Golpe a los clanes que cultivan marihuana en Carlet

Registro e incautación de las plantas de marihuana en domicilios de Carlet. /Consuelo Chambó
Registro e incautación de las plantas de marihuana en domicilios de Carlet. / Consuelo Chambó

Un centenar de guardias civiles rodean dos barrios muy conflictivos de Carlet para registrar las casas de los traficantes

JAVIER MARTÍNEZ ValenciaMANUEL GARCÍA Carlet

Otra operación de la Guardia Civil contra el cultivo y tráfico de marihuana se saldó este martes con el desmantelamiento de una decena de plantaciones de cannabis en viviendas y corrales de Carlet, la detención de varias personas y la eliminación de más de 70 enganches ilegales de luz. Los individuos arrestados pertenecen a varios clanes de etnia gitana que controlan el negocio ilegal de la venta de la marihuana en la comarca de la Ribera Alta.

Desde primeras horas de la madrugada, un centenar de guardias civiles participaron en el operativo antidroga en los barrios El Cortijo y Villarrubia con el apoyo de un grupo de técnicos de Iberdrola. Mientras los empleados de la compañía eléctrica detectaban y marcaban los enganches ilegales a la red pública, los guardias civiles llamaban a las puertas de las casas para registrarlas y localizar los invernaderos de marihuana. Los agentes tuvieron que derribar varios muros y puertas para acceder a dos de las plantaciones de droga.

La presencia de niños en los dos barrios conflictivos de Carlet era mayor de lo habitual ayer por la mañana. Algunos de los cultivadores de cannabis no llevaron a sus hijos al colegio y otros no salieron de sus casas para evitar ser identificados por la Guardia Civil. El gran despliegue de agentes causó un gran revuelo en el pueblo, pero no sorprendió a los vecinos ni al cartero, que pudo repartir la correspondencia con su moto con normalidad.

La operación se salda con el desmantelamiento de una decena de invernaderos de cannabis y los técnicos de Iberdrola eliminan más de 70 enganches ilegales de luz

«Estamos acostumbrados. La Guardia Civil ha convertido el barrio otra vez en una auténtica jaula. Solo podíamos entrar o salir si enseñábamos el DNI», afirmó un vecino de la barriada de Villarrubia. Algunos de los detenidos colaboraron con los agentes y los dejaron entrar en sus viviendas, pero otros se negaron a abrir la puerta tras llamar por teléfono a sus abogados para informarse sobre las consecuencias de su acción.

Los registros en las casas se saldaron con el desmantelamiento de pequeños invernaderos de cannabis con plantas en diferente estado de crecimiento y aparatos eléctricos para acelerar este cultivo clandestino. Los agentes también se incautaron de algunos efectos utilizados para manipular y distribuir la droga. Uno de los traficantes huyó por los tejados con un saco de marihuana poco después de que un agente llamara a la puerta de su casa, pero no pudo eludir el cerco policial y fue apresado por la Guardia Civil.

Antecedente antidroga

Redada en Alberic.
El 24 de enero de este año, la Guardia Civil detuvo a una veintena de personas en otra operación contra el cultivo de marihuana en Alberic.
48 enganches ilegales.
Los técnicos de Iberdrola eliminaron 44 enganches ilegales de luz tras colaborar en la operación.
Invernaderos.
Los agentes desmantelaron una quincena de pequeños invernaderos de marihuana en el barrio de la Troneta.

La operación antidroga no causó sorpresa entre los vecinos de Carlet, un pueblo que está considerado el epicentro del cultivo doméstico de marihuana, junto con la localidad de Alberic. Varios clanes de etnia gitana controlan el trapicheo de esta droga en las dos poblaciones, concretamente en zonas de ocio y alrededores de centros escolares. Estos grupos también distribuyen la marihuana en otros pueblos cercanos, por lo que la Guardia Civil realiza redadas cada cierto tiempo en los barrios donde residen y cultivan la droga.

Algunos vecinos fotografiaron a los guardias civiles cuando acordonaban las calles donde estaban los invernaderos de marihuana y difundieron luego las imágenes a través de grupos de WhatsApp. Los detenidos están acusados de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico.

Colaboración de Iberdrola

Una veintena de trabajadores de Iberdrola y de una empresa contratista participaron en la operación policial desde primeras horas de la madrugada tras una petición de colaboración de la Guardia Civil ante la situación de peligrosidad por la manipulación del tendido eléctrico. Los técnicos eliminaron más de 70 enganches ilegales a la red pública y organizaron su labor de apoyo en varios turnos de trabajo, ya que la operación antidroga duró unas 12 horas.

Algunos de los registros domiciliarios tuvieron lugar por la tarde ante la falta de colaboración de los propietarios de las casas y su negativa a abrir la puerta. Los agentes esperaron a que el juez de guardia firmara las órdenes de registro mientras vigilaban las casas para que las personas que habían dentro no se deshicieran de las plantas de marihuana.

Uno de los traficantes huyó por los tejados, pero fue apresado poco después por la Guardia Civil

En la operación participaron un centenar de guardias civiles de los cuarteles de Sueca, Carlet, Carcaixent, Llombai y Almussafes, entre otras poblaciones, así como agentes del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y de las unidades de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Valencia y de las compañías de Paiporta, Sueca y Gandia. También intervino un guía canino del Servicio Cinológico de la Guardia Civil con un perro adiestrado en la detección de sustancias estupefacientes.

Los agentes se incautaron de más de 4.000 plantas de marihuana tras los registros de un gran número de viviendas. El despliegue policial de ayer es uno de los más grandes realizados en Carlet contra el cultivo de cannabis. La Guardia Civil de Sueca pidió apoyo a otras compañías y a la Comandancia de Valencia para coordinar los efectivos que participaron en la operación en dos turnos de trabajo. Varias patrullas de la Policía Local de Carlet colaboraron también en el dispositivo. Algunas de las plantaciones de marihuana se encontraban en viviendas ocupadas ilegalmente, por lo que la Guardia Civil continuará investigando para identificar y detener a los responsables de estos cultivos ilegales.

Vecinos del barrio de Villarrubia de Carlet «Algunos nos ganamos la vida de manera honrada: otros... ya harán lo que les parezca»

«Todo el mundo sabe que Villarrubia y el Cortijo son dos focos de problemas. Ya era hora de que actuaran». Francisco no es vecino de la zona, «vengo paseando en bicicleta por aquí», explica, y es consciente de la grave situación que presentan estas dos zonas de la ciudad de Carlet. En la mañana de ayer, al observar el gran despliegue policial confiaba en que fuera el principio de un cambio radical: «Ha habido otras redadas y luego todo ha vuelto a ser como antes. Esperemos que cambie la cosa a partir de ahora», señaló antes de retomar su marcha hacia los caminos.

Y es que en los dos barrios las pocas palabras son la nota común cuando se pregunta a vecinos. Reconocen con un gesto con la cabeza ante determinadas acusaciones y evitan señalar a uno u otro. Hay algún vecino, sin embargo, que defiende su honradez frente a quienes ponen a todo el barrio en el mismo saco: «Algunos vecinos nos ganamos la vida de manera honrada, otros... ya harán lo que les parezca», comentaba José. «He intentado ganarme la vida honradamente aunque no siempre sea fácil y puedas tener la tentación ahí. Pero intento que mis hijos me vean actuar bien».

La alcaldesa felicita a la Guardia Civil por la actuación y recuerda que existen «focos de delincuencia» contra los que hay que actuar

Quien se mostró ayer exultante tras conocer la operación desarrollada en los dos barrios era la alcaldesa de la ciudad. Maria Josep Ortega destacó en primer lugar la «gran profesionalidad de la Guardia Civil, que trabajan por el bien común de la ciudadanía».

La máxima autoridad municipal reconoció que el problema de los dos barrios no es ni mucho menos nuevo: «Lo hemos abordado varias veces en las Juntas Local de Seguridad. Ya sabíamos que este problema existía y era necesario enfrentarse a él». Ortega recordó que la inseguridad en la zona afectaba hasta al camión de la basura: «Los empleados de la recogida no querían ir a estos barrios si no iban acompañados por la Policía Local porque les disparaban con escopetas de balines». La alcaldesa confía en que la operación policial de ayer sea el primer paso «para acabar con situaciones irregulares y los focos de delincuencia que existen en la zona».

El modo de actuar para apaciguar los ánimos en estos barrios debe tener como base «la educación entre los niños para que cuando crezcan no hagan lo mismo». A los mayores, por su parte, «hay que hacerles entender que existen alternativas y otros modos de vida fuera de actuaciones irregulares».

Marihuana en Valencia