Estañ visibiliza la ruptura de Podemos tras el acuerdo alcanzado por Dalmau

Antonio Estañ durante el pleno de investidura de ayer. /LP
Antonio Estañ durante el pleno de investidura de ayer. / LP

El líder de la formación morada no oculta su malestar con el portavoz parlamentario y evita seguir el discurso de Puig en Les Corts

ARTURO CERVELLERAValencia

Antonio Estañ, secretario general de Podemos y exdiputado autonómico, decidió hace unos meses que no concurriría a las primarias ni para ser el candidato a la presidencia de la Generalitat de su partido ni tan sólo para ser parlamentario en Les Corts para centrarse en la labor orgánica de su formación. Entonces, comenzó la búsqueda de un candidato que pudiese unir un proyecto en el que aún habían divisiones heredadas de las tres familias que compitieron en el conocido como Vistalegre valenciano que eligió la actual dirección y el aspirante de consenso fue Rubén Martínez Dalmau.

Dalmau ganó el proceso interno con el apoyo de Estañ y fue designado candidato y desde entonces el partido morado ha tenido una bicefalia a nivel organizativo en la que no quedaba muy claro quién era la cabeza visible. El candidato a la Generalitat ha sido el que se ha reunido en diferentes ocasiones con el secretario general del PSPV y presidente en funciones Ximo Puig, y con la vicepresidenta y líder de Compromís, Mónica Oltra mientras que Estañ, por su parte, ha dirigido el equipo de Unides Podem en la comisión negociadora que se ha congregado casi en una decena de ocasiones para perfilar el pacto y en el que tampoco estaban presentes ni Puig ni Oltra.

Pero en el transcurso de las negociaciones, Dalmau siempre se ha mostrado más optimista con sus socios que Estañ, que el pasado martes incluso se levantó de la mesa de negociación en un momento en el que los socios se negaban a que Unides Podem acaparase más competencias. Pero el distanciamiento más patente fue ayer, cuando daba comienzo el debate de investidura. Dalmau se reunió a primera hora de la mañana con Puig y Oltra en una negociación en la que Unides Podem salió con una vicepresidencia segunda 'verde' que liderará una comisión interdepartamental en la que estarán presentes dirigentes de otras consellerias que no serán del partido morado con competencias que el partido esperaba tener.

Este final de las negociaciones, unido a como transcurrió un encuentro en donde se desataron muchas tensiones y la posterior puesta en público del acuerdo, dividió a la dirección de Podemos, que pensaban que aunque el resultado final era positivo se podía haber producido de otra forma o incluso haber logrado algo más. La imagen del distanciamiento tuvo lugar en la sesión de Les Corts en la que Estañ se quedó en el patio de la Cámara mientras tenía lugar el discurso de investidura de Puig.

Desde la cúpula de Podemos quisieron quitar hierro a este asunto y señalaron que era lógico que Dalmau ocupara el puesto de Estañ en el cierre de las negociaciones y que el secretario general era muy consciente de ello. Del mismo modo, se quiso recalcar que no hay ninguna división interna y que Estañ no acudió al pleno porque necesitaba hacer unas llamadas sobre un pacto en el que aún estaban pendientes algunos flecos.

La posición de Unides Podem durante las últimas semanas ha estado condicionada por las últimas citas electorales. Pese a que el partido perdió cinco diputados en Les Corts, la caída se disimuló porque seguían siendo imprescindibles para alcanzar una mayoría pero bien distinta fue la situación de las municipales. En estas votaciones la coalición quedó fuera de Ayuntamientos tan destacados como el de Valencia y se hundió en la mayor parte de los municipios valencianos. Lo que ha debilitado la figura de Estañ como secretario general.