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Robert Fernández, uno de los favoritos como relevo de Longoria

Robert Fernández durante el partido de leyendas en Mestalla. / manuel molines
Robert Fernández durante el partido de leyendas en Mestalla. / manuel molines

El perfil del de Betxí encaja en la nueva dirección deportiva

MANUEL MORERA

Más de diez años ligados al club de su tierra, ese es el balance como valencianista de Robert Fernández. Casi la totalidad de su carrera deportiva la jugó en Mestalla, a excepción de cuatro años en los que defendió la camiseta del Barcelona. Ahora, con 57 años, puede tomar el camino inverso y, después de debutar en los despachos como secretario técnico blaugrana, es uno de los candidatos a la dirección deportiva blanquinegra, que quedará desierta tras la posible marcha de Alemany y Longoria. El castellonense, cuyo nombre ya estuvo encima de la mesa en el inicio de la crisis tras el viaje de urgencia de Murthy a Singapur, lleva más de un año sin ejercer como director deportivo, pero durante su paso por el Camp Nou fue el responsable de alguno de los movimientos más sonados. Su perfil profesional gusta en Meriton.

Robert Fernández fue contratado por el Barcelona como director deportivo para sustituir a otro exvalencianista, Andoni Zubizarreta. El exguardameta no dejó un buen sabor de boca con sus decisiones y se esperaba que el castellonense mejorara sus prestaciones. El de Betxí demostró su pasado como valencianista y no tardó en fijarse en varios futbolistas de Mestalla. Durante el verano de 2016, Robert Fernández apostó primero por André Gomes por el que el Barça desembolsó 37 millones de euros y al que se le sumó en el último día de mercado Paco Alcácer por 30 millones de euros, Martín Montoya y la cesión de Munir. Aunque eran dos estrellas en Valencia, ninguno de los se consolidó en Barcelona.

Durante los tres años que permaneció en el club catalán, el exvalencianista reventó el mercado con un gasto total de 460 millones de euros que con las variables todavía podría ascender a 562. Su línea de actuación era muy similar a la defendida por el presidente del Valencia Anil Murthy: apostar por jugadores jóvenes. Aun así, Fernández mezcla luces y sombras. A los ya mencionados exvalencianistas, se le suman otros jugadores que sí que funcionaron como Semedo, fue el responsable de las dos operaciones más caras, las de Coutinho (120 millones) y Dembelé (115 millones), y apostó por el actual portero valencianista, Jasper Cillessen.