LA ESPAÑA OLVIDADA EN EL FORN D'ALCEDO

Es una pedanía de Valencia, pero les han dicho a los vecinos que en agosto se quedarán sin médico, porque son pocos

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

El pequeño pueblo del Forn d'Alcedo no está en Soria ni Teruel, sino a un tiro de piedra de Valencia capital. En realidad pertenece al municipio de Valencia, es una de sus pedanías. Sin embargo, por la precariedad de muchos de sus servicios, más parecería una de tantas poblaciones que cobran reciente protagonismo por ser ejemplos notorios de la extensa España olvidada. Es más, cuando en el Forn d'Alcedo escuchan noticias sobre la España olvidada y ven reportajes que hablan del despoblamiento, de comarcas que se vacían porque su agricultura es pobre, no tienen agua de riego y les faltan servicios básicos, muchos vecinos exclaman: «Caray, si parece que hablen de nosotros, y estamos al lado de Valencia, y desde aquí se ve el modernísimo hospital de la nueva Fe».

La nueva Fe está en lo que podríamos considerar parte del término del Forn d'Alcedo, si fuera municipio. En cambio, no es el hospital de sus habitantes, les corresponde el Peset Aleixandre, que está más alejado, y la combinación de autobús para llegar es de las que aconsejan buscarse un familiar o amigo que te lleve.

El trayecto en autobús entre el pueblo y el centro de Valencia tarda más de tres cuartos de hora, porque da zig-zags incomprensibles que lo único que asegura es un buen recorrido por lo que queda de huerta al sur de la capital. Una huerta protegida por ley, por supuesto, aunque predominen hoy los campos incultos. Y es también una huerta 'de secano', paradojas de la vida, porque allí no se dispone de agua segura para regar, aunque parezca mentira. Sólo la que sobre de la acequia de Favara, cuando sobra, que es pocas veces. Al otro lado del río nuevo (cuya expropiación se 'comió' los mejores campos del Forn d'Alcedo), el Ayuntamiento de Valencia ha perforado dos pozos nuevos para regar pedazos huertanos que quedan de 'Francs i marjals', que históricamente no tienen derechos de las acequias del Tribunal de las Aguas, pero nadie ha pensado en el Forn d'Alcedo, que ni es de 'Francs i marjals', ni tiene pozos, ni llegan sobrantes de Favara, ni hay por tanto joven que pueda arriesgarse a cultivar los campos familiares de huerta protegida... de secano.

Por ahora tienen médico, pero les han dicho que igual lo quitan en agosto porque no hay bastantes vecinos. También hay escuela primaria, aunque pende de un hilo, porque nacen pocos niños; la mantienen de momento porque muchos descendientes del lugar, que se tuvieron que ir de allí por por razón de trabajo o porque no encontraban casas para independizarse, guardan el compromiso de llevar a sus hijos al colegio del pueblo para intentar así que no lo cierren.

Encajonado entre Sedaví, la pista de Silla y la V-30, el Forn d'Alcedo resiste a duras penas, aislado por la enorme herida del nuevo Turia del 'Cap i Casal' que le olvida, pese a que el ayuntamiento reconoció las carencias de equipamientos. Hay ejemplos de la España olvidada que quedan más a mano de lo que creíamos.