La oposición en Valencia más masiva en tres décadas

Oposición para profesores de Educacion Secundaria y Formacion Profesional en Valencia. / Jesús Signes
Oposición para profesores de Educacion Secundaria y Formacion Profesional en Valencia. / Jesús Signes

Cerca de 20.000 personas aspiran hoy a las 4.636 plazas de profesor de Secundaria, FP y Escuelas de Idiomas | El anonimato de los aspirantes en la primera prueba o la presentación de alegaciones a la nota con la lista provisional, entre las novedades

I. DOMINGOVALENCIA.

Llegó el día. A las 10.00 horas están citados en los institutos seleccionados de las tres provincias de la Comunitat los cerca de 20.000 aspirantes a las 4.636 plazas de profesorado de Secundaria, FP, Escuelas de Idiomas, Música y Artes Escénicas, Artes Plásticas y Diseño, así como catedráticos de Música y Artes Escénicas.

Para ellos arrancan unas oposiciones consideradas de las más multitudinarias en años y la mayor convocatoria en las últimas tres décadas, ya que el año pasado (para maestros de Infantil y Primaria) fueron 3.000 puestos los convocados por la Conselleria de Educación para poco más de 14.000 aspirantes (de los 17.325 matriculados). Para el próximo año saldrán unas 2.800 plazas también para Secundaria y Régimen Especial.

Son, además, las pruebas que tienen la menor ratio por puesto de la década, unos cuatro o cinco opositores por cada vacante, según el análisis realizado por Roberto Romero, trabajador de la Federación de Enseñanza de CC OO PV, en su blog 'Vamos a contar verdades'. Romero destacó que la importancia de esta convocatoria también radica en que «servirá para que el trabajo precario pase a ser fijo y, por tanto, estable, generando empleo de calidad y beneficios para el sistema». Y es que, teniendo en cuenta la tendencia del último proceso selectivo, el colectivo docente interino podría ser el más beneficiado, debido a que en la nota final los méritos cuentan un 40% y un 60% la oposición.

Las pruebas tienen la ratio por puesto más baja de la década: unos cinco opositores por plaza

Para las 58 especialidades que se convocan la conselleria ha movilizado un total de 348 tribunales, con 1.740 titulares y otros tantos suplentes destinados a evaluar a los candidatos a profesorado. Esto supone que cada tribunal examinará a 60 candidatos, una ratio que se ha reducido a la mitad frente a los 120 aspirantes de 2015 o los 74 del año pasado (que fueron oposiciones de maestro). Precisamente las quejas suscitadas en 2018 tras conocerse los resultados de las pruebas, que vincularon la falta de examinadores a que no hubo tiempo suficiente para evaluar a todos con el margen suficiente, ha hecho que la conselleria haya aumentado el número de tribunales.

Otras novedades son el anonimato de los aspirantes en la primera prueba (que consta de dos partes) para garantizar una mayor objetividad en la corrección, la lectura del tema teórico por parte de todo el tribunal (no hay una exposición oral del opositor) o que los aspirantes podrán presentar alegaciones al final de la primera y la segunda prueba, una vez se conozca la lista provisional, según explicó la presidenta provincial de Educación en Valencia del sindicato CSIF en Valencia, Estela Hontanilla.

«Dejé mi trabajo para centrarme en el examen»

Tras las últimas horas de nervios, un vistazo a varios temas y un intento de desconexión con paseos, Carlos, de 29 años, se sentará hoy en una de las mesas de instituto para realizar su examen de oposición. Natural de Castilla-La Mancha, lleva varios años viviendo en Valencia y es la primera prueba a la que se presenta «tras una preparación a conciencia».

Porque acudió a unas en su tierra natal «como prueba» y es ahora cuando se ha puesto a fondo con la oposición. «Dejé mi trabajo para centrarme en el examen porque la oferta de plazas es importante y hay posibilidad de conseguir la plaza», explicaba ayer por la tarde.

Se presenta a profesor de Secundaria en la rama de Inglés, ya que estudió Traducción e Interpretación. Hizo el máster de docencia y, tras un periplo por el extranjero, ejerció de docente en academias de idiomas. «Me dije basta porque quería algo más estable y mejor pagado», cuenta.

Para ello lleva un año intenso de estudio. «Los últimos tres meses han sido de ocho horas diarias de trabajo, encerrado en casa y sin salir a eventos ni nada», apunta Carlos. Él optó por ponerse en manos de una preparadora particular aunque otros recurren a academias, como aquellos que han acudido a MasterD, que cuenta con 25 años de experiencia en Valencia. «Son opositores muy exigentes y aplicados», señala Ana Bernal, una de las asesoras del centro.