Los cerebros fugados no regresan a la Comunitat

Estrella l. Díaz. /
Estrella l. Díaz.

Durante la crisis se marcharon 1.300 investigadores y sólo han vuelto 25 | La región está a la cola en investigación y desarrollo

MAR GUADALAJARA

Una carrera o dos y un máster, hasta tres titulaciones además de un doctorado y con un proyecto en mente a desarrollar. Una puerta cerrada y cientos de ventanas abiertas. «Cuando acababa mi licenciatura me di cuenta de que, para poder tener un futuro como investigador, iba a tener muchas más posibilidades en el extranjero», relata el valenciano Javier Ribera, que a sus 33 años trabaja como científico en el Instituto de Investigación Federal Suizo, Empa. Se graduó como Ingeniero Técnico Forestal y es Licenciado en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia, en 2012 se marchó a Alemania para doctorarse en Ciencias Naturales. Sin saberlo, emprendió un viaje sin billete de vuelta. «He puesto mucho esfuerzo en hacerme un sitio y desde entonces, no he intentado regresar de manera definitiva porque aún tengo mucho trabajo con diferentes proyectos aquí en Suiza, pero cuando he preguntado por las posibilidades de volver siempre me han contestado que el principal problema sería la financiación para poderme contratar», comenta.

La Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior, (RAICEX) estima que hay entre 15.000 y 20.000 profesionales trabajando en el extranjero, alrededor de 1.300 son valencianos. Entre los países de acogida del talento que se forman tanto en la Comunitat como en el resto de España, están Reino Unido, Alemania, Suecia, Suiza, Francia y Estados Unidos.

En 2016, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, prometió realizar una inversión de más de 61 millones de euros para el retorno de los investigadores valencianos exiliados. No ha sido hasta este año, cuando los doctores han comenzado a beneficiarse de las ayudas del llamado Plan Generación Talento, (Plan GenT). Nueve millones es la cifra que finalmente el Consell ha destinado a recuperar el talento valencianos en el exterior: la mitad de la partida se presupuestó en 2018 y la otra mitad este año, según informa la Conselleria de Educación. De la promesa de los más de 61 millones nadie se hace responsable.

Tan solo 25 investigadores han regresado, de los 1.300 que dejaron la Comunitat durante la crisis. Otros 15 talentos han podido acceder a las plazas y estos últimos son, «una retención del talento científico en nuestras tierras», según explica la Conselleria de Educación. Son 40 las plazas concedidas en total por la Generalitat, que se enmarcan en cuatro áreas para diferentes perfiles.

No se han planteado volver, aunque desearían poder hacerlo. La Comunitat está a la cola en materia de inversión en I+D, por detrás de autonomías como Navarra, País Vasco o Andalucía. No hay dinero ni recursos humanos que potencien el desarrollo de ciencia y tecnología punteras. Los profesionales en el extranjero coinciden en señalar la falta de inversión y la burocracia que entorpece el sistema. «Creo que la administración apuesta por gastar el dinero en cosas que pueden justificar de manera sencilla y necesita plazos más cortos, la principal diferencia está en la cantidad de dinero que se destina a I+D+i y las facilidades que dan en los programas para ser más accesibles a los investigadores».

Todos están de acuerdo: lo único que les haría regresar sería poder seguir trabajando con las mismas condiciones. «Me gustaría volver a 'la terreta', pero si pudiera encontrar un trabajo que me diera una estabilidad y pudiera seguir con mis proyectos», añade Javier Ribera.

Eva M. Navarro.
Eva M. Navarro.
Eva M. Navarro. Doctora en Manchester «Tienen un sistema cerrado al talento»

Desde de Alicante pasando por Ciudad de México, hasta Manchester, Eva María Navarro es profesora titular en la Escuela de Computación de Manchester donde se construyó el primer ordenador digital del mundo. Su tarea de investigación fusiona las disciplinas de computación, control automático, matemáticas aplicadas e ingeniería eléctrica, con aplicaciones en diversas áreas de la tecnología y ciencia, incluso en neurociencias, biología y ecología. Se declara «anti-disciplinaria y emprendedora del conocimiento» y reniega de las disciplinas: «¿por qué tiene que haber fronteras en el conocimient?».

Tres títulos universitarios, una especialización y experiencia en centros de prestigio internacional y dirigiendo proyecto de investigación, Eva María es una reconocida profesional a nivel internacional. No cree que la administración fomente la investigación y «no puede haber desarrollo tecnológico sin investigación».

Considera que el mayor problema « es la endogamia y la falta de transparencia en contrataciones», el español es «un sistema que no es abierto y dinámico» que está de espaldas al talento y «en general, cierra la puerta a nueva gente, nuevas ideas y a hacer las cosas de forma diferente».

Javier Ribera.
Javier Ribera.
Javier Ribera. Científico en Suiza «No hay inversión para volver»

«Vivo en St. Gallen, una ciudad al nordeste de Suiza, me apasiona mi trabajo aquí pero me gustaría volver, siempre que pregunto me responden lo mismo: no hay inversión, nadie me contrataría», reconoce el joven valenciano. Por ello cree que uno de los cambios necesarios para la investigación está en fomentar la colaboración «entre la empresa privada y las instituciones públicas para promover la transferencia del conocimiento al mercado».

Jose Torres.
Jose Torres.
Jose Torres. Doctor en Londres «No pude hacer mi doctorado en España»

«Hice algunos intentos para hacer el doctorado en España, pero no hubo manera, hay muy pocas becas y extremadamente competitivas. Me surgió la oportunidad de hacerlo en Londres y me vine sin pensarlo».

Jose Torres es un joven de Pego, Alicante, licenciado en Biología en la Universidad de Valencia y con un máster de Neurociencias en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su actual proyecto: un segundo postdoctorado en el que investiga usando peces zebra para estudiar diferentes desórdenes neurológicos, pero anteriormente también estuvo embarcado en el estudio del campo del dolor.

Cree que tanto el Gobierno como la Generalitat están apostando por «políticas para el fomento del I+D aunque, las considera «insuficientes». A día de hoy se cuestiona: «Cómo puede ser que mi currículo sea suficientemente bueno como para establecerme en centros punteros del Reino Unido pero no para centros en España».

Estrella l. Díaz. Doctora en Birmingham «Sin ciencia hay una sociedad inculta»

«Me fui a Reino Unido cuando acabé la carrera, ahora tengo una plaza fija de doctor en la Universidad de Birmingham, que se dedica a la enseñanza universitaria basada en la investigación: soy profesora pero mi carga principal es investigar». Estrella Luna Díaz, nació en Valencia pero vivió «toda la vida» en Castellón de la Plana, hasta que tuvo que marcharse.

Estudia el sistema inmune vegetal con el fin de conseguir que las plantas se protejan mejor a enfermedades causadas por bacterias y hongos. «Conseguí una beca para hacer una tesis doctoral aquí y cuando acabé me hubiera gustado volver, pero todos los investigadores estaban saliendo de España debido a la crisis». Encuentra grandes diferencias: «Aquí no hay tantísima burocracia y la carrera científica está mucho más definida, es más fácil estabilizarte y conseguir una plaza fija».

Para ella la ciencia es la base de cualquier país, «sin conocimiento científico tenemos una sociedad inculta a la que es fácil 'colársela' con ideas como la homeopatía o las pseudociencias».

La Comunitat, por debajo de la media española en I+D

La Comunitat está por debajo de la media española en gasto e inversión en materia de investigación. La región se sitúa por detrás de Castilla y León en el gasto sobre el PIB, supone el 0'99% . Las comunidades con mayor porcentaje de gasto en actividades de I+D sobre el PIB son el País Vasco y Madrid.

En cuanto a los recursos humanos tambiésn se encuentra por debajo de autonomías como la de Andalucía. La administración pública requiere de 2.200 puestos de personal y 1.261 investigadores, según datos del INE. Mientras en Madrid el personal requerido por la adminitración en materi ade investigación es superior a los 13.000 empleados y son más de 6.300 los profesionales de la investigación.

Todo ello se refleja en la productividad científica. Cataluña es la comunidad con más producción científica, con 100.313 publicaciones en el decenio, son un 22,72% del total de publicaciones de universidades. Mientras la Comunitat está en cuarto lugar, con 49.994 publicaciones, que suponen el 11,32% del total.