Sandra Gómez: «No quiero un Ayuntamiento que genere parálisis pero tampoco especulativo como el de antes»

Sandra Gómez: «No quiero un Ayuntamiento que genere parálisis pero tampoco especulativo como el de antes»

La candidata del PSPV a la alcaldía de Valencia aboga por una política de diálogo: «Necesitamos un concejal que piense más allá de la bicicleta»

Paco Moreno
PACO MORENOValencia

Sandra Gómez (Valencia, 1985) afronta sus primeras elecciones municipales como candidata con una lista del PSPV renovada. Centra su discurso en el diálogo para sacar adelante los grandes desarrollos urbanísticos y dirige la mirada a los barrios. «Soy una personal normal hija de una familia trabajadora», dice en la plaza de Patraix, su lugar elegido para la fotografía.

–Todas las combinaciones están abiertas, ¿Si queda en un gobierno de izquierdas por delante de sus socios actuales, hará proyectos que este mandato no ha podido?

–Salimos a ganar y a ser la fuerza más votada. Con proyectos tecnológicos como los que queremos impulsar en la Marina, pero también para los barrios. Soy hija de una familia que vive en un barrio trabajador y gracias al Estado del Bienestar he podido tener la oportunidad de una formación académica. Esa línea hay que fomentarla.

–¿Más proyectos concretos?

–Hay que agilizar las licencias para que la iniciativa privada no se quede en un cuello de botella en el Ayuntamiento. Entendiendo que el crecimiento debe ser sostenible; yo no creo en un gobierno que paralice determinados planes urbanísticos como el de Benimaclet o el del Grao. No quiero un Ayuntamiento que genere parálisis, pero tampoco especulativo como el que había antes. Quiero uno que fomente el desarrollo sostenible.

–¿Compromisos?

–Por ejemplo planes para dotar de mayor vivienda pública y social la ciudad como el de Benimaclet, que salgan hacia adelante. De este mandato hay proyectos que deben tener su recorrido como la remodelación de las plazas del centro, el parque de la desembocadura o las negociaciones para el Parque Central. Son los grandes hitos que quedan y necesitan una capacidad de gestión.

–¿Bajar impuestos es de derechas?

–Cualquier Administración necesita ingresos, lo que defendemos es que se fomenten políticas como la reducción de impuestos a los vehículos eléctricos o persiguiendo el fraude fiscal.

–¿Las decisiones en Movilidad se han consensuado?

–Todos pensamos que Valencia debe ir hacia un modelo de movilidad más sostenible, donde existe ese punto de confrontación es quizás porque se debería haber aplicado más diálogo, consenso y empatía con los vecinos. Dicho esto, el PSPV tiene un modelo claro donde entendemos que el concejal o las políticas no deben ser sólo de fomento de la bicicleta. Valencia necesita un concejal que aplique políticas de movilidad más allá de la bicicleta.

–¿Con qué criterios?

–Hablamos de fomentar el vehículo eléctrico, de estacionamientos públicos, del alquiler en la calle, mejorar la EMT o los espacios comunes de peatonalización. Un modelo donde la movilidad sea más sostenible y aplicando diálogo y sobre todo más empatía respecto a los cambios que hagamos. Lo que no podemos es obsesionarnos con un vehículo concreto.

–La última polémica que ha surgido sobre esto ha sido los VTC ¿Qué opinión tiene?

–Lo primero será convocar una reunión con los sectores afectados y también digo que en el sector del transporte público hay que seguir innovando, pero ojo con los VTC, son vehículos que no pueden desregular un sector que es público bajo el paraguas de la libre competencia. La Ley del Taxi hay que mantenerla porque si no irá en contra de los usuarios como las tarifas o la falta de seguros de responsabilidad civil.

–¿Está de acuerdo con todos los carriles bici que se han hecho?

–El modelo de los carriles bici no es de derechas ni de izquierdas, me ha sorprendido escuchar a la candidata del PP o al de Ciudadanos hablar de que van a revertir el carril bici de la calle Colón, cuando se trata de un proyecto del PP, al igual que la mayor parte de la red que se ha hecho este mandato. Se está haciendo mucha demagogia y confrontación con un tema donde hay que buscar el diálogo y todos se darán cuenta de que es bueno.

–¿Cuál sería su política?

–Ir a un modelo de ciudad 30 donde no haga falta segregar tantos carriles bici porque la velocidad máxima permitirá esa convivencia y no hará falta tanto gasto en obras. Es lo que demanda el colectivo ciclista, salvaguardando a los usuarios de la bici en las avenidas donde se debe ir a 50 kilómetros por hora.

–¿Cómo es su relación con Ribó?

–Creo que los tres partidos que nos unimos en 2015 para un cambio en la ciudad que necesitaba, hemos logrado darle estabilidad al gobierno porque hemos actuado por el interés general, no los partidistas. Esa ha sido la premisa y dentro de ese objetivo hemos intentado que haya una relación de cordialidad.

–¿En lo personal también?

–Sí, claro, ahí tengo que decir que me llevo bien con los 33 concejales prácticamente. Cada uno tiene sus líneas de actuación, pero luego todos somos personas normales y es bueno que la relación sea lo mejor posible. En los últimos años adolecemos de una confrontación y una crispación que sólo perjudica la posibilidad de llegar a acuerdos.

–¿Entonces las relaciones en el tripartito no son tan malas como parece a veces?

–No, la oposición intenta generar imagen de confrontación, pero quiero recordar que Ciudadanos ha tenido dos salidas de concejales por falta de entendimiento. O la situación del PP, con todos los concejales imputados.

–Fernando Giner la definió como catalanista. ¿Está de acuerdo?

–Debe haber pocas personas en el Partido Socialista más alejadas que yo de ese tema. Me declaro profundamente socialista, independientemente del lugar donde vivan. Las posturas independentistas defienden algo que está en la antítesis de la izquierda, que son los privilegios por el lugar donde hayas nacido. Amo las tradiciones de Valencia, pero a nivel de gestión y servicios públicos quiero lo mismo para un trabajador extremeño que para un catalán o un valenciano.

–Sí que es cierto que este gobierno ha dado subvenciones a entidades que defienden esas ideas.

–La derecha está intentando focalizar estas elecciones por su falta de proyecto de ciudad en fantasmas del catalanismo que no existen. No hay más que una estrategia electoral.

–Pero sí han dado subvenciones.

–Tantas como las que dio María José Català cuando era consellera de Educación a las mismas entidades.

–¿Hay que culpar a alguien en el Ayuntamiento de lo que ha pasado estas Fallas?

–Es inmaduro si algún concejal o partido político le echa la culpa a otro. El ciudadano lo que pide son soluciones a problemas que sufre la ciudad. Me presento para ser alcaldesa y solucionar esos problemas, no a escudarme en las competencias que tiene cada partido. Las fotos que hemos visto estos días de los Santos Juanes o la Lonja, ni los falleros están cómodos. Propongo una reunión de todas las concejalías y falleros para llegar a una solución sobre ese conflicto, aplicando mano dura a las comisiones que no cumplan con el bando fallero.

–Dice la oposición que no sabe gestionar el presupuesto.

–Lecciones de la derecha sobre la gestión de los recursos municipales no podemos aceptar y sólo daré algunos datos. Hemos reducido la deuda un 52% saliendo del Plan de Ajuste, aumentando los ingresos sin subir los impuestos, poniendo un servicio de Inspección para aflorar 29 millones de fraude fiscal estos cuatro años. Gestionamos mejor con las empresas que contratamos.

-Dicen también que que no han hecho lo suficiente por el Cabanyal como barrio modelo que cogieron para este mandato.

-Es mi barrio y nos hemos dejado la piel para que el Cabanyal funcione mejor. La degradación era tal cuando llegamos que el barrio estaba destruido en todos los aspectos, incluso el festivo. Había cofradías que dejaban de pasar por algunas calles.

-¿Han revertido eso?

-Poco a poco lo hemos revertido, con planes como el Confianza o el ARRU. Estamos dando los pasos aunque en cuatro años no se podía revertir lo que se había destrozado los 20 años anteriores. Aquí quiero criticar al PP y a su candidata, que adolece de conocimiento de esos barrios y del sentimiento de incertidumbre de sus vecinos durante años, al abrir la puerta de nuevo a la prolongación de Blasco Ibañez. Valencia ya está integrada con el mar y hay que alejar el Cabanyal de la confrontación electoral y todos los partidos debemos intentar tranquilizar a los vecinos.

-Hablemos de gestos como por ejemplo la entrada de la Senyera en la catedral el 9 d'Octubre. ¿Volvería a ello o la dejaría fuera como sucede ahora?

-Sobre los gestos en general, una de las vocaciones que tengo como alcaldesa es ser una persona donde todo el mundo se sienta cómodo y reconocido, quiero ser la alcaldesa de todos, de los que me voten y de los que no. Estaré presente en cualquier manifestación importante para mi ciudad. La procesión cívica, tal y como está ahora está bien y yo no entraría en conflictos innecesarios.

-¿Qué opina de los grandes eventos?

-No creo en las inversiones efímeras como fue la Fórmula 1. Creo en las que generan rentabilidad a largo plazo, como una franja marina tecnológica que genere empleos de calidad. Eso sí, no hay que acomplejarse de iniciativas y eventos por los que debe apostar Valencia, como la Copa Davis, donde hubo una inversión razonable.

«Llega el momento de que la hija de una familia trabajadora sea alcaldesa»

-Una opinión de sus adversarios políticos.

-Prefiero no entrar uno a uno, yo sé lo que represento. Ha llegado el momento de que una persona normal, corriente, hija de una familia trabajadora. Mi abuelo tuvo que emigrar, mi padre trabaja desde los 14 años y yo fui la primera en ir a la Universidad. Por eso creo que ha llegado el momento de la gente corriente, que ama esta ciudad y representa la normalidad democrática. Eso es lo que quiero representar.

-¿Se puede amar una ciudad?

-Lo digo de corazón, quiero mucho a Valencia. Me crié en el Marítimo y estos cuatros como concejala me han permitido ver la potencialidad de los barrios.

-¿Ha hecho usted la lista que ha querido de las personas que la van a acompañar?

-Sí, estoy orgullosa del equipo que hemos formado, con capacidad de gestión, como es el caso de Emiliano García, que genera confianza y respeto en el sector empresarial. Con Maite Ibáñez queremos lanzar el mensaje de que la persona que gestione la cultura debe provenir de ese sector. Son sólo ejemplos porque podría hablar así de todos. Hemos abierto el partido y que personas sin carné quieran estar en el proyecto es un signo de confianza.

-¿Está de acuerdo con que Valencia es ciudad conservadora?

-Eso es absurdo, no se puede etiquetar la ciudad porque está viva y recompensa a la gente que tenga capacidad de liderazgo de gestión. Cualquier sociedad se identifica más con los valores progresistas como la igualdad de oportunidades o la justicia social. No creo que los valencianos se identifiquen con proyectos intolerantes o regresivos como la alianza de los tres partidos de derechas, ahora con Vox al frente. Me preocupa cómo se está equivocando Ciudadanos poniendo esas líneas rojas con los socialistas.

-¿El hecho de que su principal adversario en la izquierda, Joan Ribó, tenga 37 años más que usted le merece alguna reflexión?

-Cada partido apuesta por lo que cree que es mejor para la ciudad. Yo respeto a todos mis compañeros y candidatos. Nosotros hemos apostado por un liderazgo renovador que tenga fuerza.

-¿Por qué cree que sería mejor alcaldesa que otra persona?

-No me quiero comparar con nadie, lo que sí creo es que el PSPV tiene el mejor proyecto para Valencia. Proponemos un Ayuntamiento con liderazgo y eso es importante para la ciudad, incluso a nivel internacional, con la capacidad para atraer inversiones.

-¿Qué no vaya Menguzzato ni Sarrià en la lista significa que lo han hecho mal?

-No, en absoluto. Contaba con todos y cada uno ha tenido su momento de reflexión personal. Sarrià es una de las personas que mejor conoce la ciudad y en Madrid habrá una voz nítida que defenderá a Valencia. Todo lo contrario por ejemplo de la candidata de Ciudadanos por Valencia, que me llega a sonrojar por su desconocimiento.

-¿Que estos dos concejales sean personas de confianza de Ximo Puig es casualidad?

-Todos somos personas de confianza de Ximo Puig y de Pedro Sánchez. Todos estamos con esa idea. Como reflexión digo que cuando uno tiene un cargo público no lo está de forma permanente, la política es un trabajo de paso y estar en otros escenarios es normal.

- Tiene 34 años y está empezando en esto ¿Se ha fijado algún plazo para estar en política?

- Mi mayor y única aspiración política es representar a la ciudad como alcaldesa, creo sinceramente que aporto capacidad de gestión de estos cuatro años. Hemos hecho un buen trabajo en los temas que he llevado directamente en las áreas de Turismo, Empleo y Personas Mayores. Aporto fuerza e ilusión a la ciudad, Valencia necesita un liderazgo renovado que podemos aportar nosotros, progresista y capaz de convivir con toda la ciudad.

- ¿Habría preferido que Puig no adelantara las autonómicas?

-Creo que ha sido bueno que haya visibilizado a la Comunitat como histórica con su propio relato y debate. Nos va a dar fuerza de cara al mes de mayo.

- Comentó en una reunión de partido que un mes después hay otras elecciones ¿Le preocupa la falta de movilización?

-No, todos los ciudadanos saben que las ciudades tienen cada vez más importancia en el panorama político y las elecciones serán de vital importancia por eso.

- ¿Cuál sería un buen resultado para usted?

-Aspiramos a ser la fuerza de la mayoría.

- ¿Pone algún número?

-Es obvio que las grandes mayorías de 20 concejales de antaño es muy difícil, pero aspiro a que mi partido sea el mayoritario.

- ¿Está todo decidido o queda mucho que trabajar para conseguir el voto en los próximos dos meses?

-Valencia no se gana en cuatro meses, hay que ser buen estudiante e ir al examen con los deberes hechos. Los atracones de última hora sólo sirven para aprobar por los pelos, pero no para un buen resultado. Es ahí donde marcamos las diferencias con todo lo que hemos trabajado. Nos presentamos con una buena hoja de servicios. Por ejemplo, el PP no puede tapar sus carencias de tener durante cuatro años a un grupo inexistente que no ha hecho labor de oposición, igual que Ciudadanos, que no ha presentado ningún modelo alternativo.

- Vox no tiene todavía candidato. ¿Eso le dificulta a usted la crítica hacia ese partido?

-No porque da igual a quien presenten. Tienen una ideología muy marcada donde su proyecto es hacer política contra la gente que odian como los inmigrantes, las mujeres o el colectivo LGTBI. Creo que todo el mundo tiene claro que representan esa política regresiva e intolerante. No me preocupan ellos sino la convivencia del resto de partidos conservadores que asumen sus discursos.