Ocho de cada diez colegios con doble línea relegan el castellano

Alumno de Primaria, durante el primer día de clase. / Afp
Alumno de Primaria, durante el primer día de clase. / Afp

Las políticas de plurilingüismo, ya implantadas en Infantil y Primaria, orillan el español en la mayoría de centros

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

El próximo septiembre los colegios habrán aplicado su nuevo proyecto lingüístico, derivado de la ley aprobada en Les Corts el año pasado, a todos los cursos de Infantil y Primaria, lo que implica en muchos casos cambios en las lenguas utilizadas para impartir las asignaturas. Los centros que tradicionalmente han ofrecido sólo enseñanza en valenciano seguirán con un modelo similar -la ley les impide bajar el peso de la lengua autonómica que ya tenían- y lo mismo se presupone que sucederá a la inversa, aunque sí hay escuelas que sólo disponían de un programa en castellano para todos sus alumnos y han decidido cambiar, aunque son pocos.

Sin embargo, la metamorfosis sí se dejará notar en los centros que en los últimos años han funcionado con la llamada doble línea, es decir, con clases donde los niños estudiaban con el castellano como lengua principal en todos los cursos y grupos similares donde los estudios se vehiculaban en la lengua propia.

Esta opción, permitida durante décadas y que ayudaba a diversificar la oferta de plazas escolares, ha sido eliminada en la actual ley con el argumento de que segregaba a los niños, es decir, los diferenciaba en función de la lengua elegida por sus padres. Por lo tanto, han tenido que elegir un único proyecto lingüístico para todos sus alumnos. Y la inmensa mayoría, ocho de cada diez, ha optado por un modelo donde la lengua autonómica es mayoritaria respecto al español. Como informó LAS PROVINCIAS la pasada semana, esto ha implicado que cerca de 25.000 alumnos de estos colegios, cuyas familias eligieron un modelo en el que dominaba el castellano, hayan pasado a recibir sus clases principalmente en valenciano.

La ley incluye incentivos para los centros que impartan la mayoría de materias en valenciano

En el curso 2016-2017, el último antes de que empezaran a aplicarse los cambios lingüísticos impulsados por el Botánico, había en la Comunitat 221 colegios con doble línea completa, es decir, con grupos en las dos lenguas oficiales desde 1º de Infantil hasta 6º de Primaria. De estos, 184 han elegido la opción de que el valenciano sea mayoritario, 32 han optado por un modelo donde ambas están equilibradas y sólo 5 han dado más peso al español.

Los datos salen del resumen de escolarización que publica el Portal de Transparencia de la Generalitat (Gva Oberta) del curso citado, que incluye la opción lingüística de cada aula de todos los centros de la Comunitat, lo que permite ver los que entonces funcionaban con doble línea. Si se cruzan con la información sobre el nuevo programa lingüístico adoptado tras la llegada de la ley, que aparece en la Guía de Centros de la conselleria -incluye el porcentaje en cada lengua y en inglés- se puede detectar la evolución.

José Antonio García | Padre de Torrellano

«Se entorpece el aprendizaje de muchos alumnos»

Vecino de la pedanía ilicitana de Torrellano, escolarizó a su hijo en la línea en castellano que el colegio perdió como consecuencia de la aplicación de la ley. Y en la admisión de su hija ya no tuvo esta opción. «En Torrellano hay muchas familias con orígenes andaluces. Son muy pocas las casas en las que se habla valenciano», explica este padre, que defiende «que no se obligue a nadie» a estudiar en una opción distinta a la de su preferencia. «Creo que se entorpece el aprendizaje de muchos niños», añade.

Eso sí, no se han tenido en cuenta en el análisis aquellas escuelas que en 2016-2017 ya habían empezado a cambiar alguna de sus líneas, por ejemplo, pasar a un modelo basado en el valenciano la que funcionaba en castellano, pues en realidad fue como consecuencia de decisiones adoptadas por el Consell anterior. Tampoco se incluyen las que no conservaban la doble opción lingüística en todos los niveles, quizá por algún recorte de aulas. Esta información también se puede inferir de la citada estadística, si bien son una parte mínima de las escuelas. Por lo tanto, la cifra de 221 se refiere sólo a aquellas que tenían en septiembre de 2016 aulas en castellano y aulas en valenciano desde 1º de Infantil hasta 6º de Primaria.

Dicho de otra forma, tenían un sistema de doble línea completo que ha sido desarmado, provocando que la opción elegida en su día por las familias de miles de estudiantes haya sido modificada por acción de la administración. Y en apenas dos cursos. En el actual los centros tuvieron que implantar su nuevo plan lingüístico entre 1º de Infantil y 2º de Primaria. Y el que viene se completará la aplicación hasta 6º.

En sólo tres años el modelo del Consell se habrá aplicado en toda la enseñanza obligatoria

El sistema para elegir es sensiblemente distinto. Bajo los mandatos del PP, si un colegio quería tumbar la doble línea, crearla o variar el peso de las lenguas oficiales, proponía un proyecto lingüístico y la administración tomaba la última decisión. Según el último decreto del PP sobre la materia, teniendo en cuenta la planificación escolar, las evaluaciones y una consulta no vinculante a las familias. Con la Ley de Plurilingüismo de 2018, el centro (casi siempre el equipo docente) elabora un modelo (que por regla general debe tener al menos un 25% de horas en castellano y en valenciano y entre un 15% y 25% en inglés) que si es aprobado en el consejo escolar por mayoría de dos tercios es aceptado por conselleria. Si no, esta determina el peso (los casos han sido mínimos). La excepción son los concertados, donde decide el titular, no el órgano.

Madre afectada

«Los niños aprenden mejor en su lengua materna»

Residente en un municipio de l'Horta Nord donde toda la oferta pública es en valenciano, esta madre de dos hijos pide anonimato para contar por qué se siente perjudicada por el modelo del Consell. «Elegí un centro que incluía línea en castellano, aunque sabía que al final de Primaria aumentaba bastante el valenciano. Lo hice por razones pedagógicas, pienso que los niños aprenden mejor en su lengua materna», dice. Con su hijo pequeño no ha tenido opción. «En esta admisión no he probado, pero el año que viene miraré un concertado», añade.

En cuanto a la explicación de semejante cambio, ha habido voces criticando la presión de Educación para fomentar el valenciano a través de asesores lingüísticos. Es algo más sencillo, pues se han limitado a difundir lo que dice la propia ley, que obliga a la administración a promover un modelo en el que el 50% de las horas lectivas de la etapa se impartan en valenciano, un 25% en inglés y un 25% en castellano. Para ello contempla prioridades en el acceso a recursos formativos y personales, también disponibles para escuelas con muchos alumnos en riesgo de exclusión o recién llegados.

En el curso 2020-2021 serán los centros de ESO, Bachillerato y FP los que deberán modificar su proyecto lingüístico. La ley dice que han de «coordinarse» con sus escuelas adscritas para «garantizar la continuidad metodológica» en la enseñanza obligatoria, por lo que la tendencia será similar. En sólo tres años la mutación se habrá completado.

La ley facilita la mezcla de alumnos de aulas distintas

La ley está facilitando nuevas agrupaciones de alumnos en los centros que el curso que viene se quedan sin doble línea. Es decir, los claustros deciden mezclar a los niños que antes estudiaban o en valenciano o en castellano aprovechando que todos tendrán el mismo modelo lingüístico, como una manera de compensar las aulas. Antes estaban obligados a respetar la preferencia de las familias. Y ya hay padres que han pedido explicaciones, como ha sucedido en el colegio Pablo Neruda de Valencia, donde se han remitido varios escritos a la dirección del centro en los que consideran que la medida no se ha comunicado con la antelación suficiente y se cuestionan las razones pedagógicas alegadas, pidiendo una aplicación progresiva y acciones complementarias como desdobles o grupos flexibles.

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