La estación del 'trenet' de Valencia se marchita

La antigua terminal del Pont de Fusta. /I. Marsilla
La antigua terminal del Pont de Fusta. / I. Marsilla

Uno de los vestigios del patrimonio industrial del siglo XX de la Comunitat ha sido engullido por las humedades, la suciedad y las malas hierbas | La antigua terminal de Pont de Fusta lleva más de una década sin mantenimiento

ANA CORTÉSValencia

La falta de cuidados y el paso de los años han carcomido la antigua Estación Central de Ferrocarriles Económicos de Valencia. La conocida como Pont de Fusta formó parte de una de las redes de trenes suburbanos más interesantes de España, el llamado popularmente 'trenet'. La trama sirvió para el desarrollo del sistema de metro actual. De hecho, Metrovalencia reutilizó las vías de las cuatro líneas existentes que partían desde la capital hacia el Grao, Rafelbunyol, Bétera y Liria. Esta memoria del pasado industrial se ensombrece por la imagen de abandono que reflejan su parte trasera y sus laterales.

El edificio fue construido en 1892 y dejó de cumplir las funciones como estación un siglo más tarde. Se mantiene su configuración exterior, pero el interior fue remodelado acorde con su nuevo cometido, pues sirve de sede central para la Policía Autonómica Valenciana.

La fachada principal, de cara al cauce del Turia, tiene un aspecto aceptable; lo que no ocurre en la posterior. Numerosos tramos han perdido la pintura, el suelo es cultivo de malas hierbas y los jardines de las escaleras están repletos de pintadas y vegetación sin cuidado. En general, el basamento del muro está cubierto por la suciedad acumulada. En uno de los laterales se aprecian marcas de las inundaciones que la calle Santa Rita solía sufrir hace un par de años debido a las lluvias torrenciales y al desbordamiento del drenaje urbano.

Fachada. Las fugas tiñen las paredes de humedades y las desconcha.
Fachada. Las fugas tiñen las paredes de humedades y las desconcha. / I. Marsilla

Manuel C. llegaba en tren a la Estación de Madera para acudir al ya desparecido estadio Vallejo del Levante UD, en cuyo emplazamiento original se alzan varias fincas residenciales. El estado en el que se encuentra el inmueble, no sorprende al que hoy es habitante de La Zaidía. «Lleva más de una década sin mantenimiento, la degradación es lógica», afirma, «no tiene el aspecto de una sede policial». Para Ramón H. los bares colindantes también favorecen el desaliño. «Hay una carencia de higiene ya que los establecimientos no limpian lo que ensucian», asegura el vecino que vive junto a la construcción.

El mantenimiento del edificio es responsabilidad de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE), ya que es la gestora de la Policía de la Generalitat. Tras la última remodelación del Consell, el órgano está adscrito a la Conselleria de Justicia, Interior y Administración Pública. Previamente, era competencia de Presidencia. Según fuentes gubernamentales, la obra tiene una protección de segundo nivel en fachada, estructura, escaleras y cubierta; por lo que estos tramos no pueden alterarse. Se trata de un nivel intermedio, pues el cuarto es el máximo y el más restrictivo.

Reloj del andén. El arreglo no ha tenido lugar pese a llevar años parado.
Reloj del andén. El arreglo no ha tenido lugar pese a llevar años parado. / I. Marsilla

Mariano Bolant, presidente del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia, considera que queda mucho «por sensibilizar sobre el valor del patrimonio industrial valenciano». «Pont de Fusta merece ser rescatado para que se sepa lo que en su día fue», sentencia Bolant. Para el especialista, la arquitectura de toda urbe es un libro abierto donde leer la historia de una sociedad. La conservación actual no dignifica ni el pasado ni el presente de este espacio centenario.