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La Guardia Civil busca dos coches que huyeron del incendio de Xàbia

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Devastado. Dos personas observan uno de los parajes de Xàbia arrasado. / JESÚS SIGNES

  • Un testigo vio cómo los vehículos salían a gran velocidad del mirador donde comenzó el siniestro

La Guardia Civil de Xàbia y los agentes del Seprona centran sus esfuerzos en la búsqueda de los conductores de dos vehículos (uno de ellos ranchera y de color gris y otro granate) que salieron a gran velocidad del mirador del acceso norte a la Cumbres del Sol de Benitatxell. El lugar donde el domingo se inició el devastador incendio que ha calcinado más de 800 hectáreas y arrasado el paraje forestal protegido de la Granadella de Xàbia. A primera hora de la tarde de este miércoles los equipos de extición refrescaban zonas calientes.

El testimonio de una persona de este fatídico momento, que acudió a esta zona sobre las 15.30 horas nada más ver las primera llamas, ha sido determinante para que la Benemérita se decante por esta vía como «principal línea de investigación» con el fin de tratar de localizar y detener a los pirómanos que han causado los incendios de Benitatxell y Xàbia.

Fuentes de la Guardia Civil matizaron que también se trabaja en buscar pistas del pirómano en la zona del calle Atenas, en el Saladar, justo al lado de donde está instalado el Puesto de Mando Avanzado (PMA). El lugar ardió el domingo por la noche y el lunes por la tarde, mientras los medios aéreos y terrestres trataban de sofocar las llamas que arrasaron el paraje protegido de la Granadella y la zona de Cumbres del Sol. Además, apuntaron que se han encontrado diversas pistas a lo largo de todo el término municipal que dejan clara la evidencia de que los fuegos fueron obra de la mano del hombre como el de Bolulla, causado por una barbacoa, y que ayer por la tarde ya había llegado a Bèrnia.

Otro fuego en Xàbia

También a las 19.30 horas comenzaba otro fuego en el vertedero de Ramblars, en Xàbia, donde se lleva a cabo el tratamiento de los restos de jardinería y poda. La densa humareda visible desde distintas partes del municipio alertó a los vecinos de la presencia de otro incendio.

De inmediato, un helicóptero, bomberos del parque de Dénia, Protección Civil y Policía Local se movilizaron para tratar de sofocar las llamas y coordinar los trabajos.

En un principio, el alcalde de Xàbia, José Chulvi, comentó que el fuego estaba en una zona en la que no existía peligro para la ciudadanía. De hecho, el fuego estaba localizado en la planta de compostaje. Fuentes del parque de bomberos confirmaron anoche que lo tenían controlado dentro de este perímetro.

Estabilizado y control aéreo

Desde el Consorcio de Bomberos de Alicante apuntaban que a las 20.21 horas se daba por estabilizado el fuego de Benitatxell y Xàbia, que obligó a desalojar a unas 1.400 personas, que durante la jornada fueron volviendo a sus casas con la incertidumbre de lo que iban a encontrar. Chulvi ofreció el apoyo de agentes de policía y personas de Cruz Roja y de Servicios Sociales para acompañar a los que necesitaran para comprobar el estado de la vivienda y situación del suministro.

Actualmente en la zona hay tres dotaciones del Consorcio de Bomberos de Alicante y una unidad de bomberos forestales de la Generalitat.

El albergue, desmantelado

El albergue del IES Antoni Llidó prácticamente se desmanteló y todo el stock de alimentos, ropa y artículos de primera necesidad que había donado la población se repartió entre Cáritas, el banco de alimentos de Cruz Roja, el centro de Día y el asilo.

El alcalde aprovechó para apelar a la responsabilidad de los ciudadanos respecto a los rumores de las redes sociales y pidió que no se alienten propuestas que, aun hechas desde la buena voluntad, lo único que generan es confusión. También lanzó un mensaje a los curiosos y solicitó que se evite transitar en la zona más afectada por el fuego, como puede ser la Granadella, porque los viales se han abierto por necesidad «pero siguen utilizándolos los servicios emergencia, personas que vuelven a sus casas y otros trabajadores de sectores necesarios para recuperar la normalidad».

Zona catastrófica

Desde Benitatxell, se pedirá hoy en un pleno extraordinario urgente la declaración de zona catastrófica, extremo que ha descartado el munícipe de Xàbia, quien aseguró que buscará otros mecanismos para recibir ayudas tanto públicas como para los vecinos cuyas propiedades se han visto afectadas.

Al PMA acudió ayer por la mañana la consellera de Medio Ambiente, Elena Cebrián, y dejó patente el compromiso de la Generalitat Valenciana de ayudar en la regeneración de la Granadella y su conversión en un bosque más resistente ante posibles nuevos fuegos.

En este sentido, el alcalde recordó que la Granadella, que se ha quemado por segunda vez en 16 años, es un Parque Forestal protegido y que esta seguirá siendo su catalogación.

Cebrián incidió en que se convocará una mesa de concertación con los alcaldes y técnicos de la conselleria. El objetivo es que la restauración del paisaje «vaya unida a medidas para facilitar la extinción en el caso de que volviera a producirse un incendio e impedir, mediante la gestión forestal, que se expanda sin control como pasa en muchas zonas donde la vegetación es muy densa por los pinos».

La representante del gobierno autonómico abogó por priorizar los trabajos y la concienciación de las tareas de prevención en las zonas de transición donde la superficie forestal linda con áreas urbanizadas, como ha ocurrido en este incendio.

El ministro en funciones de Exteriores, José Manual García Margallo, que tiene casa en Xàbia, acudió al Puesto del Mando Avanzado procedente de una visita oficial a Roma, donde acompañó a la Reina a la canonización de la Madre Teresa de Calcuta. En su intervención, destacó que la colaboración de todos las administraciones «ha sido impresionante al igual que el comportamiento de la gente de Xàbia y Benitatxell». En este sentido, puso como ejemplo la interrupción de las tradicionales fiestas de Loreto para dar la comida y bebida a los desalojados en un ejercicio de «solidaridad humana».

«Una auténtica joya»

Margallo admitió el «enorme dolor de los que amamos esta zona» por el incendio que dañado el paraje protegido de la Granadella, «una auténtica joya, una preciosidad, una de las mejores playas de España y de una hermosura importante».

El ministro ofreció la máxima colaboración del Gobierno y se felicitó del trabajo de la Guardia Civil, de los dispositivos aéreos y terrestres del Ministerio de Agricultura y de la labor de los 222 soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Durante su estancia en Italia dijo que mantuvo comunicación «continua» con la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina; con el presidente de la Diputación y alcalde de Xàbia para seguir de primera mano la evolución del fuego. Respecto a la autoría de los cuatro focos en Benitatxell y Xàbia, manifestó que la investigación la está llevando a cabo el Seprona de la Guardia Civil y que no se deben anticipar conclusiones.

Sobre la posible petición de declaración de zona catastrófica de Benitatxell, Margallo matizó que acababa de llegar de Italia y que lo que le interesaba era la situación de las personas, aunque apuntó que lo trasladará a la ministra.

En el PMA estuvo acompañado del delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Juan Carlos Moragues; el presidente de la Diputación, César Sánchez; la consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, y los alcaldes de Xàbia, José Chulvi, y de Poble Nou Benitatxell, Josep Femenia, entre otros.

Bañistas en la Granadella

Durante la jornada de ayer muchos de los vecinos desalojados fueron regresando a sus casas. Unos comprobaron con gran alegría que las llamas no les había afectado, otros sólo tenían que lamentar pequeños daños en el exterior, sobre todo en la vegetación, los toldos y algunos perdieron algún vehículo.

Esta estampa contrastaba con la que se podía ver en la playa de la Granadella, donde las laderas mostraban los restos de vegetación que habían sobrevivido a las llamas junto a los árboles carbonizados y a pocos metros los bañistas que disfrutaban de las espléndidas aguas de este paraje.

Muchas personas acudieron a la playa como si nada hubiera ocurrido durante la jornada del lunes, cuando se tuvo que cerrar el acceso por culpa de la presencia de las llamas que amenazaban las viviendas. En cambio, ayer, la gente disfrutaba del sol y del agua, otros alquilaban kayak y algunos nadaban hasta la plataforma que hay a unos metros de la orilla.

Los restaurantes de la Granadella permanecían cerrados a la hora de mayor afluencia de visitantes y es que debido al fuego se había cortado el suministro eléctrico. En el exterior se podían ver y oír los grupos electrógenos que estaban en marcha para conservar todos los productos almacenados en las cámaras.

Incluso algún vehículo de los bomberos se acercó y recargó agua en la orilla de la playa.

Desde el punto de Cruz Roja, que se encarga de la vigilancia y el socorrismo, señalaron que la jornada había sido tranquila, probablemente porque muchas personas desconocían que se había abierto. Junto a ellos estaban los bañistas, que de vez en cuando podía ver cómo salía algún hilillo de humo de la vegetación chamuscada.

Unos turistas de Elche explicaron que no esperaban encontrarse esa estampa y que era «una pena y una lástima» que un paraje tan bonito quedara calcinado por el fuego. A pesar de ello, subrayaron que estaba muy bien y que merecía la pena. Incluso reconocieron que pensaban repetir mientras estuvieran de vacaciones.