Las operaciones de obesidad mórbida soportan esperas de hasta cuatro años

Teo Rodríguez, en el Hospital de Manises. / Irene marsilla
Teo Rodríguez, en el Hospital de Manises. / Irene marsilla

Los especialistas aseguran que la Comunitat necesita entre 30 y 40 endocrinos más de los que hay en la actualidad

LAURA GARCÉS VALENCIA.

El ingreso en el Hospital de Manises de un joven de Turís con 385 kilos de peso, Teófilo Rodríguez, ha dirigido en las últimas semanas todas las miradas hacia la obesidad mórbida, un problema que los especialistas en endocrinología insisten en que es creciente en la sociedad actual. En la Comunitat Valenciana son muchas las personas que tienen que afrontar su día a día con esta situación.

Las demoras y los porcentajes de incidencia son muy elocuentes. El doctor Carlos Morillas, presidente de la Sociedad Valenciana de Endocrinología, alerta del ritmo al que avanza entre los valencianos, al tiempo que destaca que también se incrementa la demanda de cirugía para atajar el problema.

Advierte el especialista de que la demora que soporta uno de estos pacientes para pasar por el quirófano puede llegar «a tres a cuatro años» en un contexto sanitario en el que considera que se necesitan «entre 30 y 40 endocrinólogos más». La situación no se ha mejorado últimamente. A final de 2017 el doctor Morillas ya explicó a LAS PROVINCIAS que la demora rondaba ese tiempo.

Unas 190.000 personas padecen esta dolencia en la Comunitat, según la Sociedad de Endocrinología Los expertos consideran que en la Comunitat debe haber un especialista por cada 50.000 habitantes

Detrás de todo ello se encuentra el aumento de la obesidad mórbida en las consultas de endocrinología. Morillas asegura que, según los últimos resultados de que disponen, la incidencia «se ha triplicado» en la población adulta al pasar «entre 1997 y 2010» del 0,5% a un 1,8%.

Ya el pasado noviembre advirtió en declaraciones a LAS PROVINCIAS de que cada vez son más los pacientes que se encuentran en las puertas del quirófano. Y que la demanda irá a más. Las razones del especialista apuntaban por una parte al aumento de la obesidad mórbida, «pero también a cada vez hay más hospitales que ofrecen realizar estas operaciones».

Morillas explica que desde que estas intervenciones empezaron a practicarse en la Comunitat, por los quirófanos valencianos han pasado «unas 6.000 personas. De ellas en torno a 700 han sido intervenidas en lo que llevamos de 2018». Habla de «unas 190.000 personas con obesidad mórbida»,aunque aclara que no significa que en todos los casos esté indicada intervención o que se encuentren en espera de una llamada para pasar por el quirófano.

Mas datos y más médicos

Se conocen todas estas cifras absolutas y los porcentajes que describen la evolución, pero sin embargo existe poca información sobre el número de pacientes que están inscritos en las temidas listas de espera.

El presidente de la Sociedad Valenciana de Endocrinología lamenta esta situación, que conduce a que los números que acompañan al retrato de la demora «nunca aparecen», algo que a su juicio responde a que «ha habido poca concienciación» en torno al problema de salud que supone la obesidad mórbida.

En los informes sobre pacientes pendientes del quirófano que cada trimestre difunde Sanidad, no se incluye el dato de esta especialidad quirúrgica. El presidente de los endocrinólogos recuerda que los especialistas «están luchando para que se hagan públicos» y asegura que la actual Administración «está más concienciada». Tampoco el número de endocrinos es el adecuado, a juicio de Carlos Morillas. La presencia ideal de estos especialistas médicos debería responder a «uno por cada 50.000 habitantes y muchos departamentos no se acercan en absoluto a esa cifra».

Una casa para Teo

Mientras, Teo Rodríguez sigue en el Hospital de Manises. El pasado viernes se cumplió un mes de su primer ingreso. La Administración aún rastrea una residencia o vivienda adaptada a sus necesidades. En esta búsqueda están implicadas las consellerias de Igualdad y de Sanidad, así como el propio centro sanitario y la conselleria de Vivienda.

El 7 de agosto llegó a Hospital de Manises con una insuficiencia respiratoria. Fue dado de alta a la semana, pero tras un traslado en un camión de mudanzas hasta su casa, donde no pudo acceder, se le trasladó a la sala de espera de Pediatría del centro de salud de Turís. Allí tuvo una crisis y hubo que llevarlo nuevamente al hospital.

Tras el regreso de Teo al centro sanitario a mediados del mes pasado, desde la dirección médica destacaron que la vuelta del paciente obedecía a «un ingreso social».

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