La trama de Zaplana cobró 6,4 millones en comisiones al margen de los Cotino

Eduardo Zaplana acude al juzgado a firmar tras su puesta en libertad. /Jesús Signes
Eduardo Zaplana acude al juzgado a firmar tras su puesta en libertad. / Jesús Signes

La Guardia Civil descubre una nueva entrada de fondos en una cuenta en Andorra que elevaría las mordidas hasta los 12,8 millones de euros

HÉCTOR ESTEBAN

Una noticia publicada en El País en noviembre de 2017 sobre el caso Odebrecht, la mayor investigación sobre corrupción en Latinoamérica, fue el epicentro de un terremoto en la presunta trama de cobro de comisiones y blanqueo de capitales vinculada a Eduardo Zaplana. En aquel listado quedó al descubierto una de las sociedades de Joaquín Barceló, uno de los presuntos testaferros del exministro, y dio pie a una investigación que elevó las presuntas comisiones del caso Erial hasta los 12,8 millones de euros. Un dinero que llegó a los investigados por dos vías. A través de la familia Cotino con 6,4 millonesa empresas radicadas en Luxemburgo y otros 6,4 millones que figuraban en una cuenta bancaria de Andorra vinculada a una red de empresas panameñas. «Lo que se deduce es la existencia de dos orígenes de fondos cuya procedencia podría estar asociada al cobro de comisiones por parte de las personas investigadas: los traspasos a la mercantil Imison International desde Asedes Capital (empresa de los Cotino ) -6,4 millones entre 2005 y 2006- y los vinculados esencialmente a la cuenta 420092 de Banca Privada d'Andorra aparentemente titulada por Barceló -6,4 millones entre 2004 y 2007», señala el sumario. La UCO añade que el destino de los fondos conocidos siempre fueron a parar a sociedades vinculadas al uruguayo Fernando Belhot, otro de los presuntos testaferros. Desde Imison International, que recibió dinero de los Cotino y de la cuenta de Andorra, el dinero terminó en las sociedades Misnely y Disfey, además de Vansley, vinculadas todas ellas al abogado uruguayo.

Barceló entró en pánico al hacerse pública la existencia de una sociedad suya vinculadas a un presunto caso de corrupción con cuentas en Andorra. Una denuncia vinculada al blanqueo de capitales con Belhot como actor principal. La investigación sobre Erial apunta que Barceló estaba vinculado a productos bancarios en el Principado de manera personal o a través de sociedades radicadas en Panamá como Plaza Fountains, Puncak Services y Adua.

Entre los años 2004 y 2007 se efectuaron ingresos por valor de 6,4 millones de euros en una cuenta de la Banca Privada de Andorra. En 2007, se traspasaron 5,9 millones de esa cuenta a otra radicada también en Andorra a nombre de Puncak Services. Ese dinero terminó tras una serie de operaciones con dos transferencias a Luxemburgo -a Imison International fueron 1,5 millones y a Anipa Corporation un total de un millón- y un traspaso de un 1,4 millones a la mercantil panameña Adua, que haría una nueva transferencia en Andorra a favor de Vansley, cuyo presidente era el uruguayo Belhot, vinculado al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. A través de Plaza Fountains se retiraron en efectivo 937.000 euros más.

El objetivo era trasvasar el máximo capital a Imison para llevarlo finalmente a Suiza | La entrada de dinero en Andorra fue casi simultánea al pago de las mordidas de Sedesa

De los 6.455.820 euros localizados en la cuenta de la Banca Privada de Andorra, casi seis millones eran de ingresos en efectivo y el resto de transferencias bancarias. En tan sólo un mes, del 23 de mayo al 26 de junio de 2009, se ingresaron en efectivo en esa cuenta 3,9 millones de euros, más 320.000 euros en transferencias. Ese ingreso global de 4,2 millones de euros coincidió en el tiempo con el segundo ingreso de los Cotino a la empresa luxemburguesa Imison por valor de 2 millones de euros.

El 16 de febrero de 2009, a través de la cuenta a nombre de Puncak Services, en la que se habían ingresado 5,9 de los 6,4 millones de Andorra, se hace una transferencia a Imison por valor de 1,5 millones de euros. El justificante de esta transferencia se halló en uno de los registros que se realizaron en una propiedad de Saturnino Suanzes.

El objetivo era sacar el mayor dinero posible hacia Imison International, radicada en Luxemburgo. Esta sociedad llega a acumular más de 11 millones de euros del dinero procedente de Sedesa y de las cuentas en Andorra a través de una compleja red de mercantiles radicadas en Panamá. Una vez se disolvió Imison, los activos se transfirieron a las uruguayas Disfey y Misnely. Y el dinero pasa de Holanda a Suiza.

Al igual que Barceló, ex ministro de Trabajo también traslada su preocupación al abogado Fernando Belhot: «Yo lo que me acojonó fue... cuando vi la página web, pero no, no por el fondo, porque tengo mucha confianza en ti... y yo sé que te sabes manejar».

Caso Eduardo Zaplana