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El Mestalla vuelve a quedarse a medias

Carlos González chuta con su pierna izquierda. / valenciacf
Carlos González chuta con su pierna izquierda. / valenciacf

Los blanquinegros dominan ante el Espanyol B y cuentan con las mejores ocasiones, pero no rematan la faena

R. D.VALENCIA.

El VCF Mestalla volvió a hacer lo posible por lograr la primera victoria en Liga, pero tuvo que sufrir otro revés en forma de empate ante el RCD Espanyol B (1-1), en un encuentro muy disputado, jugado de poder a poder y en el que el filial de Chema Sanz luchó sin descanso, primero por la igualada y, después, por el triunfo en los compases finales.

Fue una primera parte equilibrada, eléctrica, intensa, con dos equipos en busca de la portería contraria, pero sin llegadas muy claras. Las arrancadas de Yunus Musah fueron un regalo para el espectador, el control del fútbol y elegancia de Koba Lein y la tremenda seguridad defensiva de los cuatro defensas blanquinegros. La mejor ocasión local se produjo en el minuto 35 cuando un buen centro de Yunus fue rematado de cabeza por Jordi Sánchez y el meta Joan García, en una gran intervención, evitó el 1-0. Y al filo del descanso un centro de Adrián Guerrero que pegó en Víctor Gómez a punto estuvo de entrar en el marco visitante, al igual que un remate desde cerca de Sergio Moreno que se fue alto con todo a favor.

La segunda mitad comenzó con susto por un potente chut de Kevin Soni que Rivero desbarató con seguridad y, sobre todo, con la magnífica ocasión de Jordi Sánchez, quien, tras una brillante acción personal de Yunus Musah, lanzó alto sin ninguna oposición. Y lo peor llegó pasada la hora de juego cuando un disparo lejano de Víctor Gómez no pudo ser atajado por Cristian Rivero y supuso el 0-1.

No merecía ir perdiendo el VCF Mestalla, quien está sufriendo demasiados contratiempos en este inicio de Liga. Sacó fuerzas y orgullo e intentó buscar el empate lo antes posible. Presionó, corrió, luchó y un disparo de Carlos González dio en la mano de Nacho y el árbitro pitó pena máxima. El propio jugador cogió el balón, asumió la responsabilidad y marcó el 1-1 en el minuto 78. Todavía quedaba tiempo. Y entonces apareció la figura de Cristian Rivero para evitar el segundo gol del Espanyol B.