El turismo lleva el centro de Valencia al límite

Un grupo de turistas en el Mercado Central /Irene Marsilla
Un grupo de turistas en el Mercado Central / Irene Marsilla

Vecinos de Ciutat Vella protestan por un verano «difícil» y por el modelo municipal | Residentes en la zona más turística de Valencia exigen al Consistorio que controle más los apartamentos turísticos, los patinetes y las bicis

Álex Serrano
ÁLEX SERRANOValencia

A falta de datos oficiales sobre el turismo en la ciudad en verano, la sensación a pie de calle es que la salud económica de Valencia al menos en lo referente al sector más importante de la urbe está en plena forma. O no, porque los vecinos y residentes en el centro histórico de la ciudad exigen al Consistorio que mejore el control de apartamentos turísticos y de medios de transporte como bicicletas o patinetes y que destine más recursos para reducir las molestias derivadas de los grandes grupos de turistas que organizan fiestas en parques y plazas del centro como la de Guillem Sorolla.

LAS PROVINCIAS ha pulsado a pie de calle la opinión de quienes conviven día a día con las grandes cifras turísticas que permiten, en septiembre, que los sectores hostelero y hotelero saquen pecho. Los aumentos de pernoctaciones, el crecimiento de los visitantes extranjeros e incluso la subida en la rentabilidad se traducen, en el entramado urbano de Ciutat Vella, en no pocas molestias para los vecinos y residentes que durante todo el año viven en barrios como El Carmen, El Mercat, Sant Francesc o El Pilar.

Toni Casola, portavoz de Amics del Carme, explica que los conflictos con los turistas «no son un tema puntual». «Nos enfrentamos a un problema de saturación porque el Ayuntamiento está instalado en una espiral de crecimiento sostenido«, asegura el dirigente vecinal, que recuerda además que en las zonas más turísticamente saturadas (neologismo acuñado en Ruzafa por Russafa Descansa) «hay un problema de vivienda». Es el caso de calles como Caballeros o zonas como la plaza de la Virgen o el Mercado Central.

Casola aboga por que el Consistorio «diversifique». «Si sabes que vienen muchos cruceristas, puedes diversificar actividades en otras zonas de la ciudad», insiste. El dirigente vecinal, además, reconoce que el barrio no se está deteriorando como antes del Plan Riva «pero sí que se está desplazando a los residentes a favor de los turistas«. Casola insiste en que nadie en el barrio está en contra de los visitantes, pero admite »problemas de convivencia cada dos por tres«: »Ellos vienen de fiesta pero nosotros vivimos aquí todo el año. El uso residencial no es compatible con el uso hotelero«.

De una opinión similar es Rafael Mampel, presidente de la Asociación de Vecinos de Ciutat Vella. «Sabiendo lo que ha pasado en Madrid y Barcelona, cuesta entender cómo el Ayuntamiento no ha hecho nada durante años«, dice. Para este dirigente vecinal, el principal problema son los patinetes y las bicicletas que circulan por la acera y la falta de control de la policía sobre ellos, aunque también insiste en que en algunos puntos del barrio de la Seu «sí ha habido problemas con los turistas, como en la plaza Miracle del Mocadoret, donde me consta que ha habido enfrentamientos serios«. En otros puntos, como en las proximidades de la Lonja, también ha habido discusiones entre residentes y turistas, como el año pasado, con lanzamiento de huevos incluido entre ambos grupos.

Turistas y patinetes.
Turistas y patinetes. / Manuel Molines

Esta situación, que parecía hasta el momento circunscrita únicamente a El Carmen y El Mercat, amenaza con llegar a otros barrios. Donde ya se están empezando a dar los primeros conatos de discusiones entre turistas y vecinos es en Velluters, una zona del barrio de El Pilar. La secretaria de la Asociación de Vecinos El Palleter de Velluters, María José Volta, relata un suceso que presenció ella misma esta semana: «A las 3 de la mañana estaba en la calle con la policía. Había visto desde la ventana un grupo de turistas italianos que estaban con música en el parque de la calle Guillem Sorolla y nos molestaban. Cuando vi que otra vecina bajaba a hablar con ellos, bajé yo también. Cuando llegó la policía, se dispersaron pero descubrimos que se alojaban en un hostal cercano y a la mañana siguiente fuimos a quejarnos«.

Las frases

Toni Casola, Amics del Carme:
«La gente viene de fiesta unos días, pero nosotros vivimos aquí todo el año y no es compatible».
Martín García, coordinadora Entidades C.Vella:
«Estamos en contra del modelo del Ayuntamiento porque pensamos que no es sostenible».
María José Volta, El Palleter de Velluters:
«Empezamos a tener problemas debido a que el barrio se está llenando de apartamentos turísticos».
Rafael Mampel, AVV Ciutat Vella:
«Sabiendo lo que ha pasado en Barcelona, no se entiende el descontrol del Ayuntamiento en Valencia»

Este suceso, que puede parecer banal, es el día a día de decenas de vecinos en el centro, como en la calle Purísima, donde tal como publicó este diario este mismo mes ha habido importantes problemas con grupos que hacen botellón en la calle. «Aquí empezamos a tener problemas, así como para hablar con la policía. Está todo el barrio lleno de apartamentos turísticos, pero ahora que se van a regular, quiero pasar una relación de todos los que hay al Consistorio», dice Volta.

Los propios vecinos reconocen cuestiones a resolver. «No son conscientes de que aquí vive mucha gente y nos están echando«, dice una señora en una panadería, mientras otra residente en la zona le quita importancia. Sin embargo, son mayoría los trabajadores y vecinos de Ciutat Vella que piden una mayor regulación, incluso en calles muy turísticas como la del Trench, donde los propios dueños de tiendas de recuerdos piden un mayor control de los grupos de cruceristas para evitar que las tiendas se llenen de golpe. «Ha habido ya hurtos», dicen.

Lo que opinan de Valencia los turistas extranjeros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos