Ribó seguirá de alcalde de Valencia por el hundimiento de Podemos

Ribó seguirá de alcalde de Valencia por el hundimiento de Podemos
EFE

Compromís gana un escaño y pactará el Ayuntamiento con los socialistas, el PP pierde dos ediles, Ciudadanos se estanca, Podemos desaparece y entra Vox

Paco Moreno/EUROPA PRESS
PACO MORENO/EUROPA PRESSValencia

Cuatro años más con el gobierno de la ciudad de Valencia conseguido por la diferencia de un concejal. Eso es lo que pasó anoche en las elecciones municipales con la victoria de Compromís encabezada por Joan Ribó con diez ediles, uno más que en 2015. Formará gobierno con el Partido Socialista, que se desinfló en la recta final de la campaña al conseguir 16.000 votos menos que en abril durante las elecciones autonómicas y se quedará con siete ediles, dos más que en 2015.

La estrategia de campaña ha funcionado con un perfil bajo para los asuntos relacionados con la movilidad, su gestión más criticada este mandato. La ausencia del delegado Grezzi del primer plano y la omisión de todo lo relativo a los carriles ciclistas ha hecho olvidar a los votantes las críticas pasadas.

Al sumar los dos bloques naturales en coalición, se percible claramente la factura de la ciudad en dos opciones políticas. La suma de votos de Compromís y PSPV da 255 apoyos más que la que alcanzan PP, Ciudadanos y Vox.

Resultados de las elecciones municipales 2019

Resultados de las elecciones autonómicas 2019 (donde haya)

Resultados de las elecciones europeas

Así de estrecho ha sido el resultado en las urnas. La candidatura de Ribó ha obtenido 106.395 papeletas, mientras que la de Sandra Gómez se ha situado en 74.597. Es decir, que la suma de ambas da 180.992, mientras que la suma de las otras tres candidaturas en el hemiciclo ofrece un saldo de 180.737 apoyos.

Pero el resultado decisivo que explica esta victoria es el hundimiento de Podemos, que desaparecerá del hemiciclo después de estar presentes en el Ayuntamiento sólo un mandato al quedarse por debajo del 5%.

La candidatura liderada por María Oliver llevaba al cierre de esta edición poco más de 16.000 votos, mientras que en los anteriores comicios alcanzó las 40.927 papeletas.

De nada le ha servido a los de Pablo Iglesias aliarse con Esquerra Unida en la lista y todos sus apoyos han quedado repartidos entre Compromís y el PSPV, amén de los simpatizantes de la formación morada que decidieron no acudir a las urnas. En esta ocasión, la participación ha rondado el 67%, mientras que en 2015 fue del 72%. Esos cinco puntos de diferencia han perjudicado claramente a Podemos.

El mal resultado delos de Rivera obliga a que se planteen otra estrategia este mandato

Otros análisis de los resultados provisionales indican que el digno papel desempeñado por la candidatura del Partido Popular, María José Catalá, quien cogió un grupo municipal desarbolado al estar todos los concejales menos uno en situación judicial de investigados por causas ligadas a casos de corrupción. La referencia eran los diez concejales logrados por Barberá en 2015, con 107.435 papeletas. Pese a la baja participación y las circunstancias citadas, Catalá llevaba al cierre de esta edición 83.144 votos y ocho escaños.

Igual de importante que ese resultado es que queda claramente señalada como jefa de la oposición, al ser la candidata con más apoyos dentro del bloque conservador. Se trata de un resultado que no se esperaban en las filas de Ciudadanos, que en el trasvase de votos de las últimas elecciones autonómicas y generales habían quedado claramente en cabeza, incluso con claras opciones de alcaldable para Fernando Giner.

Por el contrario, anoche alcanzó, siempre con datos provisionales, algo más de 68.000 votos, lo que supone un resultado similar a los 64.228 de hace cuatro años. De poco le ha servido a Giner desarrollar una oposición prácticamente en solitario en el hemiciclo.

a formación de Iglesias ha llegado a 16.158 apoyos, 24.769 menos que hace cuatro años

La renovación de parte de la lista parece que no ha terminado de funcionar, por lo que tendrán que replantearse su estrategia este mandato, como segunda fuerza de la oposición y con la necesidad urgente de distanciarse del grupo popular en sus iniciativas.

En cuanto al Partido Socialista, los resultados de las generales y las autonómicas habían favorecido una campaña que prácticamente daba a Gómez por alcaldesa, con la presencia masiva de ministros en los actos centrales y las visitas a los barrios. El nubarrón en este sentido lo ha constituido la ausencia del líder, Pedro Sánchez.

El mejor resultado que en 2015, dos concejales más, no quita el regusto amargo de una noche electoral que empezó con ocho ediles y la confianza de ir subiendo conforme avanzara el escrutinio. Nada más lejos de la realidad, dado que Català se adjudicó ese escaño cuando se llegó al 60% del recuento y ya no lo soltó hasta el final.

El aumento de dos ediles le habría servido en un gobierno de izquierdas para gestionar más delegaciones, sobre todo Movilidad o Cultura Festiva, aunque el hecho de que Compromís tenga uno más desbarata esta estrategia. La salida de Podemos del hemiciclo tiene una víctima colateral en las aspiraciones socialistas.

No en vano, en las últimas semanas se habían sucedido pronunciamientos desde los otros dos socios del tripartito para que Podemos siguiera en el gobierno municipal aunque no hicieran falta sus votos. Ahora se ha quedado fuera del Ayuntamiento.

El hemiciclo se cierra con la incorporación de dos concejales de Vox, que han conseguido un 7,25% de los votos en la cita ayer con las urnas. Se trata de la primera vez que obtienen representación y el resultado ha sigo algo peor de lo que daban a entender las encuestas, que en algunas ocasiones le daban hasta cuatro ediles.

Es una incógnita la manera que tendrán de funcionar los de Abascal, representados en el Consistorio por Pepe Gosálbez, aunque lo que está claro es que harán una defensa férrea de los valores tradicionales y las políticas conservadoras, por lo que se prevé que se conviertan en uno de los grupos más activos.

El bipartito tendrá como referencia los 106.395 votos conseguidos por Compromís, que ha pasado en un par de mandatos de ser una formación residual a lograr una oferta electoral transversal que ha roto por primera vez en el cap i casal la barrera de los cien mil apoyos, algo reservado sólo a los partidos mayoritarios. La candidata socialista, de 33 años frente a los 71 de Ribó, se convertirá en la opción más clara del bloque progresista en 2023, aunque para entonces quedan todavía cuatro años.

Estos fueron los resultados por distritos en la ciudad de Valencia en las elecciones generales del 28A: