La Valencia imaginada

La zona más codiciada de la antigua Valencia

Llano del Remedio de la ciudad de Valencia./LP
Llano del Remedio de la ciudad de Valencia. / LP

La ciudad estudió construir un Teatro de la Ópera e incluso un gigantesco Palacio de Exposiciones en el lugar que se alzó una de las torres de la muralla

Jaume Lita
JAUME LITA

Pasear hoy en día por el centro de la ciudad de Valencia podría ser diferente si todos los proyectos que se idearon se hubieran plasmado en la vía pública. Bocetos y planos que harían de la capital otra urbe bien diferente a la que hoy vivimos. Existe una zona que, dada su nula construcción, centró todos los esfuerzos de arquitectos, técnicos y gobernantes para darle uso dada su proximidad a lugares actuales como el Palacio de Justicia, la Glorieta, calle de la Paz y calle Colón. El solar comprende entre Porta de la Mar, paseo de la Ciudadella y plaza América, un triángulo sobre el que se idearon proyectos tan diversos como un mega Palacio de Exposiciones, un gran Teatro de la Ópera y hasta una nueva Basílica para la Virgen de los Desamparados.

Hoy en día, quizás sea una de las zonas más destacadas de orilla río. Entre el paseo de la Ciudadella, calle Justicia, Navarro Reverter y de forma interior calles como Doctor Fleming, Archer y Anne Huntington y General Navarro Sangran. El Llano del Remedio es una zona de la ciudad que conjuga oficinas, sede militar y viviendas, pero hasta mediados del siglo XX se barajaron diferentes proyectos que habrían dado un toque diferente a este distrito del centro de Valencia.

En 1843, según se puede encontrar en la edición de LAS PROVINCIAS, se encontraba en esta zona la fábrica de alumbrado de gas. Aún rodeada por la muralla, la antigua Valencia crecía sin freno ya a finales del siglo XIX. Es tal la expansión de la ciudad que en 1901 quedó demolida la muralla y la Torre de la Ciudadella, construcción en la que se podía leer una placa en recuerdo de la pérdida de los Fueros de Valencia en 1707, además de ser una construcción que en época goral representaba la Casa de Armas.

Eran tan icónico este lugar de Valencia que en 1909, con motivo de la Exposición Regional, servía de punto de partida para el que fué el tranvia aéreo que revolucionó la Europa de principios del siglo XX. Las próximas décadas, hasta 1962, son una sucesión de proyectos, contraproyectos, ideas y bocetos sobre un solar virgen a las puertas del centro de Valencia. Su proximidad al antiguo cauce del río turia, al puente del Mar, junto con el edificio de Aduanas (hoy Palacio de Justicia), calle de la Paz y el resto de zona noble de la capital fueron un reclamo para idear diversos proyectos en sus tierras.

Javier Goerlich idea varios proyectos para esta zona, ambos de grandes dimensiones, inimaginalbes para la Valencia actual. El primero en esbozarse es un gran Palacio de Exposiciones. Joaquín Sorolla y Mariano Benlliure lucharon por un proyecto así en la ciudad. Según ha dado a conocer la Fundación Goerlich, ambos artistas valencianos idearon un concurso de ideas para proyectar un gran edificio «que sirviera para albergar las muestras de pintores y artistas, que sobretodo a finales del siglo XIX y principios del XX salían de la Región para ganar fuera fama y prestigio«. Javier Goerlich se lazó ganador de este concurso con un edificio de gigantescas dimensiones.

El edificio, como se puede observar en el boceto de Javier Goerlich, se mostraba a la ciudad de forma imponente. Una gran escalinata para llegar a un acceso con varias columnas. Destaca una gran cúpuca con finalización cortante que aparenta servir como acceso de luz. Eso sólo era la parte frontal, la fachada principal, ya que los laterales también contarían con una gran cantidad de columnas. El acceso, según se contempla en los planos, se encontraría actualmente justo en la parte opuesta al Palacio de Justicia respecto a la Porta de la Mar.

El proyecto no fraguó «por falta de implicación presupuestaria por parte de las Autoridades de la ciudad», según apunta la propia Fundación.

Goerlich no olvidó la zona sobre la que ideó lo que hoy en día sería un emblema artístico de la ciudad de Valencia y seguramente de toda España, un megapalacio del arte valenciano. Es por ello que este año se cumple en centenario de otro proyecto que no llegó a plasmarse, uno de tantos como el aeropuerto en la Albufera, la ampliación de la Basílica de la Virgen o la nueva plaza de Toros de Valencia.

Siguiendo, más o menos, un plan similar, el destacado arquitecto de la ciudad de Valencia proyectó en el Llano del Remedio otro inimaginable edificio en la actualiad. El Teatro de la Ópera. Un gran centro clásico operístico para la ciudad que guarda similitudes, por proyección, a la Ópera de París. El teatro estaría enclavado entre Navarro Reverter, Ciudadella y Justicia.

Columnas, majestuosidad y esculturas para coronar un gran edificio que hoy sería la joya de la música en la ciudad de Valencia. Tampoco se llegó a dar forma a este proyecto de Goerlich.

Durante una década se queda en segundo plano el qué construir en el Llano del Remedio, pero cuando resurge el tema lo hace para ser una auténtica campanada, un proyecto que también habría revolucionado la ciudad de Valencia conforme hoy se conoce.

En pleno proceso de búsqueda de ideas para dar una nueva casa a la Virgen de los Desamparados se barajaron varias ubicaciones. Desde ampliar el actual templo hasta alzarla en otros puntos de Valencia. Así, se llegó a plantear trasladar la Basílica de la Geperudeta a la iglesia de Santa Catalina por tratarse del templo centro de la antigua urbe, incluso el actual Parque del Hospital, como inicio de la devoción mariana en la ciudad, se estudió como emplazamiento de la Basílica. Otro punto. en busca de la estética, fue la Glorieta para que la calle de la Paz sirviera de unión entre Santa Catalina y la nueva Basílica. Finalmente se planteó también la posibilidad de construir en el solar codiciado de Llano del Remedio, desechado para iniciar las obras en la plaza de la Almoina.

En 1951 el solar seguía vacío por lo que se pudo instalar el primer parador fallero de la historia, según realtan las crónicas de LAS PROVINCIAS. Fue la Falla del Foc la que organizó fiestas, conciertos y ambiente fallero junto al antiguo cauce del río Turia.

El 17 de junio de 1962 se daba por inaugurado el edificio de Gobierno Militar, único proyecto que se materializó en la zona. Los militares tienen una sede en el lugar que Valencia soñó tener un gran Teatro de la Ópera o un espectacular Palacio de Exposiciones para los artistas valencianos.

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