La madre de Godella fue detenida por enfrentarse a la policía el 15M

María G. en el momento de su detención en 2011./EGE
María G. en el momento de su detención en 2011. / EGE

La sentencia quedó conmutada por una pena de trabajos en beneficio de la comunidad que realizó en la Casa de la Cultura de Rocafort

JOSÉ MOLINS

La vida de María G. cayó en una espiral de marginalidad desde que conoció a Gabriel que la ha llevado a la autodestrucción y a ser detenida por la muerte de sus dos hijos. Anteriormente había sido una activista antisistema muy conocida, especialmente por los manifestantes de la época del 15-M de 2011. En junio de ese año fue apresada a la puerta de Les Corts, cuando se enfrentó a la policía mientras los agentes trataban de impedir una concentración ilegal junto a la sede parlamentaria.

La joven, que en aquel momento tenía 20 años, fue una de las cinco personas detenidas en el acto. Recibió una condena penal por estos hechos, aunque la sentencia quedó conmutada por una pena de trabajos en beneficio de la comunidad que realizó en la Casa de la Cultura de Rocafort. Allí desempeñó esta labor mientras estaba embarazada del mayor de sus hijos, hoy fallecido.

Durante esa etapa mantenía una relación sentimental con un activista valenciano, que ahora se encuentra destrozado psicológicamente al conocer la noticia, y sus amigos la recuerdan porque siempre se mostraba con voluntad de ayudar. «Sin conocerte de nada se interesaba por ti, te veía triste y se acercaba, si ha hecho eso no ha sido conscientemente, era una persona con mucho amor, el entorno de la marginalidad le ha llevado a eso. Ha tenido una vida de mierda», indica una persona de su entorno, que prefiere mantener su anonimato.

Antes de conocer a Gabriel, en la época del 15-M, María ya estaba cercana a la ideología New Age, una especie de secta en comunidades, que se convierte en peligrosa en ambientes más marginales, como en el que vivía ella. Consideraba que con la 'nueva era' iba a empezar una etapa de paz y armonía mundial. Es un movimiento espiritual y místico, relacionado con el esoterismo y el espiritismo. Creía en ángeles que la protegían, hacía meditaciones, ya que en esa ideología suponen que el mundo transmite ondas, incluso sus miembros se castigan por no tener una conducta espiritualmente aceptable. La gente de su entorno conocía desde hace años que estaba diagnosticada de esquizofrenia, aunque eso se está analizando por los médicos para ver si la hace imputable penalmente.

Después de la detención, María fue menos activa en las protestas, aunque sí moderó varias asambleas y frecuentaba acampadas de indignados. Conoció a Gabriel y estuvieron viviendo en Bélgica, donde también participó en movilizaciones antisistema.

En sus redes sociales, María hace gala de un gran activismo social en favor del ecologismo, contra los desahucios o como partidaria del régimen de Maduro en Venezuela. Todo ello acompañado de frases de un significado que hoy se vuelve funesto, como una dirigida a Gabriel, su marido y también detenido en la causa: «Te amo, el amor es lo único que vale, nuestro reino, la paz, nuestra familia».

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