Los veterinarios, en contra de la apertura de nuevas facultades

Los veterinarios, en contra de la apertura de nuevas facultades

La Comunitat cuenta con dos centros de enseñanza y aspira a dos más en Valencia y Alicante

RAFA MUÑOZValencia

La profesión veterinaria está «en riesgo». Es lo que denuncia la Confederación de Decanos/as de Veterinaria de España (CDVE), que agrupa a las 12 facultades que imparten esta enseñanza en nuestro país. Este órgano colegiado ha convocado una manifestación frente sus facultades en todo el país el próximo 17 de diciembre para protestar por la «apertura de cinco nuevos centros universitarios», según un comunicado.

En la Comunitat existen dos facultades de veterinaria: la de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, y la de la Universidad Católica de Valencia, ambas en la capital. En los próximos años, según la CDVE, podría duplicarse la cifra con la apertura de sendas facultades en la Universidad de Valencia y la recientemente creada Mare Nostrum, en Alicante.

«Queremos sensibilizar a la sociedad y a los responsables de la creación de nuevas facultades de Veterinaria en la línea de que ya son muchas las que hay 12 en España, y pensemos que más facultades no son necesarias; y no sólo es que no sean necesarias, sino que están mermando mucho la imagen de la veterinaria española fuera de nuestro país», explicó Santiago, Vega, decano de Veterinaria de la Universidad Cardenal Herrera-CEU.

«La calidad del servicio que puede aportar el veterinario va a reducirse porque al haber tantos habrá mucha competencia y el precio y la calidad van a disminuir y al final nos afectará a todos», señaló Diana Uribelarrea, estudiante del CEU de 23 años, durante un descanso de sus prácticas en el Hospital Clínico Veterinario.

«No es algo que nos vaya a beneficiar a los estudiantes; va a incrementar muchísimo el número de graduados, y eso hará que frente a los pocos puestos de trabajo que hay hoy en día, haya más graduados que trabajo», agregó su compañera Isabel Calvo, de 25 años.

Los decanos de Veterinaria alertan de una posible sobredimensión de la oferta educativa, un descenso de la calidad docente, aumento del déficit económico de las universidades y, sobre todo, una saturación del mercado laboral.

«Los sueldos a los que se ven abocados nuestros estudiantes que acaban la carrera son bastante bajos; esta situación haría que se complicara aún más el mercado laboral y que estos futuros veterinarios encontraran remuneraciones y contratos peores , incluso, llegar a tener paro en esta profesión», destacó Santiago Vega.

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