El barrio de Nou Moles acoge el primer parque inclusivo de Valencia

El barrio de Nou Moles acoge el primer parque inclusivo de Valencia

La asociación COCEMFE-CV organiza un taller para niños con y sin discapacidad en un huerto urbano del jardín

RAFA MUÑOZValencia

El barrio valenciano de Nou Moles cuenta con el primer parque inclusivo de Valencia. Unas instalaciones donde personas con y sin discapacidad, mayores o invidentes, pueden descansar y disfrutar.

Es el primer parque inclusivo de la ciudad de Valencia, y además presentamos también un proyecto en el cual los niños desarrollan sus habilidades para plantar en el jardín, explicó Javier Segura, presidente de COCEMFE-CV, impulsor del proyecto.

Hemos hecho realidad que todos los niños con discapacidad puedan participar de todos los juegos, como hacen el resto de niños que no tienen discapacidad; también las personas mayores, que pueden estar mucho más tranquilas a la hora de descansar en asientos isquiáticos; las personas invidentes también tienen su pavimento táctil y saben por dónde se mueven, añadió.

Vimos la oportunidad de desarrollar este programa de actuación que se inició en el verano de 2015, y supuso modificar el planteamiento inicial de zona verde, ampliarla, y dotarla de juegos adaptados, aseguró Vicent Sarrià, concejal de Desarrollo Urbano. Actuamos tanto en aceras como en pasos de peatones, y en este caso vimos que podíamos hacerlo en un parque urbano, el primero de este tipo en Valencia, y creemos que es una experiencia exportable a más zonas de la ciudad, agregó.

En la mañana del martes se puso en marcha un taller desarrollado por COCEMFE-CV para niños con y sin discapacidad en un huerto que pertenece al propio parque. En la Comunidad Valenciana era muy típico que hubiera huertos alrededor de las casas, y consideramos que no se debe perder esta gran cultura; además, podemos facilitarle la formación a niños con discapacidad para que hagan lo mismo que hacen los mayores, señaló Javier Segura.

Puede ser plantar verduras y hortalizas, o conocer la naturaleza y el mundo botánico; ellos intercambian experiencias, se relacionan y hacen posible que los niños se integren en un mundo mucho más sociable y mejor, concluyó.