Un hombre desaparecido y 2.000 nuevos desalojos por las riadas en la Vega Baja

Los desalojados del cámping de Crevillente, ayer, acogidos en uno de los polideportivos de la localidad donde fueron trasladados. / efe
Los desalojados del cámping de Crevillente, ayer, acogidos en uno de los polideportivos de la localidad donde fueron trasladados. / efe

La Generalitat admite que el sector agrario de la comarca ha quedado «arruinado» y el viernes aprobará las primeras ayudas a damnificados

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La tensión no cesa en la Vega Baja. Mientras siguen los rescates de personas aisladas, nuevos problemas relacionados con las crecidas o desbordamientos de un río Segura agigantado por la gota fría provocaron ayer el desalojo de cerca de 2.000 personas en dos campings y en una pedanía del sur de Alicante. La Generalitat comienza a hacer balance y califica de «ruinosa» la situación en la que ha quedado el sector agrario de la comarca. El viernes se aprobará el primer decreto de ayudas para damnificados.

La mayor preocupación para los equipos de rescate en la jornada de ayer fue la desaparición de un hombre de 66 años de origen holandés que, al parecer, había salido a dar un paseo y se cayó en la acequia de Mayayo, en la localidad de Dolores. Fueron sus familiares quienes dieron la voz de alarma y de inmediato se activó un dispositivo de búsqueda. La víctima fue arrastrada por el abundante caudal de esta canalización y se perdió su rastro, lo que puso en marcha un complicado rastreo entre las poblaciones de Daya Nueva, San Fulgencio y Dolores.

La primera evacuación de ayer se produjo de madrugada, en un camping de Crevillente, y finalizó sobre las 3.30 horas. La decisión se tomó porque empezaba a entrar agua en las instalaciones. Se trata de un cámping de lujo y de los de mayor capacidad de la zona. Se halla junto a la autopista AP-7 y a pocos kilómetros de la inundada Almoradí. Unas 1.500 personas fueron desalojadas de forma ordenada. Del total de evacuados, 310 fueron realojados provisionalmente en dos polideportivos de Crevillente.

Equipos de emergencias buscan a un holandés de 66 años arrastrado al caer a una acequia en Dolores

Consecuencias

1.400
militares trabajaban ayer en la Vega Baja y Murcia. Pero el despliegue es mucho mayor: hay bomberos de Alicante, Guardia Civil, Policía Nacional, bomberos de la Generalitat, brigadas, voluntarios de Protección Civil y multitud de policías locales, personal de Cruz Roja, técnicos de Emergencias.
Voluntarios.
El Ayuntamiento de Orihuela ha habilitado dos teléfonos para coordinar a los voluntarios que quieran ayudar en la limpieza o reparto de víveres. Son el 672 21 67 81 y el 672 22 13 90. Cruz Roja organiza otras iniciativas solidarias para los damnificados.
18.
Aunque la gota fría tiende a remitir y hoy no hay riesgo meteorológico en la Comunitat, 18 provincias de ocho comunidades amanecieron ayer con alerta por lluvias, tormentas o viento.
Comunicaciones.
Renfe puso ayer en marcha planes alternativos de transporte por carretera con autobús entre Murcia y Albacete y Murcia y Valencia. Todavía había tramos de vías interrumpidos. La AP-7 seguía cortada.
Parques y colegios.
Los parques y jardines de Valencia reabrieron ayer y hoy los colegios harán lo propio tras la suspensión de clases del viernes.

Poco después, una nueva complicación para la Vega Baja. Otra rotura en la mota del río Segura en Almoradí junto a la que ya se produjo el jueves provocó una nueva y peligrosa salida de aguas, según la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). En principio, se barajó desalojar la pedanía de Heredades pero finalmente no fue necesario. Como explicó el Ayuntamiento de Almoradí, la nueva fractura afectó a una zona aguas abajo del puente del río, en su margen izquierda, pero no parecía que fuera a afectar a su término. Los técnicos de la CHJ confiaban en poder reparar la nueva salida de aguas a lo largo de hoy.

El peligro se extendió también para otro camping de Guardamar del Segura situado muy cerca de la desembocadura del río en esta población. Las instalaciones pertenecen a la misma empresa que el de Crevillente. En esta ocasión se quiso evitar el riesgo ante el desbordamiento parcial del Segura por el incremento de caudal desde las vegas medias y alta.

Niños y mayores

Las evacuaciones continuaron, sin descanso para los muchos equipos que trabajan conjuntamente: militares, bomberos, policías, guardias civiles... Entre los miles de asistidos, se encuentra un bebé con fiebre. Se hallaba en Dolores y necesitaba atención médica urgente. Agentes de la Guardia Civil lo trasladaron con una lancha hasta un centro de salud. Este salvamento se produjo en torno a las 12.45 horas. En esta población fueron evacuadas otras tres personas que estaban aisladas.

Aunque se trata de cifras aproximadas, con las evacuaciones de ayer en los cámpings el número de desalojados o rescatados entre todos los organismos de emergencias ya supera con creces las 3.000 personas. Para muchos se abre ahora una gran duda: ¿Cuándo podrán volver a sus casas? ¿Qué viviendas han quedado con riesgo de desplomes?

La Generalitat anunció ayer que desplazará a 130 técnicos a las zonas afectadas por el temporal, tanto a la Vega Baja como a la Vall d'Albaida, para evaluar los daños en las casas y valorar si las personas desalojadas pueden regresar. A partir de hoy se desplazarán los primeros dispositivos.

Tanto el Consell como los organismos gubernamentales aseguraron ayer que, pese a todos los problemas, «la situación en la Vega Baja es cada vez más optimista» pues no se esperan nuevas subidas del río Segura. Según indicaron, no se esperan nuevas subidas de caudal del río Segura y la rotura en Almoradí está ya controlada.

Orihuela ha dejado de estar incomunicada y la CHJ confirmó por la tarde la bajada de caudal del río sin que se espere una nueva subida. Los trabajos de reparación de daños en varios puntos del curso del río continúan a buen ritmo. Ayer por la tarde seguía desalojada una parte de la población de Almoradí y parte de los vecinos de Dolores. En el primer municipio ya se ha restablecido la luz y se trabajaba ayer para devolver el suministro de agua potable. En Dolores seguían ayer por la tarde sin luz ni agua, pero sí contaban ya con servicio de telefonía. También se asegura que no hay peligro en el embalse de Santomera.

Con semejante cantidad de frentes abiertos, el Ministerio de Defensa acordó ayer elevar su número de efectivos. Se sumaron 200 militares más, con lo que ya son 1.400 los que operan tanto en los pueblos alicantinos como en la región de Murcia. «Es una catástrofe enorme. Los estragos son dantescos y aquí hay mucho por hacer todavía», valoró la ministra de Defensa, Margarita Robles. También Cruz Roja amplió su capacidad de albergue a 400 personas.

Pérdidas de empleo

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, advirtió del «enorme impacto» económico en la Vega Baja y auguró que muchas personas «se van a quedar sin trabajo». Añadió que el sector agroalimentario «ha quedado asolutamente arruinado». Para Puig, en la reconstrucción de los daños «tienen que contribuir tanto la Unión Europea como España y todas las instituciones, pues socioeconómicamente la comarca está muy tocada y se precisa una respuesta contundente».

Para muchos vecinos de Orihuela, ayer llegó la hora de entrar en sus casas y comercios para las costosas tareas de limpieza. El ayuntamiento ha dispuesto un servicio de voluntarios para ayudar en tareas como la retirada de escombros y enseres inservibles, la entrega de víveres o el reparto de productos de higiene. El llamamiento también va dirigido a empresas o particulares que puedan aportar maquinaria especializada para la retirada de agua. Es la hora de la solidaridad.

DANA en Alicante y Valencia

Más