«La fachada era una ciénaga»

Carola Sigüenza, vecina de Orihuela, se recuperaba ayer de los días angustiosos después de que la población pasara tres días aislada. Según relató a EFE, el jueves a mediodía salió de su trabajo en Torrevieja y su regreso a casa se tornó «una odidea». «Pensaba que no lo contaba», recordó. Fue dando rodeos por diferentes accesos hasta que alcanzó la casa de su familia. La suya, en el centro de la localidad, era inalcanzable. «La fachada era una cénaga y sólo se podía salir a nado», describió la vecina de la Vega Baja.