¿Por qué hay tanto mosquito? Los gatos callejeros pueden tener la culpa

¿Por qué hay tanto mosquito? Los gatos callejeros pueden tener la culpa

El instinto cazador de los felinos vagabundos amenaza a un tipo de ave que es la encargada de devorar hasta medio millón de mosquitos por pareja, según la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA)

EFEMADRID

La población de vencejo común (apus apus) ha descendido en España un 20% en los últimos 20 años debido a la proliferación de gatos callejeros, animales que, al contrario, no paran de crecer protegidos por gran número de ciudadanos.

Así lo afirma un comunicado de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA), que recuerda que el carácter urbano del vencejo hace a esta especie insectívora muy vulnerable ante la contaminación de las ciudades o los pesticidas, amenazas a las que ahora se suman los gatos asilvestrados o callejeros.

Los vencejos, a pesar de que son las aves «mejor preparadas para el vuelo» ya que pasan diez meses del año sin tocar tierra, son víctimas habituales del instinto cazador de los gatos callejeros.

Más información de los mosquitos e insectos

Como depredadores del mosquito, una pareja de vencejos es capaz de dar caza hasta a 500.000 de estos insectos en una temporada, por lo estos especialistas representan un apoyo natural contra el mosquito tigre (Aedes albopictus), «vector de enfermedades como el virus Zika o el dengue», y cuya presencia en España no para de aumentar, según ANECPLA.

Piden no dar de comer a los gatos callejeros

La directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta, ha explicado que el número de colonias de gatos callejeros se ha incrementado «de manera abismal» en los últimos años «en gran medida debido al alimento que les ofrecen los ciudadanos».

El comunicado cita un informe publicado por SEO/BirdLife que insiste en la misma idea de controlar la presencia de gatos vagabundos debido al peligro que suponen para «la avifauna autóctona, el bienestar ciudadano y la salud pública».

El vencejo duerme, come y hasta copula en el aire, y sólo se posa en el nido para alimentar a sus pollos, «momento que aprovechan los gatos para lanzarse sobre ellos»

El vencejo duerme, come y hasta copula en el aire, y sólo se posa en el nido para alimentar a sus pollos, «momento que aprovechan los gatos para lanzarse sobre ellos», ya que la evolución le ha dotado de una desproporcionada envergadura alar que, unida a sus cortas extremidades inferiores, le vuelve torpe e indefenso en tierra.

Para hacer frente a la expansión de los gatos vagabundos y frenar el declive del vencejo, ANECPLA propone «potenciar medidas de prevención para controlar su proliferación» y ha instado a la ciudadanía a «evitar darles de comer sin permiso«.

Fernández de Lezeta ha subrayado la necesidad de «promover entre la población un mejor conocimiento del problema que suponen las plagas urbanas» que a larga permita resolver el problema «con los menos perjuicios posibles para el medio ambiente, los animales y el ser humano».