Así es la 'mosca chupasangre' que se expande este verano

Un ejemplar de mosca negra. /USDA
Un ejemplar de mosca negra. / USDA

Su picada «provoca un intenso, duradero y doloroso escozor que se puede prolongar durante semanas»

EFE

Las altas temperaturas de los últimos días, con máximas que han rondado los 40 grados en algunas localidades españolas, traerán un verano «cargado de plagas» de mosquitos, avispas, cucarachas, moscas e incluso roedores, según ha advertido la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad (Anecpla).

Esta Asociación se ha referido a la mosca negra, un insecto presente en toda la geografía española, donde en la zona del río Ebro, una de las más afectadas, «se han batido récords históricos en el número de casos registrados en el país, debido a su crecimiento y proliferación no suficientemente controlada».

Conocida como «mosca chupasangre». Este insecto muerde a su víctima y le extrae la sangre. Su picada «provoca un intenso, duradero y doloroso escozor que se puede prolongar durante semanas». Las personas que la sufren pueden necesitar de atención médica.

Actuación en la Ribera

El Consorcio de la Ribera inició la semana pasada el tratamiento aéreo contra la mosca negra en el río Júcar para complementar los tratamientos terrestres que se han realizado hasta la fecha y se utilizaron 5.000 litros de producto biológico «respetuoso con el resto de la fauna».

Mediante helicópteros, se trataron aquellos lugares cercanos al río Júcar «donde la orografía, el incremento de caudal o la vegetación ha impedido acceder correctamente de forma terrestre», según ha informado la Mancomunitat de la Ribera en un comunicado.

Los adultos de mosca negra son grandes voladores que pueden recorrer más de 20 kilómetros en un vuelo y «las actuaciones contra la plaga deben hacerse de una manera global y coordinada», han señalado.

Independientemente de la actuación de refuerzo mediante el uso del helicóptero, la Mancomunitat ha informado que se continuará trabajando por métodos terrestres de forma continuada.