Traviesas en el olvido en la Comunitat Valenciana

Numerosas traviesas apiladas en el tramo Fuente de San Luis-Alboraya. / damian torres

La Plataforma de Defensa del Ferrocarril pide que el material se destine a la línea de Xàtiva o Camporrobles Miles de piezas retiradas por las obras del corredor mediterráneo permanecen apiladas junto a las vías del tren

ISABEL DOMINGO

valencia. Montañas de traviesas apiladas en la Fuente de San Luis, La Punta, Alboraya o Massalfassar. Es el panorama que ven a diario los usuarios de las líneas de ferrocarril que viajan en dirección a Barcelona o a Alicante. Hasta hace unos meses, material nuevo, reluciente, de hormigón, pues era el destinado a implantar el denominado tercer carril (o hilo). Ahora, piezas usadas y oxidadas y de ancho mixto, ya que son las que se sustituyeron cuando se acometieron esas obras.

Un material que, por ahora, permanece a la espera del destino que le asigne el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), organismo dependiente del Ministerio de Fomento, que normalmente firma un contrato de enajenación de materiales cuando renueva o rehabilita una infraestructura, como es el caso.

EN DETALLE

125.000
traviesas se han retirado por las obras del tercer carril entre Valencia y Castellón.
36.000
piezas en una de las vías del tercer carril durante las obras entre Valencia y Sagunto.

De ahí la imagen que pueden ver tanto los usuarios del tren como los ciclistas o conductores que pasan, por ejemplo, por la zona de la huerta de Vera -donde la pila casi alcanza las palmeras- o por las inmediaciones del Hospital La Fe. Por ese motivo también la Plataforma de Defensa del Ferrocarril de CGT (una de las impulsoras de la última concentración en la estación del Norte para reclamar mejoras en el servicio de Cercanías) ha pedido a Adif que reutilice la mayor parte de estas piezas procedentes del corredor mediterráneo y se destinen a otras líneas ferroviarias.

«Este material, en el mejor de los casos, se ha trasladado a otras localizaciones, presumiblemente para modernizar líneas, y, en el peor de los casos, se ha destruido, con el consiguiente gasto que ello significa, económico y medioambiental», apunta su portavoz, Juan Ramón Ferrandis. De hecho, hasta hace poco, aún se podía ver cómo las traviesas de la zona de Fuente de San Luis se destruían con trituradoras.

Evaluación del estado

Sobre esto, fuentes de Adif señalaron ayer que, una vez retirado el material de las vías, se evalúa su estado y ciclo de vida para ver si es viable su reutilización. Así, se revisa si tienen fisuras o golpes y, «dependiendo de los resultados de esa evaluación se clasifican las traviesas para reutilizarlas o, en su defecto, la empresa de enajenación de materiales se encarga de convertirlas en áridos», indicaron las mismas fuentes que remarcaron que todo el material se aprovecha y que no existe una vida homogénea en las traviesas porque en su durabilidad intervienen muchos factores.

Habitualmente las traviesas que se desmantelan son reutilizadas en actuaciones de mantenimiento o mejora de vías o como elementos decorativos en parques y jardines, por ejemplo, como maceteros (algo especialmente habitual en las que son de madera).

La Plataforma de Defensa del Ferrocarril pone sobre la mesa la propuesta de que el material «en perfecto estado» tenga «una larga vida de uso en comarcas muy cercanas», ya que, a su juicio, «podría dignificar estas líneas». Y citan dos líneas, ambas pendientes de modernización: Xàtiva-Alcoi, cuyas traviesas son de madera a excepción de un par de kilómetros; o Utiel-Camporrobles-Cuenca, perteneciente al regional que parte desde Valencia.

En este último caso, por ejemplo, Ferrandis recuerda que esas traviesas amontonadas junto a las vías «podrían integrar, prácticamente sin coste la estación de Camporrobles a su núcleo, llegando así al límite de la Comunitat». A su juicio, «podría dignificar estas líneas. Por seguridad, en la actualidad se circula a sólo 60 km/h, dado su gran deterioro, y con esta modificación, podrían alcanzar los 150 km/h en los tramos que la orografía lo permitiera».

Sólo en el tramo Valencia-Castellón, según datos facilitados por Adif, se han reemplazado cerca de 125.000 traviesas. «Todavía faltan muchísimos miles de traviesas en los márgenes de la vía con un final incierto», añade Ferrandis.

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