GP de Francia

Ferrari busca sanar las heridas en el mar de curvas de Paul Ricard

Sebastian Vettel, en el circuito Paul Ricard./Vincent Kessler (Reuters)
Sebastian Vettel, en el circuito Paul Ricard. / Vincent Kessler (Reuters)

Tras el polémico desenlace de la cita de Canadá, Lewis Hamilton vuelve a partir como el gran favorito para la victoria en el GP de Francia

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Después del movido Gran Premio de Canadá, el tranquilo y absolutamente llano circuito de Paul Ricard acogerá la cita de Francia con un cierto sabor a revancha en el ambiente, especialmente desde el lado de Ferrari. La Scuderia llega muy escocida de lo ocurrido en el Gilles Villeneuve. Las dos semanas que han pasado desde la cita canadiense no han servido para cicatrizar la herida, sino para que esta supure los profundos problemas estructurales que hay en el equipo de Maranello. Sebastian Vettel guardó silencio público hasta los últimos días, así como los hombres de los despachos de la Via Abetone de Maranello. Y aunque aceptan la decisión, anunciaron que pedirán una aclaración de los motivos del castigo que les costó cinco segundos y con ello la victoria de su pupilo.

Aunque es más un brindis al sol para intentar contentar a los aficionados que acusan a Mattia Binotto de ser un pusilánime, es una buena muestra de hasta qué punto están desesperados en Ferrari. La superioridad que está mostrando Mercedes, que no ha soltado el primer puesto desde la primera cita de la temporada, ha hecho que todo el proyecto de rojo pase por sus momentos más bajos, tanto deportivos como de ánimo. Este viernes es la fecha elegida para que se cierre este capítulo. Vettel se verá con los comisarios y mostrará las pruebas por las que, según él, es inocente de haber intentado echar contra el muro de la curva 4 del Gilles Villeneuve a Lewis Hamilton.

En este contexto, Paul Ricard no parece el mejor escenario para una remontada. El circuito galo beneficia las características de Mercedes, cuyo coche está un paso adelante del Ferrari que pilotan Charles Leclerc y Sebastian Vettel. Lewis Hamilton ganó con solvencia en 2018, en el regreso de la casi legendaria pista al calendario y todo apunta a que volverá a ser el rival a batir este fin de semana. Las condiciones del circuito en una pista en la que no se penaliza nada una salida del asfalto, ya que no hay 'puzzolana' de grava ni hierba ni similar, hace que los pilotos puedan jugársela con relativa seguridad.

Sainz, en busca de los detalles

Dicen los ingleses que el diablo está en los detalles, y eso es lo que necesita encontrar Carlos Sainz. El madrileño ha dejado atrás la dubitativa primera parte de la temporada y lleva cuatro carreras en los puntos o muy cerca de ellos, como le ocurrió en Canadá. Perder dos posiciones en las dos últimas vueltas debido a una estrategia errada en McLaren le ha hecho reflexionar mucho. «Hemos completado el primer tercio de la temporada y, como esperábamos, la zona intermedia de la parrilla está apretada. Cada carrera es una oportunidad que debemos aprovechar», analizaba el español antes de llegar a Francia.

Sainz ocupa la séptima posición de la clasificación general con 18 puntos, dos más que Daniel Ricciardo y la mitad que Pierre Gasly, que está justo delante. Un buen resultado en Francia significaría dar un paso adelante muy importante en la búsqueda de colarse en la zona alta de la tierra media que ahora ocupa, aunque la igualdad es crítica.

En ese sentido, la labor de evolución del equipo McLaren es fundamental. El calendario se aprieta en este arranque de verano, con dos carreras consecutivas en Francia y Austria. Las características del Paul Ricard se ajustan más a los rivales de Sainz, especialmente a los irregulares Haas que si consiguen no dar el espectáculo pueden estar arriba. En caso de que no den la talla, Sainz estará ahí para aprovecharlo. «Canadá mostró que la diferencia entre un buen fin de semana y uno no tan bueno es muy pequeña. Como equipo, seguimos centrados en nuestro fin de semana de carrera, así como en el desarrollo y las mejoras que el MCL34 recibe cada fin de semana», aseguraba el madrileño.

Francia será un lugar en el que además de los Haas habrá muchas ganas de brillar de otros rivales cercanos a McLaren. Renault corre en casa, con lo que buscará no decepcionar, así como un Pierre Gasly al que Max Verstappen está arrasando sin piedad ni miramientos. No obstante, para Sainz puede ser una ventaja el hecho de no tener más presión que la que él mismo se ponga: ya puntuó aquí en 2018 y está convencido de que lo puede volver a hacer.