Usuarios y empresarios lamentan el nuevo retraso del tren a Barcelona

Traviesas apiladas junto a la estación Fuente de San Luis. / damián torres
Traviesas apiladas junto a la estación Fuente de San Luis. / damián torres

Entidades y asociaciones reclaman que se agilicen las obras del Corredor Mediterráneo para reducir los tiempos de viaje hasta Cataluña

DANIEL GUINDO VALENCIA.

El Ministerio de Fomento ha dejado sin fecha concreta la entrada en servicio de la conocida como variante ferroviaria de Vandellós, un tramo de doble vía en ancho ibérico ya terminado y en pruebas desde comienzos de 2018, cuya entrada en servicio permitirá reducir treinta minutos el viaje en tren entre Valencia y Barcelona hasta dejarlo en dos horas y media, aproximadamente. La actuación se esperaba que estuviera lista este mes de junio, aunque ahora podría retrasarse hasta, incluso, finales del ejercicio; información recogida ayer por LAS PROVINCIAS y que no ha sentado nada bien entre los usuarios y los colectivos empresariales, que siguen sufriendo el cuello de botella de la vía única a su paso por Tarragona. Reclaman, de nuevo, agilizar las actuaciones y lamentan el enésimo retraso de estas obras enmarcadas en el demandado Corredor Mediterráneo.

Al respecto, el secretario de la Unión de Consumidores (UCE) en la Comunitat, Vicente Inglada, lamentó que este retraso «perjudica el quehacer diario de los usuarios» y supone «un problema», por lo que «los valencianos y el sector empresarial deberíamos unir fuerzas» para reivindicar que se agilicen las obras. Recordó que la UCE ya ha suscrito distintos documentos para que se aceleren «lo máximo posible» estas actuaciones.

En este línea, el presidente de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (Avacu), Fernando Móner, recordó que una de las características del Corredor Mediterráneo son «los continuos retrasos de los diferentes tramos» y puso como ejemplo cómo ha mejorado la conexión ferroviaria entre Madrid y Valencia a partir de la puesta en marcha del AVE. «Antes tardabas siete horas y acudía una vez al mes y ahora puedo ir dos veces por semana, porque al reducir el tiempo de viaje tienes más tiempo para hacer otras cosas», concretó. «Son obras que, si se demuestra su utilidad, la Unión Europea las financia en parte, por lo que deberíamos ir a por todas», añadió Móner.

Luis Martí, presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunitat cree que «se trata de una infraestructura básica para el desarrollo económico y turístico», por lo que «sus constantes retrasos son un perjuicio más para la Comunitat, que soporta un déficit de inversión en infraestructuras básicas para su desarrollo».

Desde la Asociación Valenciana de Empresarios, Federico Félix destacó que se trata de una noticia agridulce. «Tenemos cierta esperanza porque la presidenta de Adif nos ratificó que en 2019 estaría terminado, pero no se puede admitir ni un retraso más, ya está bien. Antes de acabar el año tiene que estar terminado, es lo mínimo que podemos exigir con todos los retrasos que acumula el corredor».

Asimismo, desde la Confederación Empresarial de la Comunitat (CEV) indicaron que los empresarios «confiamos en que no quede muy lejos la puesta en marcha de la variante de Vandellós, que se esperaba para finales del 2018 y que todavía sigue sin fecha concreta» y recordaron que la doble vía de ancho ibérico en este tramo ya está terminada y «ahora habría que agilizar las comprobaciones pertinentes que permitan su puesta en servicio pronto».

Incluso desde la Autoridad Portuaria de Valencia desean que «se resuelva cuanto antes y se cumplan los plazos previstos», puesto que «cualquier retraso provoca también demoras en el resto de conexiones», así que «cuanto menos minutos esté parado, mejor».