Dos familiares del exsuegro de Benavent también trabajaron en el call center

A. G. R.

valencia. El informe de la UCO presenta a Mariano López, el exsuegro de Benavent, como pieza nuclear de la trama del supuesto amaño del call center. No ya por los 200.000 euros de comisiones que presuntamente se embolsó de Servimun, la empresa adjudicataria, sino que, además, consiguió trabajo para dos de sus familiares. En concreto, para su hijo, que se convirtió en uno de los supervisores del servicio de atención telefónica en el horario vespertino. Pero también para el primo de López, Alberto Beltrán, que trabajó como telefonista, según consta en las actuaciones judiciales.

Los agentes de la Guardia Civil, en el informe enviado recientemente al juzgado y del que LAS PROVINCIAS informó en su edición de ayer, recopilan las declaraciones de los trabajadores que contrató la empresa para la atención telefónica. El primo del exsuegro no quiso declarar ante los investigadores.

El resto coincide en que el horario de atención se modificó al poco de comenzar a prestarse el servicio. Así, mientras de inicio se trabajaba los sábados por la mañana, al cabo de un mes se eliminó sin mayores explicaciones. Se desconocen los motivos de estos cambios. Sin embargo, los agentes subrayan estas circunstancias como la prueba de que las condiciones que Servimun ofrecía en su oferta a Imelsa -les benefició frente a otros aspirantes- nunca llegaron a cumplirse en su totalidad y pese a ello no se les penalizó.

Mariano López, el hombre que supuestamente entregó los audios que durante años grabó Marcos Benavent con sus compañeros de partido, declara hoy como investigado por la trama del call center. También lo hará su mujer y su cuñada, los familiares que utilizó para poner al frente de una de las empresas que recibía las comisiones. De igual modo, está convocado también en Instrucción 18 el responsable de la empresa adjudicataria.