Joan Ribó deja sin dedicación exclusiva a la mitad de los concejales de la oposición

Los concejales, ayer durante la reunión de portavoces en la sala de junta de gobierno./Juanjo Monzó
Los concejales, ayer durante la reunión de portavoces en la sala de junta de gobierno. / Juanjo Monzó

PP, Ciudadanos y Vox reprochan al alcalde su decisión de que el equipo de gobierno quede al margen de estas restricciones

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

Gran sorpresa la que se vivió ayer en el Ayuntamiento de Valencia. Con decenas de periodistas apostados en la puerta de la sala de reuniones de la junta de gobierno, los portavoces del Consistorio se reunían con el alcalde y, sorprendidos, asistían a una decisión política sin precedentes: el primer edil anunció que la mitad de concejales de la oposición no tendrían derecho a dedicación exclusiva. Posteriormente, fuentes municipales apuntaron que el perjuicio al sueldo de los ediles será de unos 5.000 euros anuales, unos 400 al mes: pasarán de 68.171,04 brutos a 63.500,25 euros, un 75% del sueldo del primer edil. La oposición salió en tromba a exigir que ese reparto de las dedicaciones parciales se haga entre todos los concejales, incluidos los del Gobierno, al entender que si no es así se considera «de segunda» a los representantes de PP, Ciudadanos y VOX, y se menoscabaría su derecho a ejercer una oposición tal como marca el resultado electoral.

Compromís esgrimió la conocida como ley Montoro para asegurar que en las corporaciones del tamaño de Valencia no puede haber más de 25 concejales con dedicación exclusiva, por lo que había que quitar esa denominación (que en la práctica únicamente supone menos sueldo) a ocho ediles, que Ribó decidió que fueran únicamente de la oposición. El portavoz de la formación econacionalista, Pere Fuset, argumentó que a ellos les encantaría que la oposición pudiera dedicarse «en cuerpo y alma a una labor tan importante democráticamente como la suya», pero que están atados de pies y manos por la Ley de Racionalización de la Administración Local. No supo, eso sí, explicar por qué el pasado mandato únicamente dos concejales (Santiago Benlliure y Eusebio Monzó) contaban con dedicación parcial, dado que la ley está vigente desde 2014. «Se buscó un encaje legal», se limitó a asegurar. Fuentes consultadas señalan que un informe de la Intervención General ha motivado este cambio de criterio del equipo de gobierno.

Sueldos municipales

Alcalde
84.667,26 euros.
Primer y segundo teniente de alcalde
81.280,37 euros.
Resto de tenientes de alcalde
76.199,71 euros.
Concejales con delegación.
74.507,18 euros.
Portavoces.
71.120,49 euros.
Ediles.
68.171,04 euros.

En cualquier caso, lo cierto es que la decisión sorprendió a casi todos. Paradigmático en este sentido el silencio del PSPV durante todo el día. Ellos no se dieron por aludidos, aunque diversas fuentes de la oposición alertaron de que la decisión de Ribó podría ser un aviso para el PSPV: si no hay pacto de Gobierno, los socialistas pasarán a la oposición y entrarán en ese reparto de ocho concejales sin dedicación exclusiva.

No es el único tema que se trató en la reunión. También se habló del sueldo de todos los concejales, incluido del primer edil. La primera teniente de alcalde, que presumiblemente será Sandra Gómez, cobrará 10.000 euros más que el presidente de la Generalitat y, además, todos los sueldos suben un 2,5% con respecto al pasado mandato. Además, los nuevos concejales sin dedicación exclusiva cobrarían menos que los de la corporación anterior.

Compromís concentra casi el 40% de los asesores y la alcaldía pasa de cuatro a seis

Otro tema peliagudo es el reparto de los asesores. De los 54 que tiene que asignar el Consistorio, 20 serán para Compromís, que se queda cerca del 40% del total entre el grupo municipal y la Alcaldía. PP tendrá 11; el PSPV, 10; Ciudadanos, nueve; y Vox, tres. Falta por repartir uno que presumiblemente irá para esta última formación. La composición de las comisiones también fue polémica porque el alcalde propuso que estarían conformadas por tres representantes de Compromís, dos para PSPV y PP y uno para Ciudadanos y Vox. Parte de la oposición entiende que con esta aritmética no se respeta la representación del pleno salida de las urnas y complica llegar a acuerdos puntuales que puedan, con la abstención del PSPV, modificar decisiones de Compromís.

Catalá denuncia la obstrucción que supone esta «medida política»

La oposición salió en tromba a criticar esta decisión del alcalde sobre las dedicaciones parciales. La portavoz municipal del PP, María José Catalá, dijo que se trata de una medida «política, evidentemente todas las dedicaciones parciales estarán fuera del gobierno». La dirigente popular criticó esta «obstrucción» y defendió la «labor fundamental» de la oposición en el Consistorio. Asimismo, subrayó que «hay unos derechos fundamentales que hay que proteger, tanto de los miembros de la oposición como de los ciudadanos que han votado a una oposición para que haga un seguimiento de la labor y fiscalización del gobierno».

Catalá criticó que a fecha de ayer no hubiera «una propuesta sobre el número de comisiones informativas» y, por tanto, avanzó que se plantea presentar su propia propuesta. «No tenemos una propuesta de comisiones informativas y, por tanto, tampoco una distribución en cuanto a presidencias, vicepresidencias y composiciones», dijo, para precisar que solo se ha trasladado que habrá nueve integrantes por comisión.

Por parte de Ciudadanos, Fernando Giner detalló que el alcalde, al explicar la medida, citó como partidos en la oposición a PP, Cs y Vox, un hecho que él interpretó como que «han reconocido que hay acuerdo de gobierno». Por ello, cree que «todo lo que están manifestando es teatro». «Tienen un acuerdo que no nos están contando», aseguró, antes de criticar que se «reparten el pastel de la ciudad» y que la actitud del alcalde es «mucho más presidencialista que antes». Giner denunció que en la reunión de portavoces desde Compromís «han traído un parámetro y una valoración personal para cada uno de los criterios diciendo que eso es lo que hay». «Muy poco abierto a lo que es el diálogo y dejando a la oposición muy poco margen de maniobra», dijo.

Desde Vox, José Gosálbez destacó el «talante de rodillo» que tendrá el gobierno municipal. «Lo que pretende el alcalde con una decisión política es que todas las dedicaciones exclusivas estén solo en el gobierno», criticó, antes de lamentar que ello «deja un poco fuera de juego» a Vox.