Así son las pistolas eléctricas que usa la Policía Local de Valencia

Pistola eléctrica de la Policía Local de Valencia./Irene Marsilla
Pistola eléctrica de la Policía Local de Valencia. / Irene Marsilla

Los agentes la han utilizado para reducir a un individuo que esgrimía un cuchillo

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Cinco milímetros de aguja, cinco centímetros de corriente y cinco segundos de efecto. Los Taser de los que dispone la Policía Local de Valencia y que ha utilizado para reducir a un hombre en pleno centro de Valencia cumplen con la regla del triple cinco. La premisa que tienen los agentes para disponer de ellas es en momentos de enfrentamientos a individuos con comportamiento agresivo en el que esté en peligro una persona o los propios policías.

Adquiridas en octubre de 2017, las pistolas eléctricas han sido noticia esta semana después de que se diera a conocer la utilización en un despliegue policial. En el momento el agente desenfunda el conocido Taser una cámara inicia la grabación de esos instantes previos al disparo.

La pistola cuenta con rueda para regular la potencia del disparo eléctrico y en el momento se acciona el gatillo se disparan unos inyectores a 175 km/h. El sujeto sobre el que se quiere utilizar debe estar a entre 5 y 7 metros desde el agente.

En ese instante, de la pistola eléctrica salen unos claves con una aguja que se inyecta 5 milímetros en la piel del individuo con un efecto de 5 centímetros de corriente durante 5 segundos con una fuerza de 0,3 julios. Combinación necesaria para impedir los movimientos a una persona que presenta una agresividad excesiva.

Un software registra la hora y fecha del disparo como método de seguridad de una arma catalogada por la Policía Local de Valencia como «disuasoria« de la que sólo se puede hacer uso »como última opción«.

 

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