Jaouad Tougane: «Vine en patera y me costó mucho triunfar»

Jaouad Tougane, el miércoles, poco después de que la jueza decretara su libertad. / Damián Torres

El campeón autonómico de maratón reconoce que consume heroína y solicita ayuda para desengancharse, dejar de robar y volver a entrenar | El exatleta pide una segunda oportunidad

Javier Martínez
JAVIER MARTÍNEZValencia

Con lágrimas en los ojos, cabizbajo y rostro cariacontecido, Jaouad Tougane, el campeón autonómico de maratón en 2018, sale de la Ciudad de la Justicia de Valencia. Una suave llovizna empapa su ropa en pocos minutos. Las gotas menudas caen blandamente mientras el joven marroquí busca algún refugio en la calle. Lleva unos pantalones cortos, un viejo abrigo y una mochila con algunos objetos personales y productos de aseo. Su aspecto demacrado nada tiene que ver con el cuerpo atlético y musculado del corredor que logró las marcas de 2.13:35 en maratón y 13:16 en 5.000 metros.

Desde que roba y consume heroína, Tougane ya no es Tougane. «Vine en patera y me costó mucho triunfar. Creo que puedo ganar otra vez carreras y volver a ser el de antes», afirma con añoranza. «Necesito una segunda oportunidad, un club que me ayude, alguien que me dé trabajo. Yo no soy un ladrón. Quiero dejar de robar y competir en la pista», asegura con entereza.

Su número de identidad de extranjero (NIE) indica erróneamente que nació en 1989, pero tiene tres años menos: 27. «En la patera íbamos treinta, todos marroquíes, y llegamos a la costa de El Egido. Luego me llevaron a un centro de menores y apuntaron mal mi fecha de nacimiento», explica el exatleta mientras deja su mochila en el suelo.

«La jueza me ha dicho que si vuelvo a robar iré a la cárcel y yo no quiero eso. Ahora vivo en la calle. Necesito un trabajo y que alguien me ayude. Yo sé hacer cosas de jardinería y también trabajé en un almacén. Estuve cobrando el paro un tiempo hasta que logré mis mejores marcas y pude vivir del atletismo», recuerda Tougane.

«La heroína me está matando. Así no quiero vivir. He intentado suicidarme dos veces»

Rehusó ir a las Olimpiadas

Empezó a hacerse un nombre cuando fichó por el Playas de Castellón, el mejor club de atletismo de España. En las pruebas de ruta ganó algunas carreras, y en la pista consiguió una marca notable (13:16.12) en los 5.000 metros. Eso le permitía ir a los Juegos Olímpicos de Río con Marruecos, pero su país solo le costeaba el billete de avión. Ni una beca ni una recompensa económica. Y rehusó con la esperanza de poder competir algún día con España.

«El Playas de Castellón me trató muy bien y me pagaban ocho mil euros al año. Tenía todos los días un plato de comida y una cama para dormir. También enviaba dinero cuando podía a Marruecos para mi madre», señala el joven. Su ídolo es Ilias Fifa, otro atleta marroquí que cruzó la frontera en los bajos de un camión, con quien coincidió en Guadalajara y que acabó siendo sancionado por dopaje.

Mientras sus amigos jugaban al fútbol, Tougane prefería correr y correr sin mirar la hora. Era constante cuando entrenaba y empezó a destacar. «Arreglé los papeles para quedarme en España y pude trabajar de jardinero y cocinero, y eso gracias al centro de acogida Lázaro de Azuqueca de Henares».

Jesús Peinado fue su primer entrenador en el Club Atletismo Unión Guadalajara (CAUG), con el que ganó decenas de carreras antes de cambiar de aires, y en el Gran Fondo de Siete Aguas, la carrera más clásica del verano, conoció a Tony Gil, quien le ayudó para mudarse a la Comunitat Valenciana. «Cuando cambié de club me quitaron la licencia y pasé la temporada (2015-2016) en blanco», afirma el exatleta.

Historial delictivo

17 detenciones.
El exatleta Jaouad Tougana ha sido arrestado por la policía en los últimos meses en 17 ocasiones, al menos, por los delitos de hurto, robo con violencia, estafa, resistencia y por infracción a la Ley de Extranjería. Todos los arrestos tuvieron lugar en la ciudad de Valencia.
Robo con violencia.
El corredor marroquí arrancó y robó el compartimento de billetes de una caja registradora en unos grandes almacenes de Valencia. El ladrón fue grabado por las cámaras de seguridad del establecimiento. El joven alega que se encontraba bajos los efectos del alcohol cuando cometió el robo. Asegura que había tomado tres o cuatro cervezas.
Hurto de un b0lso.
Otro de los delitos que la policía atribuye a Tougane es la sustracción de un bolso a una mujer en un cuarto de baño de la Estación del Norte. El ladrón salió corriendo pero fue detenido poco después por dos policías de paisano. El joven niega haber cometido este hurto y asegura que encontró el bolso en la calle.

Con el Playas de Castellón ganó su prueba preferida, los 5.000 metros, en 2016, un año después de que su equipo se proclamara campeón de Europa de clubes en Mersin (Turquía). El año pasado, Tougane logró el galardón de campeón autonómico en el Maratón de Valencia y fue el primer corredor que cruzó la meta en el medio maratón de Castellón y la Carrera Popular de Canillejas, entre otras clásicas.

El pasado 16 de junio, un día después de que ganara el VII Memorial José Manuel Zambrana Pleguezuelos en Ibi, tenía que subir a un avión para viajar a Marruecos y continuar sus entrenamientos, pero no lo hizo. Desde entonces, el joven malvive en la calle mientras acumula un gran número de robos, denuncias y detenciones.

«Las noticias que habéis publicado me han hecho mucho daño», se queja el joven con el ceño fruncido. «La heroína me está matando. Así no quiero vivir. He intentado suicidarme dos veces», asegura mientras baja la mirada y muestra un corte en una de sus muñecas. Tras un corto silencio, Tougane se agacha para sacar de la mochila un documento judicial y lee con tono pausado: «Suspensión de la pena privativa de libertad».

«Voy a dejar las drogas»

El escrito que nos muestra, un auto judicial dictado el 11 de septiembre, establece tres condiciones para evitar su encarcelamiento: no volver a delinquir en el plazo de tres años, la prohibición de acudir al Carrefour del centro comercial El Saler durante el mismo período, debido a la oleada de hurtos que ha cometido en este establecimiento, y la obligación de someterse a un tratamiento de desintoxicación.

«Voy a dejar las drogas», dice en tono responsable. «Tengo que conseguirlo por mi madre y por mi familia. Mi padre murió cuando yo tenía ocho años, y mi madre y mis hermanos es lo único que me queda. Llevo dos meses sin hablar con ellos y deben de estar muy preocupados», asegura con acento extranjero. Mira al cielo y sigue hablando. «Ya no llueve. ¿Fumas? ¿Tienes un cigarro?» pregunta con actitud nerviosa.

Jaouad Tougane