Rus se declara inocente: «Estoy imputado desde que tomé la comunión»

Alfonso Rus, a su llegada a la Ciudad de la Justicia, este miércoles./Efe
Alfonso Rus, a su llegada a la Ciudad de la Justicia, este miércoles. / Efe

El expresidente provincial niega todos los delitos que se le atribuyen y resta credibilidad a Benavent, al que acusa de «quedarse con el dinero»

ALBA DE JUANValencia

El Juzgado de Instrucción número 9 de Valencia citó ayer por la mañana a declarar al expresidente de la Diputación, exalcalde de Xàtiva y expresidente provincial del PP, Alfonso Rus, por presunta participación en el desvío de fondos públicos al club de fútbol Olímpic de Xàtiva, del que era presidente. Rus calificó de «mentiras» las acusaciones del exgerente de Imelsa Marcos Benavent, que en su día fue una de las personas de máxima confianza y que acusó al exdirigente popular de desviar dinero al club de La Murta. Así se pronunció a su llegada al juzgado, al que acudió en calidad de investigado, tras la declaración de Benavent el pasado 7 de mayo.

El expresidente de la Diputación de Valencia señaló a los medios que «desmentía» las acusaciones del autodenominado «yonqui del dinero», al que acusó de ser «un cobarde» y que por eso ahora intenta «tirar hacia arriba» en sus acusaciones, «porque realmente tiene miedo», añadió.

Rus acusa de ser un «cobarde» al autodenominado «yonqui del dinero»

El también exalcalde de Xàtiva recordó que fue la Diputación la que presento la denuncia por estos hechos, y preguntado qué le parece pasar de querellado a imputado señaló que está «acostumbrado», e indicó con la ironía que le caracteriza: «yo estoy imputado desde que tomé la comunión». Al ser preguntado dónde está el dinero que supuestamente fue desviado al Olímpic de Xàtiva, indicó que «lo cogió» Benavent, por lo que fue a parar a las discotecas que montó, ya que si lo tuviera en su poder «se habría quedado en Ecuador -en relación a la estancia de Benavent en aquel país-».

«Ya no me siento una víctima», aseguró Rus aunque afirmó que sí que es objeto de una persecución. El exdirigente del PP destacó que jurídicamente puede defenderse, y aseveró que ha tenido el problema de que «antes de hacer cualquier cosa ya era el culpable».

A su salida de la Ciudad de la Justicia -abucheado por un grupo de personas que le esperaban- Rus explicó que simplemente lo que había hecho es aclarar lo ya dicho, «que todo es un invento de Benavent».

«Ya no me siento una víctima, pero sí objeto de persecución», asegura el también exalcalde de Xàtiva

Desde su detención en febrero de 2016 por el caso Imelsa, a Rus todavía le quedan numerosas diligencias abiertas. El expresidente de la Diputación de Valencia está inmerso en la mayoría de las piezas que se han desgranado de la causa principal. Y figura como supuesta cabeza ejecutora de la investigación de los zombies -personas que cobraban un sueldo público pero sin realizar ningún trabajo- en empresas como Imelsa y Ciegsa. El fiscal pidió hace meses la acumulación de las dos causas a la espera de que se dictara un auto de procesamiento conjunto para ambos asuntos. Pero todavía no tiene respuesta desde el juzgado. Rus también está salpicado por el supuesto amaño del call center de la Diputación para adjudicar el servicio a la empresa Servimun. Además, de otra pieza en la que se le investiga por blanqueo de capitales. Sobre la que solicitó en su día una comisión rogatoria a Brasil.

Caso Imelsa

Preguntado por dónde se quedó el dinero que supuestamente fuedesviado, ha indicado que «lo cogió» Benavent y fue a parar a las discotecas que montó, ya que si lo tuviera en su poder «se habría quedado en Ecuador».

Ha asegurado que ya no se siente «víctima», aunque sí objeto depersecución, y ha destacado que jurídicamente puede defenderse, sibien ha indicado que ha tenido el problema de que «antes de hacer cualquier cosa ya era el culpable».

Fuentes conocedoras del caso explicaron en junio a EFE que Benavent responsabilizó a Rus de haber ordenado el desvío de los fondos de un contrato para la renovación del alumbrado público de Llutxent, que finalmente fueron a parar, según el testimonio del autodenominado «yonqui del dinero», al Olímpic de Xàtiva.

Esta investigación, aunque se inició con anterioridad al conocido como caso Imelsa, que investiga el Juzgado de Instrucción número 18, se enmarca en la supuesta trama corrupta que desvió fondos públicos de la corporación provincial.

En función de los testimonios de los nuevos investigados, se podría conformar una nueva pieza separada de la causa matriz, han informado las mismas fuentes.

Este asunto, el desvío de más de 60.000 euros de un proyecto para la renovación del alumbrado de Llutxent, fue denunciado inicialmente por la Diputación de Valencia, cuyo entonces presidente, Alfonso Rus, responsabilizaba a Benavent y otro empresario, Vicente Calvo, de haberse quedado el dinero.

Sin embargo, tras la declaración de Benavent del pasado 7 de mayo, la participación de Rus ha pasado de querellante a investigado.