Las gotas frías más severas que han azotado la Comunitat

Burriana, el municipio más afectado. /EFE/Domenech Castelló
Burriana, el municipio más afectado. / EFE/Domenech Castelló

Los expertos recuerdan los temporales de 1982 y 1987 como los más catastróficos, aunque el de 2000 fue el que registró más lluvias | La Comunitat vive una decena de episodios de inundaciones y lluvias torrenciales

P. NIETO/N. VALLADOLID

La gota fría que vive estos días la Comunitat y que ha obligado a desalojos, suspensión de clases y una máxima precaución diaria ha pasado a ser una de las más históricas. Sin embargo, según el encargado del área de Climatología de AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) en la Comunitat, José Ángel Núñez, «no es la peor de todas». Si rebobinamos unos años atrás, muchos podrán recordar la gran riada del 57. Tras varios días de lluvias, el 13 de octubre de 1957 una fuerte tormenta registró niveles de lluvia superiores a los 100 litros por metro cuadrado en 24 horas. Las precipitaciones de esos días provocaron que el río Turia se desbordara, acabando con la vida de 81 personas y causando miles de damnificados, un hecho que dejó huella en la memoria de todos los valencianos.

Años más tarde, el 20 de octubre de 1982, una de las fechas más catastróficas según Núñez, el agua acumulada en el pantano de Tous inundó la comarca de la Ribera. El agua embalsada alcanzó una cota preocupante tras llover sobre mojado desde el día anterior, cuando los pluviómetros empezaron a marcar cifras históricas. Ese día el río Sellent se desbordó como aviso de lo que estaba por pasar. Beneixida y Càrcer fueron los pueblos más afectados, pero no los únicos. Alcàntera de Xúquer y Cotes también sufrieron y, sobre todo, Gavarda, donde las aguas alcanzaron los tres metros. La rotura de la presa de Tous, que guardaba en su interior 120 millones de metros cúbicos de agua embalsados, a causa de numerosos errores en la construcción, inundó la comarca. Treinta pueblos se vieron afectados, con 38 muertos y 300.000 damnificados. También en la Safor, el 3 de noviembre de 1987 Oliva registró 817 litros por metro cuadrado en 24 horas en una tormenta de otoño típica de la estación en el mediterráneo, teniendo en cuenta que la media anual en España está cerca de los 650 litros. Otras estaciones de la Safor registraron elevadas cifras, como los 720 litros que se acumularon en Gandía.

El nuevo siglo trajo a finales de octubre del 2000 otra gota fría otoñal, que afectó especialmente a la provincia de Castellón y el norte de la Valencia. Las cantidades recogidas en este temporal fueron de las más altas y llegaron a superar los 600 litros de agua por metro cuadrado, además de desbordar diversos ríos. Hace 10 años, septiembre de 2009 se despedía dejando estragos por toda la Comunitat. Las lluvias acumuladas entre el domingo 27 y el miércoles 30superaron los 300 litros por metro cuadrado, y el municipio más afectado fue Burriana, con 308 litros. La capital de provincia con la que más se ensañó la gota fría fue Castellón, en la que se registraron 268,4 litros por metro cuadrado, pero las localidades en las que más llovió fueron las valencianas. En 72 horas, Emergencias rescató a 24 personas y desalojó a medio centenar, y el teléfono 112 gestionó más de 4.000 intervenciones por fuertes precipitaciones.

Dos años después, entre el 19 y el 23 de noviembre de 2011, la gota fría se cobraba 5 víctimas mortales en Onda, Castellón. El fenómeno fue descrito como la peor gota fría de la Comunitat en los últimos años, no tanto por su intensidad como lo fue por su elevado coste en vidas humanas. En este caso, Alicante fue la provincia más afectada, y registró más de 300 litros por metro cuadrado. Por su parte, en la zona costera de la comarca del Baix Maestrat se produjo el aguacero más potente desde 1920.

En noviembre de 2012 volvió a ser el turno de la Safor. En el fin de semana del 9 al 11 se pasó de alerta naranja a roja en la comarca, que alcanzó los 206 litros acumulados, en este caso, en Villalonga, con lo que la ciudad obtuvo el récord de la Comunitat en 24 horas. Por su parte, en 2013 la gota fría llegó pronto, un martes 27 de agosto. Los termómetros se desplomaron hasta mínimos históricos. Las ciudades de Valencia y Castellón registraron, el miércoles 28, su día de agosto más frío desde 1986, con temperaturas máximas de 23,5 y 23,4 grados, respectivamente.

En octubre del año pasado, el aguacero dejó sin clase a unos 350.000 estudiantes, y obligó a cerrar la planta de Ford, el puerto de Castellón y la Línea 1 del metro en Valencia. Además, hubo un atasco de 12 kilómetros en la Pista de Silla, y se movilizaron 2.000 efectivos de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias.

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