Rocafort amanece tras la tragedia

La Guardia Civil sigue con las investigaciones del caso. /Damián Torres
La Guardia Civil sigue con las investigaciones del caso. / Damián Torres

La Policía Científica examina la casa del crimen de los dos hermanos mientras padres lidian con las preguntas de sus hijos: «¿Por qué han matado a dos niños?»

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La consternaciónn, la rabia y la incertidumbre han marcado el arranque de una jornada triste en Rocafort, el pueblo al que estaban más vinculados los padres sospechosos de la muerte de sus dos hijos a pesar de que el escenario del crimen se ubica, por unos pocos metros en término municipal de Godella. Mientras la Policía Científica de la Guardia Civil examina una vez más la casa en busca de pruebas incriminatorias, los vecinos, muchos de ellos padres con hijos intentan salir al paso de las habituales preguntas de sus hijos de corta edad.

Según Eva, una madre residente, «los niños hacen sus preguntas y no es fácil explicarles el asunto». «¿Por qué han matado a dos niños?», se pregunta su pequeña de siete años. «Es imposible responderles algo así, no lo podrían entender». La noticia del crimen ha marcado a niños y mayores en un día soleado, pero marcado por la pena. El silencio, solo roto por algún ladrillo y el continuo trino matutino de las aves, rodea el escenario de la tragedia.

Y la muerte, doble, que allí se ha vivido aparece extrañamente presagiar por pintadas. Si una de ellas, sobre la pared de la vieja casa ocupada rezaba «vais a morir todos», otra en un derruido pilón de cemento a pocos metros del escenario proclama: «Asesinado con aviones«. Ideas de un crimen, quizá fantasiosas y anteriores a lo sucedido, evocadas extrañamente junto a un doble infanticidio demasiado real para ser asumido por cualquiera.

Crimen de los niños de Godella