El padre de los dos niños de Godella: «Están todos muertos»

Dispositivo de búsqueda activo ahora mismo en Godella, Moncada y Rocafort. /EFE
Dispositivo de búsqueda activo ahora mismo en Godella, Moncada y Rocafort. / EFE

Los dos hermanos han sido hallados muertos y enterrados junto a la vivienda en la que residía la familia

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

La Guardia Civil ha encontrado muertos este jueves a los dos niños desaparecidos en Godella (Valencia). Durante toda la tarde se ha trabajado en un amplio operativo policial para encontrar a los hermanos de cuatro meses y tres años y medio, desaparecidos en extrañas circunstancias. Después de varias horas de interrogatorio, la madre ha conducido a los investigadores hasta el lugar donde estaban los cadáveres de los pequeños: cerca de la caseta donde malvivía la familia.

Un gran número de patrullas de la Guardia Civil han rastreado los términos de Godella, Moncada y Rocafort, con el apoyo también de policías y bomberos, para tratar de localizar a los pequeños con vida. Miembros de Protección Civil, guías caninos con perros adiestrados y un helicóptero del instituto armado también se unieron al dispositivo a lo largo del día.

El operativo de búsqueda comenzó sobre las ocho de la mañana después de que un vecino llamara al 112 porque había visto cómo un individuo, que estaba ensangrentado y desnudo, salía de una casa de campo enruinas y corría detrás de una mujer en Godella. Tras el preocupante aviso, varias patrullas de la Guardia Civil acudieron al lugar indicado por el testigo: una casa donde reside un matrimonio con problemas mentales, Gabriel y María, y sus dos hijos de corta edad.

Pero la mujer y los dos niños no se encontraban en el lugar. El hombre tenía sangre en su cuerpo y daba vagas explicaciones sobre el paradero de su mujer y los menores. «Están todos muertos», dijo el hombre con voz entrecortada. También manifestó que su esposa se había sumergido en una piscina para reencarnase en su hijos.

Los agentes se quedaron perplejos cuando escucharon estas palabras. También vieron una pintada en uno de los muros de la casa: «Vais a morir todos». Ante la desaparición de los menores y las claras evidencias de que pudieran estar en peligro tanto ellos como la madre, la Guardia Civil montó un operativo de búsqueda con todas las patrullas que se encontraban en la zona y otras que acudieron de varios cuarteles cercanos.

Los guardias civiles hallaron rastros de sangre en la caseta en ruinas, otro indicio muy preocupante, pero no encontraron ningún rastro de los niños. Uno de los agentes volvió a hablar otra vez con el padre, pero su frases incoherentes sobre la reencarnación de su mujer no arrojaron luz para avanzar en las pesquisas.

Un perro adiestrado de Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Valencia encontró sobre las once de la mañana a la mujer con vida dentro de un bidón, pero sus hijos no estaban con ella. La joven de 28 años apenas podía articular palabras y tampoco dijo a los agentes dónde se encontraban los niños. Según explicó el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, la mujer parecía que se había escondido en el bidón tras huir de su marido.

Los investigadores trasladaron a los padres de los niños al cuartel de la Guardia Civil de Moncada para interrogarlos por separado y tratar de averiguar dónde se encuentran los menores. Los progenitores, que tienen diagnosticados problemas mentales, solo daban absurdas explicaciones sobre la desaparición de sus hijos.

Una amiga de la pareja vio a los niños el miércoles por la tarde cuando acudió a la casa para llevar algunos alimentos. Esta es la última vez que fueron vistos con vida los pequeños. El niño de mayor edad estaba matriculado en el colegio público San Sebastián de Rocafort, aunque no acudía a clase desde mediados del mes de febrero, según fuentes municipales. La familia residía en una casa ocupada y que los servicios sociales habían abierto un expediente debido a los problemas mentales de los progenitores y la desatención hacia los menores que podía conllevar a la retirada de la custodia.

Finalmente ha sido la madre quién ha acompañado a los investigadores hasta el lugar donde se encontraban los pequeños, muertos y enterrados.

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