La rotura cierra parte del emisario de Vera y agrava las críticas por vertidos

La instalación del emisario de Vera, al fondo de la imagen. / j. monzó
La instalación del emisario de Vera, al fondo de la imagen. / j. monzó

La avería se reparará a partir del 15 de septiembre y hasta entonces funcionará sólo una de las dos conducciones

PACO MORENOVALENCIA.

La rotura de una tubería del emisario de Vera ha obligado a cerrarla y dejarla fuera de servicio, según confirmó ayer la concejala del Ciclo Integral del Agua, Elisa Valía. La decisión se produjo después de una inspección realizada el pasado 12 de julio y desde entonces la instalación funciona con la segunda conducción, que desagua a más de 1.500 metros de la costa.

Valía desvinculó estos vertidos de aguas residuales con el cierre de las playas de finales de junio y los que sucedieron en julio, para señalar que la fisura se encuentra a más de 13 metros de profundidad. «Las bacterias se asfixian», reiteró la edil en referencia a las analíticas que detectaron aguas fecales en distintos episodios en Valencia y Alboraya.

Tanto los vertidos como el descubrimiento de la grieta en una de las dos tuberías fueron motivo de críticas por parte del portavoz municipal de Ciudadanos, Fernando Giner, quien habla abiertamente de «crisis del agua» al vincular la situación con las obras de urgencia encargadas para evitar que se hundan cuatro tramos de colectores.

Giner insiste en que hay una «crisis del agua» y Catalá ha pedido la comparecencia de Mollà

Valía rechazó que la situación sea grave, citando como ejemplo que las reparaciones las hará la Entidad de Saneamiento de la Generalitat el próximo 15 de septiembre. «Si fuera algo urgente, las habrían hecho ya», argumentó. Por el contrario, Giner insistió en que lo sucedido en julio desvela el «mal estado del alcantarillado en general en toda la ciudad, que ha estado abandonado».

El emisario de Vera conduce al mar el agua sobrante de la acequia del mismo nombre. Valía comentó que además del agua de riego, también se derivan las aguas negras de algunas viviendas aisladas, alquerías sobre todo, aunque en el recinto «hay un proceso para quitar la grasa y la arena», con lo que el caudal vertido al mar es posterior a un tratamiento.

La portavoz del grupo popular en el Consistorio, María José Catalá, se sumó ayer a las críticas por la rotura del emisario, en concreto debido a que la comisión técnica creada por la Generalitat durante la crisis de los vertidos señaló el 18 de julio, después de la inspección de los buzos, que la instalación que acaba en la playa de la Malvarrosa no tenía problemas de funcionamiento.

Por este motivo anunció que volverá a pedir la comparecencia urgente en Les Corts de la consellera de Agricultura, Mireia Mollà, a la que acusa de «ocultar información», por lo que avanzó que le pedirá «responsabilidades». Recordó que la comisión técnica descartó problemas en el emisario y señaló a las acequias como responsables de los vertidos. Sin embargo, dijo que la memoria de la entidad detectó una rotura en la conducción el día 12, por lo que la Conselleria ha mentido».

Para la diputada autonómica y portavoz popular en el Consistorio, la rotura provocó «no sólo la inspección extraordinaria, sino los anuncios de inversiones cuando les ha llegado el agua al cuello. Evidentemente alguien ha mentido en este asunto, se conocía la rotura y tanto el Ayuntamiento como la Conselleria la han escondido».

La concejala del Ciclo Integral del Agua insistió en que las bacterias «se asfixian» a la profundidad que salen del emisario, por lo que aseveró que «esto no va a colapsar, ni la red de alcantarillado, aunque lo desee la oposición». Los episodios de cierre todavía carecen de explicación y Valía señaló que la Generalitat «ha decidido una inversión en mejoras de acequias en otros municipios y esto no se hará en Valencia, lo que significa que las conducciones que llegan a la costa lo hacen en condiciones adecuadas».

Catalá replicó que «se ha ocultado la información y sólo la conocemos cuando han tenido que cumplir con la obligación legal de facilitar el expediente», por lo que pidió a Mollà «que no haga un Ribó», en alusión a que «intente esconderse porque su responsabilidad es abordar esta situación tan urgente».

Los técnicos recomiendan reparar la rotura, dragando hasta descubrir la junta y colocar un carrete de un metro de longitud, así como descubrir el tramo final del difusor y emplear lanzas a presión para limpiar la conducción y las boquillas difusoras enterradas.

Ciudadanos denunció ayer también que el equipo de gobierno local no ha incrementado los puntos accesibles en las playas del término municipal desde hace años, a pesar de que su uso se ha incrementado. El concejal Javier Copovi afirmó que València debe ser una ciudad «del siglo XXI» con playas accesibles pero que «cuatro puntos en casi 20 kilómetros son insuficientes».

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