Baleària insiste en que el ferry encallado en Dénia «está sujeto» aunque se han «roto» algunas piezas

El ferry encallado en Dénia, con la parte de popa sumergida por el temporal./José Iglesias
El ferry encallado en Dénia, con la parte de popa sumergida por el temporal. / José Iglesias

La temporada en el pabellón polideportivo acaba después del paso de un tornado que afectó al CdT y al Club de Tenis

R. G/B.ODénia

El ferry encallado en Dénia se hundió un poco más, cerca de un metro, en la tarde y noche de ayer debido al temporal. A pesar de ello, desde la naviera Baleària han insistido hoy en que «está sujeto» porque se encuentra «muy enganchado» en la escollera y en la roca. No obstante, ha admitido que debido a los envites del oleaje se han roto algunas piezas de la embarcación. Aunque recordó que alrededor se desplegó tiempo atrás una barrera de protección.

La naviera recalca que hasta que no pase el temporal no se podrá hacer una evaluación del estado del buque

En cuanto al estado del buque y cuándo se va a desmontar, la compañía ha reiterado que la evaluación de daños no se podrá hacer hasta que no pase la gota fría, ya que con la climatología actual nada se puede hacer. Asimismo, la naviera ha mostrado su confianza en que tras el temporal haya una respuesta de Capitanía Marítima de Alicante sobre la segunda fase del proyecto de «remoción» del 'Pinar del Río', para proceder a desmontar la piezas más grandes.

Vallas derribadas en las pistas del Club de Tenis a raíz del tornado.
Vallas derribadas en las pistas del Club de Tenis a raíz del tornado. / Tino Calvo

Otro gran protagonista de la jornada fue el tornado que afectó a Dénia a primera hora de la madrugada y que se cebó especialmente en el pabellón del polideportivo y que también afectó a las instalaciones del CdT, al Club de Tenis, al restaurante Fernando y a árboles, farolas y elementos de la playa. El alcalde, Vicent Grimalt, se mostró tajante. «Para el pabellón la temporada se ha acabado». Según destacó el primer edil, «está inservible, ha volado todo».

La virulencia fue tal que, a su paso, arrancó el techo, tiró una de las paredes, levantó el pavimento y rompió ventanas de esta infraestructura deportiva. Los técnicos están valorando si vale la pena arreglar los desperfectos o si resulta más conveniente hacer uno nuevo y «más adecuado a las necesidades actuales de la ciudad», remarcó Grimalt. De momento, lo que está claro es que los clubes y escuelas deportivas que utilizaban estas instalaciones no podrán volver a hacerlo.

Para intentar solventar este imprevisto, Dénia se va poner en contacto con otros pueblos de la comarca que tengan pabellones cubiertos para ver las posibilidades que existen de que estos equipos afectados puedan llevar a cabo las actividades y los partidos en sus instalaciones. Ante esta situación, diversos clubes y padres de alumnos de las escuelas municipales reclamaron que se aproveche esta desgracia para que se haga una nueva infraestructura como la ciudad se merece.

El concejal de Deportes, Raúl García de la Reina, subrayó que se están realizando tareas para asegurar las planchas del techo y garantizar la seguridad. Entonces se podrá reabrir el polideportivo para que se utilicen las zonas que no se han visto afectadas, como la pista de atletismo, el campo de rugby y el frontón.

Los números

391.
litros por metro cuadrado se registraban a media tarde en la zona de la Vall de Gallinera, según datos de Avamet.
Cortes en Xàbia.
El Ayuntamiento de Xàbia cortó ayer a primera hora los pasos del río Gorgos debido a la crecida que había experimentado el caudal por las lluvias caídas durante esta gota fría.
113.
kilómetros por hora llevaron a alcanzar las rachas de viento en la zona del Puig de la Llorença, en Poble Nou de Benitatxell.
Árboles y muros caídos.
La lluvia y el viento provocaron daños en Ondara. En la calle Roser hubo un desprendimiento, una palmera cayó en la partida Francs y Xebics y el aire tumbó un muro y dobló árboles.
Flota amarrada
La flota pesquera de Dénia permaneció ayer amarrada a puerto y las barcas, al igual que el miércoles, no salieron a faenar ante los partes meteorológicos previstos para esa jornada.
Cierre de la CV-700

Los vecinos de la Vall de Gallinera quedaron incomunicados desde primera hora de la mañana al producirse desprendimientos de árboles, tierra y piedras en la CV-700.

A última hora de la tarde, el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, hizo una visita a la ciudad para comprobar los desperfectos causado por la gota fría. Estuvo en el pabellón para conocer de primera mano cómo había quedado.

El tornado también provocó importantes daños en el Club de Tenis Dénia. Su presidenta, Elsa Bordehore, reconoció que «se nos cayó el alma a los pies» al ver los árboles arrancados, algunos de más de medio siglo, y las vallas tumbadas sobre las pistas de juego.

Asimismo, hizo estragos en el restaurante Fernando, donde rompió el letrero y parte de la estructura de la terraza. También volcó un camión. Las fuertes lluvias también anegaron calles, caminos y una plaza.

Las clases se suspendieron ayer en toda la comarca y la mayoría de municipios anunció que hoy tampoco abrirían los centros educativos.

Gota fría en Valencia