Joan Ribó sube la oferta al PSPV a cambio de que renuncie a la vicealcaldía

El alcalde Ribó y la concejala Sandra Gómez el pasado día 7 en la puerta del Teatro Rialto/jj. monzó
El alcalde Ribó y la concejala Sandra Gómez el pasado día 7 en la puerta del Teatro Rialto / jj. monzó

La comisión negociadora retoma el diálogo y sobre la mesa estaría que Compromís ceda alguna macroárea a los socialistas

ÁLEX SERRANO y ARTURO CHECAValencia

Los equipos negociadores de PSPV y Compromís acaban de abandonar la sala de reuniones de la junta de gobierno donde tenía lugar el primero de los encuentros programados para hoy en vistas a firmar el pacto antes de la reunión de mañana. Los miembros de la comisiones han abandonado el lugar con rostros serios y se han citado para los próximos minutos tras un receso.

Son horas clave en el Ayuntamiento para un pacto de gobierno. Los movimientos desde alcaldía para desbloquear la negociación, en punto muerto desde que hace casi un mes se conformara el Consistorio, van a más. La comisión negociadora de Compromís y PSPV estaría reunida en estos momentos, retomando así el diálogo paralizado la semana pasada, según confirmaron fuentes municipales consultadas por LAS PROVINCIAS. Según las mismas fuentes, la intención es que hoy se llegue a un acuerdo entre Compromís y PSPV y refrendarlo mañana en la Junta de Portavoces.

El planteamiento de Ribó pasa por ofrecer alguna macroárea con importante peso específico al PSPV, y ahora mismo en manos de Compromís, a cambio de que la socialista Sandra Gómez renuncie a su principal caballo de batalla: la vicealcaldía. Situarse en el segundo escalón del Consistorio sigue siendo la principal aspiración de Gómez y uno de los principales escollos en el camino del pacto de los dos partidos políticos.

Hoy y mañana se antojan dos fechas clave para que este acuerdo se acabe fraguando. Y es que el pleno de portavoces del viernes, en el que se tratarían temas no abordados en el del pasado viernes (en el que Ribó lanzó su polémica intención de dejar sin exclusividad a la mitad de los concejales de la oposición), sería el escenario municipal idóneo para dar oficialidad al pacto, todo ello antes del pleno de organización del próximo miércoles 17, en el que se deben ya repartir los asuntos por área municipal. Si no se llegara a a ese acuerdo, habría que convocar un pleno extraordinario antes del miércoles para ello.

Largas y tensas negociaciones

Las negociaciones del Pacto del Rialto se han extendido durante más de un mes desde que comenzaran las reuniones el pasado 7 de junio. En este tiempo los desencuentros han sido numerosos, pero también lo fueron antes de esa fecha. El hecho de que Ribó dejara a Gómez en el último lugar para las primeras entrevistas con los grupos tras las elecciones no sentó nada bien en el PSPV, que optaron por tensar la cuerda y no presentarse a la cita.

Limadas las primeras asperezas, la lucha de egos continuó tras las primeras reuniones. El encuentro del pasado día 2 de julio terminó con Sandra Gómez pidiendo «sinceridad, confianza y lealtad» a Compromís y con la formación econacionalista recordando al PSPV sus cesiones en forma de la renuncia a la figura de los coordinadores de área que supervisarían a los ediles.

Ni PSPV ni Compromís quieren ceder un ápice de visibilidad, de ahí que las reuniones y las negociaciones terminen con comunicados cruzados en los que cada uno recuerdan sus cesiones pero en realidad hacen pocas concesiones. Uno de los principales escollos que existen, según parece, es que desde Compromís se niegan a dar la vicealcaldía a Gómez y aseguran que el puesto no tiene encaje legal en el Consistorio. Desde el PSPV apelaban a un acuerdo previo y a una reedición del Botánico en el Consistorio, lo que terminó en un cruce de acusaciones de deslealtad.

A pesar de que parece que ninguno estuviera dispuesto a ceder, desde ambos partidos han tratado de mostrar una imagen afable de colaboración, como ocurrió el jueves en un acto cultural en el Salón de Cristal del Consistorio. Ribó aseguró que «por supuesto que hay esperanzas» de llegar a un pacto antes del pleno, mientras que Gómez precisó que la esperanza «es lo último que se pierde». Al día siguiente fue la reunión de portavoces previa al pleno de organización del día 17 y tras ese acto Gómez ni siquiera atendió a los medios de comunicación.

Ahora, mientras se acerca el pleno de investidura del día 17 de julio parece que las asperezas se pueden estar limado lo suficiente para llegar a un acuerdo.