La educación pública tiene más plazas libres que la concertada en toda el área metropolitana de Valencia

EFE

Los centros privados sostenidos con fondos públicos de dieciséis municipios están completamente llenos en Infantil

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

Los colegios públicos del área metropolitana de Valencia acumulan gran parte de las vacantes de Infantil, referidas a los puestos libres que no se cubrieron en la admisión de alumnos de años anteriores. En cambio, los concertados están mayoritariamente llenos. Así se desprende del análisis realizado por LAS PROVINCIAS entre los municipios que rodean la capital a partir de los datos de la Conselleria de Educación, que ha habilitado una aplicación informática para consultar las vacantes de cualquier centro sostenido con fondos públicos, una información clave para que los padres sepan qué puestos hay disponibles en sus zonas de influencia.

Para el estudio se han tenido en cuenta únicamente las plazas libres en 2º y 3º de Infantil (cuatro y cinco años), ya que las de 1º se ofrecen todas durante el proceso, al ser el nivel de acceso habitual al colegio. Las de los dos cursos superiores, en cambio, sí permiten la comparación, pues implican que en las admisiones anteriores no se llenaron por lo que vuelven a estar a disposición de las familias. Por ejemplo, en un centro tipo se ofertan las 50 vacantes de 1º- todas las que hay- mientras que en 2º y 3º sólo puede hacerse con las plazas no ocupadas.

De los 43 municipios estudiados, en 30 existe oferta pública y concertada. El análisis se centra en estos, pues de alguna manera las familias tienen dónde elegir. Y en todos los casos el porcentaje de vacantes respecto al total de puestos autorizados, información que también da la aplicación, es mayor en la primera red que en la segunda. Y en 16 de los 30 la privada sostenida con fondos públicos no tiene ni una plaza libre, ni en 2º ni en 3º. Eso sí, en varios de estos casos sólo opera un colegio concertado, lo que facilita que se obtenga un pleno de ocupación. En cuanto a datos curiosos, llama la atención el caso de Catarroja, donde la diferencia a favor de la concertada es casi residual, pues su red pública sólo tiene un 1,25% de plazas vacantes. En el otro extremo se sitúan Almàssera y Benetússer, donde el porcentaje se acerca al 30%.

Las localidades con más vacantes en la red de la Generalitat son Vinalesa, Almàssera y Benetússer

Respecto a los datos globales, en la red pública se han ofertado 9.883 puestos en las 30 localidades y en los niveles citados, y suman 1.383 vacantes (14% del total). En cuando a la concertada, son 5.347 los puestos de 2º y 3º, de los que estaban libres en la admisión 115 (2,1%).

Las cifras ayudan a medir las preferencias de los padres, en el sentido de que una mayor ocupación es indicativo de una mayor demanda. Al fin y al cabo, los puestos libres tienen esta consideración porque no fueron elegidos en años anteriores. Pueden influir las matrículas que llegan a mitad de curso, si bien los padres también deben optar entre aquellos colegios en los que hay espacio disponible.

La realidad del área metropolitana también se da en Valencia. Aunque la capital no se incluye en el análisis, basta remitirse al estudio sobre el mapa escolar de un equipo de la Universitat. El primer informe dejaba claro que la tasa de ocupación era mayor en la concertada que en la pública. Y el segundo, conocido la pasada semana, se expresaba en la misma línea: en el 78% de los centros con concierto se bareman las solicitudes, se ordena la prioridad de acceso al haber más peticiones que plazas libres. Por su parte, el porcentaje en la enseñanza pública fue del 34%. Los centros restantes eran escuelas con vacantes.

La planificación escolar siempre se calcula con margen, en el sentido de que la oferta de plazas supera la previsión de demanda, una cautela para evitar que ningún alumno se quede sin escolarizar. Sin embargo, parece claro que el remanente se concentra con mayor intensidad en la educación pública.

Valoración desigual de la huelga en escuelas infantiles

La jornada de huelga en las escuelas infantiles convocada para el día de ayer fue valorada de manera desigual. Desde la Federación de Enseñanza de CC. OO. PV, impulsora del paro, hicieron una lectura bien distinta a la de las patronales. La secretaria de Enseñanza Privada y Sectores Socioeducativos del sindicato, Elena Albert, habló de «una repercusión mediática y un seguimiento muy buenos». Aunque no disponían de datos al tratarse de un sector con muchos centros pequeños sin representación sindical, estimaron que en los que tenían delegados y delegadas el apoyo al paro pudo oscilar entre el 50% y el 60%.

El escenario que dibujaron desde las patronales Feceval, Acade Adeiv y Salvem 0-3 fue bien distinto, pues se refirieron a un día «completamente normal» con una «repercusión nula de la convocatoria».

La huelga sólo fue impulsada por la citada organización a modo de protesta contra la firma del nuevo convenio colectivo del sector privado, que incluye también a las profesionales de los centros municipales de gestión indirecta.

La Federación de Enseñanza considera que la retribución para las trabajadoras de las escuelas infantiles puramente privadas será demasiado precaria (930 euros mensuales incluyendo el salario base y los complementos), pese a tratarse de «personal cualificado al que se le exige una titulación y entre el que se incluyen profesionales con el título de maestra», en palabras de Elena Albert.

Por su parte, desde el sindicato Fsie remitieron ayer un comunicado explicando que no secundaron el paro y que firmarán el convenio porque implica una mejora y rompe siete años de congelación salarial. Además, dijeron, la rúbrica evitará «condenar a las trabajadoras a cobrar sólo el salario mínimo».