Las Provincias

Chloe Marco, la mujer lobo, posa desnuda para 'Interviú'

  • La joven castellonense es la mayor activista contra la matanza de estos animales

'Interviú' llevará este lunes en su portada a Chloe Marco, una joven castellonense de 27 años rubia y de cuerpo escultural. Pero no son sólo sus medidas casi perfectas lo que le han llevado a aparecer en la portada de la publicación, sino su lucha contra la matanza de lobos.

Apodada como 'la mujer lobo', Chloe se deja ver espectacular como una más de la manada, acompañada de dos bellos ejemplares de perro lobo a los que acaricia y junto a los que posa de manera sensual. Esta castellonense es una de las principales activistas a favor del lobo ibérico. A sus 27 años pertenece a dos asociaciones que luchan por la preservación de la especie y pasa sus vacaciones en una suerte de campamento para familias lobo. Chloe, además, se dedica a las artes marciales, al fitness y a cuidar de sus perros.

''Mi lucha se centra en el lobo ibérico porque es un animal que injustamente se persigue, cuando debería ser un patrimonio nacional, algo de lo que estuviéramos orgullosos'', explica en la entrevista a Interviú. ''También porque estoy muy identificada con él, me siento una más de la manada. El lobo es un animal tímido, es cierto que ataca de manera ocasional a ovejas o vacas, y de ahí su mala fama, pero también es un gran depredador de jabalíes o corzos. El lobo es, por tanto, una especie clave en la conservación de nuestro ecosistema y deberíamos concienciarnos de que vale más vivo que muerto'', asevera.

Chloe es miembro de Lobo Marley, una de las asociaciones que más luchan por la conservación del lobo ibérico. ''Tratamos de inculcar a las personas que el lobo tiene un valor incalculable en una Europa rural que se pudre. Si una comarca tiene lobos, es porque los cuida, y eso hay que contarlo. Hay que aplaudir a personas y administraciones que hacen posible la convivencia lobo-humano. Además, todos los años mi marido y yo nos desplazamos hasta Lobo Park, un lugar mágico. ¡Hasta se les puede escuchar aullar en noches de luna llena!'', explica.

Esa mujer tomó conciencia ''cuando veía lobos asesinados en las noticias. Una imagen que me impactó mucho fue la de una cabeza de lobo en la señal de un pueblo y que decía: “Aquí no queremos lobos”'' y ahora ha decidido desnudarse de forma reivindicativa porque ''mostrarme tal cual soy es una manera muy natural y a la vez provocativa de enseñarle al mundo que los lobos no están solos, que hay gente que los apoya y que merecen un respeto como seres que son. Deberían ser un símbolo nacional, igual que el lince ibérico o el águila real. Hay que deshacerse de las mentiras históricas de que el lobo es el malo. El lobo solo tiene hambre y necesita una solución. Es un ser noble de manada y necesita su espacio, hay que aprender a convivir con el''

¿Y qué deberían hacer los políticos? ''La clase política debería sentarse a dialogar entre defensores del lobo y ganaderos. Que se adopten medidas concretas y factibles para la preservación de la especie. Se debería establecer una protección estricta del lobo ibérico en toda España e incluirlo en el catálogo de especies amenazadas. Y paralizar de forma inmediata los planes de control, las matanzas. Ayudas al sector agro-ganadero condicionadas a compromisos ambientales. Disminuir la presión cinegética sobre presas salvajes del lobo (corzo, jabalí, ciervo…). Promover acciones contra el furtivismo y los envenenamientos. Regular y propiciar el ecoturismo de lobos, incluidas las actividades de observación directa y fotografía. Y fomentar la educación sobre la importancia ecológica de los grandes depredadores'', concluye la activista.