La vaca 'Poderosa', la joya de Benavent

'Poderosa' arremte contra unos aficionados. / Carlos López
'Poderosa' arremte contra unos aficionados. / Carlos López

Su bravura y entrega hasta el final sin bajar el nivel ninguna tarde la convierten en una de las mejores reses del momento Ha sido la revelación de la temporada en las ganaderías autóctonas de la Comunitat

JORGE CASALS

valencia. Hablan y no paran de la que está llamada a convertirse en una vaca de leyenda. Se llama 'Poderosa', del hierro de Benavent, que con apenas seis años es ya una de las mejores vacas del momento en los festejos populares de la Comunitat Valenciana. Su nombre está en boca de todos, en las tertulias invernales de chimenea y en los corrillos de los que siguen el ganado autóctono. La revelación de la temporada se ha consolidado como uno de los nombres propios, una gran figura que se postula como imprescindible para el próximo año en los mejores concursos de ganaderías. 'Poderosa' es el sueño de cualquier ganadero, el ideal al que aspira todo alquimista de la bravura. Con ella se consolida en la élite una ganadería que ya es santo y seña en esta tierra, una divisa que atraviesa el mejor momento de sus ya 35 años de existencia: Vicente Benavent, un ganadero que ha sabido potenciar el nada fácil maridaje entre la bravura y la inteligencia, condiciones ambas indispensables para un animal 'de corro'. La soberbia actuación de 'Poderosa' recientemente en Puerto de Sagunto, en el homenaje a Rafa Alcaide ha hecho que todas las miradas de los aficionados se centren en ella al hacerles recordar lo que es la bravura en el auténtico sentido de la palabra.

«Puedo afirmar que es la mejor vaca que yo he tenido en mi casa. Es la que siempre he soñado tener. Es muy difícil ver una vaca como Poderosa, es de las que buscamos los ganaderos toda nuestra vida», afirma con rotundidad Vicente Benavent, que ahora mismo saborea las mieles del éxito al recoger los frutos de tanta dedicación a la que ha sido la pasión de su vida. Las vacas 'Buena' y 'Niebla' están en el podium de lo más alto de la ganadería pero, a día de hoy, Poderosa ya les supera con un nivel superior. La capacidad para mantener una regularidad asombrosa y hacer que cada actuación se convierta en histórica es lo que marca la diferencia con respecto a las demás. «En todas las veces que ha participado esta temporada, que habrán sido unas quince, la vaca ha estado al máximo nivel en todas, no ha fallado en ningún momento y eso es muy difícil de lograr. Aguantar toda la temporada al nivel que lo ha hecho desde la primera tarde hasta la última, solo está al alcance de muy pocas vacas y Poderosa lo ha conseguido», sostiene el ganadero de Quatretonda.

La bravura indómita es su seña de identidad. En todos los sentidos. Su capacidad de lucha, su afán de coger y no rendirse, de llegar hasta el final sin límites ni reservas. Todo ello es lo que la número 26 ha enamorado al aficionado y sobre todo, a su criador. «Llega hasta el final con codicia y malicia, con esas ganas de coger al que tiene delante, estrellándose contra los barrotes sin parar, incluso metiendo la cabeza dentro buscando lo imposible. Es brava y todo lo hace muy de verdad. Además es muy completa: cumple en los obstáculos, tiene movilidad y su presencia impone seriedad». No es un animal que trabaje en exceso los obstáculos, sólo cuando la ocasión lo requiere. «Si sube a la pirámide lo hace porque va detrás de un rodador, y sube de verdad, al igual que con el banco. Todo tiene sentido», matiza Vicente.

«Llega hasta el final con codicia y malicia, con esas ganas de coger al que tiene delante», dice el ganadero

La reata de Poderosa no ha fallado. Es hija de Escopetilla y nieta de Fusilera, dos grandes animales que han dado muchas satisfacciones a Benavent. «La movilidad y la entrega en los obstáculos las ha heredado de ellas. Fusilera era pegadora y lo trabajaba todo. Escopetilla no pegaba tanto, pero sí subía con facilidad a la pirámide y se tiraba muy bien al cono». La raza y esa entrega hasta el final, la manera de derrotar en los barrotes con casta y emoción, se lo ha transmitido su padre, el toro Mulato.

No es una vaca con una conformación robusta, sino más bien estilizada, a pesar de su alzada. La velocidad la consigue gracias a la largura de sus patas y el peso justo, que la convierten en un animal ágil a la vez que poderoso. De mirada despierta y enorme viveza está siempre atenta a todo, controlando sus terrenos por muy amplio que sea el recinto. Impone respeto.

Benavent descubrió su potencial en su debut en la Feria del Pilar de Zaragoza de 2015, cuando apenas era una novilla. Al año siguiente, ya con cuatro años, comenzó a despuntar allá donde salía. Recuerda el ganadero una actuación en Santa Bárbara que le llenó de ilusión y optimismo. No comenzó bien la temporada 2017, ya que en la Magdalena de Castellón, al estrellarse contra las tablas persiguiendo al recortador Jaume Orenga, se partió el pitón izquierdo. Aquel incidente no amainó ni un ápice su bravura, consiguiendo esta temporada actuaciones tan importantes como las de Vilafamés, Onda, Puerto de Sagunto, Chella, Alcanar, Santa Bárbara, Sarrión, Grao de Castellón... De todas ellas, el ganadero guarda en un lugar de privilegio las de Puerto de Sagunto y Chella. En esta última localidad, a los seis minutos de su actuación pidió que la encerraran de nuevo. «Creí que se mataba. Se estrellaba contra los barrotes detrás de los rodadores, con chispa y velocidad».

Esa encastada manera de entregarse cada tarde, virtud que escasea y se cotiza, le ha valido a 'Poderosa' ser distinguida con el mayor de los premios: el beneplácito del buen aficionado. La lógica hace pensar que no serán muchas las satisfacciones que le quedan por regalarnos. Mientras tanto, los amantes de la bravura seguirán soñando con las embestidas de Poderosa, la reina de las vacas de corro.

 

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