo punto clave de la sociedad valenciana hasta la actualidad, existe un proyecto firmado por el arquitecto Luis Albert que de haberse realizado hoy Valencia disfrutaría de un Teatro-Hotel Principal de grandes dimensiones al más puro estilo Broadway neoyorquino. Albert no consiguió que se realizara esta propuesta, pero sí llegó a realizar una serie de reformas puntuales en el interior del edificio.

Filippo Fontana es el arquitecto original del proyecto de Teatro Principal que Valencia tiene en la calle de las Barcas. Su construcción supone el primer teatro, como hoy en día se conoce, en la capital. Lugar de representaciones históricas, internacionales y momentos claves para la historia y sociedad valenciana, el Teatro Principal presenta en la calle de las Barcas una fachada de dimensiones reducidas con una elegante decoración. Es un edificio elegante en pleno corazón de Valencia.

En la década de 1930 Valencia vivió un boom arquitectónico de nuevas líneas, formas y diseños rompedores. Se suceden diferentes concursos de proyectos para adjudicar el más oportuno para la consrucción en cuestión de la ciudad y de edificios clásicos o con renombre se presentan una serie de reformas o traslados que mayoritariamente se basan en simples ideas de arquitectos que presentan un plan personal.

A mediados del siglo XIX abre sus puertas al gran público valenciano el Teatro Principal. Óperas, zarzuelas, musicales, conciertos, galas sociales... en sus tablas se han celebrado infinidad de actos. Como cualquier edificio de estas características, el teatro suma varias reformas menores tanto en su interior como en su exterior para diferentes adaptaciones tanto estéticas como técnicas.

En 1934 el arquitecto Luis Albert presentó un proyecto que suponía algo más que una simple reforma del edificio originalmente ideado por el arquitecto Filippo Fontana. Valencia habría tenido por Teatro Principal una construcción de grandes dimensiones, nada que ver con lo actual que ha llegado a nuestros días. La primera gran variación sería su uso exclusivo. Las artes escénicas cederían también terreno a un hotel.

El proyecto de Luis Albert lleva por título Nuevo Teatro y Hotel Principal de Valencia. La única imagen que existe de aquella idea presenta al Cap i casal una construcción acristalada, con una gran cantidad de luz que emanaba desde el interior para ser el punto brillante de Valencia. Bien recuerda a los edificios neoyorkinos más internacionales de las artes escénicas. El responsable de la idea aportaba un punto más a este futuro edificio emblemático de la ciudad: un faro en la azotea. El Teatro Principal de Valencia hubiera pasado de ser un edificio de reducidas dimensiones con decoración clásica a una gran construcción brillante. Dos chorros de luz se dirigirían hasta los diferentes puntos de la ciudad de Valencia desde la parte más alta del edificio.

Según la imagen de Luis Albert, la entrada a lo que sería el teatro se mantenía en la calle de las Barcas, mientras que el acceso al hotel sería desde Poeta Querol. Todo en una construcción de cerca de 15 plantas de altura, por las tres que tiene actualmente. El Teatro Principal, convertido en casi un rascacielos de Valencia o como describe Manuel Giménez Ribera, en 'Aproximación histórica al dibujo de arquitectura en España en el siglo XX. Luis Albert', para evaluar la dimensión del proyecto: «Elevar la línea del horizonte, más allá de la altura humana».

Valencia no tuvo este Nuevo Hotel y Teatro Principal de Valencia que se dibujó en el año 1934, pero Albert sí estuvo detrás de los retoques internos como la decoración y diferentes elementos internos del edificio. El Teatro Principal sigue manteniendo ese aroma romántico de los siglos valencianos de gloria, un lugar que pudo brillar y ser el faro interior de Valencia, pero que se quedó siendo emblema de la ciudad más clásica y referente. Este proyecto de grandes dimensiones forma parte de esa 'Valencia imaginada' que se quedó en los planos y diseños de arquitectos que estuvieron cerca de plasmar en Valencia una serie de construcciones diferentes como el aeropuerto de Valencia en la Albufera, la ciudad-jardín de la burguesía, la gran estación de autobuses en el centro de Valencia, la iglesia casi tan alta como el Miguelete en honor a San Vicente Mártir, los museos que se proyectaron en la ciudad, la Basílica más grande para la Virgen de los Desamparados, las cinco avenidas que partían desde la plaza de la Reina, el campanario que falta en la Gran Vía Fernando el Católico o los rascacielos que nunca se construyeron en Valencia, entre otros.

'La Valencia imaginada'