Las Provincias

El curso empieza con amenaza de calor en las aulas y sin la gratuidad completa de los libros

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Puig, Ribó, Oltra y Marzà en el inicio del curso escolar en el CEIP José Soto Micó de Valencia. ::EFE

  • Trescientos centros aún no saben qué jornada aplicarán y quedan ayudas pendientes de resolverse, como las de las escuelas infantiles

El curso ha empezado hoy para casi 800.000 alumnos valencianos, y lo hace con algunas incertidumbres encima de la mesa. Desde la incidencia del calor en las aulas hasta la promesa fallida de garantizar la gratuidad completa de los libros. También está en el aire el cambio de la jornada escolar en unos trescientos centros, sin olvidar que siguen pendientes de resolverse ayudas en materia educativa. En cuanto al ámbito político, no está claro qué sucederá con las nuevas evaluaciones externas de la Lomce, las llamadas reválidas de Secundaria.

Respecto a las altas temperaturas, para mañana existe riesgo en algunas comarcas del sur de Valencia y del norte de Alicante, sin olvidar que los valores registrados en este arranque de septiembre están siendo más elevados de lo habitual. Educación remitió ayer instrucciones a los centros donde se recomienda adoptar medidas si se superan los 30 grados a la sombra, como cambiar de dependencia o comunicar la incidencia al responsable de Protección Civil del municipio, que es quien tiene la potestad para suspender las clases. También se recogen consejos como evitar actividades físicas en las horas de más calor, facilitar la hidratación de los alumnos o mantener aireadas las aulas.

La circular estuvo sujeta a interpretaciones. El Ayuntamiento de Moncada, basándose en la misma, decretó la suspensión de las clases y trasladó el inicio al próximo lunes. La decisión la tomó la alcaldesa Amparo Orts, a la postre jefa de Protección Civil en la localidad.

En declaraciones a LAS PROVINCIAS destacó que tras ser informada de que las temperaturas registradas ayer en algunas aulas superaban los 40 grados, optó por la medida preventiva. «Se ha hecho pensando en los niños y en que los padres quieren que velemos por su bien. Quizá lo más adecuado habría sido esperar a mañana (por hoy), pero entendemos que es menos trastorno decidirlo ya y evitar que tengan que llevarlos para recogerlos al cabo de un rato», dijo. De hecho, de la circular remitida por Educación se desprende que la decisión debe tomarse si en el momento de la actividad lectiva se detectan temperaturas anómalas, y no previamente. Fuentes del departamento explicaron que contactaron con la alcaldesa para trasladar toda la información y que en cualquier caso la decisión última correspondía al ayuntamiento.

En otras localidades como Alzira se advirtió a los directores de que podría decretarse la suspensión hoy. Eso sí, en función de las temperaturas que se registren en las instalaciones, especialmente a partir de las once de la mañana.

La situación recuerda a la polémica vivida en septiembre de 2014, cuando el arranque se adelantó al 3 de septiembre y coincidió con otra ola de calor. Fueron especialmente activos los sindicatos docentes, que llegaron a reclamar la suspensión de las clases a la Inspección de Trabajo. Fue el caso de la organización mayoritaria, el Stepv, que también hizo llamamientos a los padres para no llevar a los niños. Ayer su postura fue distinta. Celebraron la existencia de las instrucciones remitidas por Educación y que se incluyera la posibilidad de la suspensión, y dijeron que en años anteriores, con la anterior administración, se puso en riesgo la salud del alumnado y del personal por no enviarse ningún protocolo.

María José Català replicó ayer que entonces también se remitieron circulares elaboradas por Salud Pública y el Invassat y recordó que siempre ha sido Protección Civil -cuyo máximo responsable local suele ser el alcalde- quien tiene la potestad para cancelar la actividad. Hace unos días, el sindicato Csi·f ya pidió a Educación que elaborara un protocolo con información clara sobre cómo actuar ante la posibilidad de que se alcancen temperaturas de riesgo.

Los libros

En cuanto a los libros de texto, se pone en marcha la segunda fase del programa Xarxallibres, la que debía garantizar la gratuidad de los ejemplares a las familias participantes a través de los bancos de reutilización. La normativa que regula el plan llega a decir que el objetivo es que sea plena en la educación obligatoria, pero en la práctica no ha sido así, si bien es cierto que la medida ha supuesto importantes ahorros a miles de familias. Para Màrius Fullana, presidente de la Confederación de Ampas Gonzalo Anaya, el problema ha estado en las dificultades de gestión debido a que las circulares remitidas por Educación llegaron demasiado tarde. Se refirió a familias de institutos que han tenido que comprar los libros porque así lo decidió el consejo escolar antes de que la conselleria completara sus instrucciones en relación a las cuantías para reponer materiales que les faltaban. «Si todo se hubiera cerrado en mayo esto no habría pasado», señaló. Eso sí, se mostró a favor de la iniciativa y animó a Educación a avanzar para conseguir que la educación sea completamente gratuita, pues es una reivindicación de la organización.

Las casuísticas son variadas. Hay muchos padres que no tendrán libros gratis por decisión propia al no haber solicitado su participación en el programa. Además, en un centenar de colegios concertados la titularidad optó por no crear bancos al ser opcional. También se han dado situaciones de familias que pese a adherirse tendrán que pagar algún manual porque el dinero transferido por Educación para la reposición, que es limitado, no cubría todas las necesidades existentes. Hay casos de centros donde los padres dispondrán de unos pocos manuales reutilizados, por lo que asumen el coste del resto, sin olvidar los cuadernos de actividades, que son fungibles y no siempre han entrado dentro de las cuantías de reposición.

Por lo que respecta a la jornada escolar, en 307 escuelas todavía no se conoce el horario a aplicar en Infantil y Primaria. Son aquellas que solicitaron la modalidad continua de mañanas y tienen la autorización provisional de Educación, que no será definitiva hasta que se conozca la postura de las familias. Las votaciones llegarán el día 15, y se exige un apoyo de al menos el 55% del censo global. En caso de conseguirlo, el cambio se hará efectivo a partir de octubre.

Se trata de un procedimiento extraordinario ideado para los colegios que ya querían cambiar, pues la normativa que regula la modificación fue oficial el 15 de junio. Para próximos años la documentación exigida deberá remitirse antes del 28 de enero de cada año. Fullana explicó ayer que la confederación se muestra a favor de que decida cada comunidad educativa, aunque destacó que lo fundamental es «velar por el bien común del alumnado», por lo que instó a las Ampas a impulsar campañas informativas.

Otro de los aspectos que criticó la organización fue el relacionado con las infraestructuras escolares. Puso el ejemplo del colegio 103 de Valencia -íntegramente en barracones- cuyos padres temen que las obras no se inicien antes de que acabe el año, como prometió Educación. El presidente lamentó que, además, no se hayan concretado las fechas para las actuaciones previstas en la tercera fase del plan de choque de Educación, que incluye la eliminación de todos los barracones. Este curso arrancará con más de 150 colegios con algún aula prefabricada, después de que entren en funcionamiento seis de nueva construcción. Entre ellos el Rosa Serrano de Paiporta, que ayer organizó una jornada de puertas abiertas.

Bono infantil

En relación a las ayudas pendientes, no se conocen los beneficiarios de las becas de comedor -si bien es algo habitual pese al retraso de la convocatoria de este año-, ni tampoco las ayudas para la escolarización en escuelas infantiles, como se ha denunciado repetidamente desde el sector. Esto impide a los padres saber el coste real que tendrá la plaza pese a que los recibos de septiembre se abonan en los primeros días. Marzà dijo ayer que la convocatoria está a punto de resolverse.