Las Provincias

La maraña de la dependencia

  • Las plataformas de la Comunitat aconsejan a los afectados acudir a los servicios sociales municipales para resolver sus procedimientos

  • El retraso en la resolución de expedientes y la falta de personal, principales escollos

«Las cuestiones de urgencia se han hecho, pero todavía falta mucho por hacer». Mari Carmen Prats, coordinadora de las plataformas en defensa de las personas en situación de dependencia de la Comunitat, resume así la situación en la que se encuentra el colectivo en la actualidad; coyuntura que fue analizada por los responsables de la decena de entidades regionales que conforman la plataforma valenciana en la última reunión mantenida en la localidad de Algemesí.

Las principales preocupaciones de los dependientes se centran en el retraso que viene sufriendo la resolución de expedientes y las valoraciones del grado de dependencia de cada usuario. En el último encuentro mantenido con la secretaria autonómica de Servicios Sociales y Autonomía Personal, Sandra Casas, las plataformas fueron informadas de que, al menos hasta dentro de dos años, no será posible poner al día la lista de espera. Por tanto, hasta finales de 2018 el Consell no habrá incorporado al sistema de ayudas a todos los usuarios. En opinión de Prats, sin embargo, acelerar este proceso debería ser la prioridad para la conselleria.

La coordinadora cree que con más personal y recursos se podría adelantar este plazo. El proceso no es sencillo y de ahí la necesidad de más profesionales que se encarguen una tramitación que arranca en los servicios sociales municipales, pero que debe contar con una serie de informes y valoraciones para que, finalmente, el solicitante pueda optar a las ayudas previstas en la ley.

Precisamente otra de las cuestiones que inquieta a los afectados es «la insuficiencia de personal» tanto en los ayuntamientos, lo que retarda la resolución de los expedientes, como en las propias residencias, como puso de manifiesto el caso del anciano de Carlet, supuestamente desatendido por falta de profesionales. Desde la coordinadora de plataformas apuntaron que, en la reunión con Casas, «reconoció la imposibilidad de llevar a término estos objetivos (reducir la lista de espera en un plazo menor y contar con más personal) a causa de la falta de financiación y la complicada legislación estatal vigente que les imposibilita a crear más puestos de trabajo».

La puesta en marcha de centros públicos es otra de las necesidades. Prats explicó que «es patente la insuficiencia de plazas», tanto en centros de día, ocupacionales, residencias o viviendas tuteladas; aunque de nuevo chocan estas peticiones con los recursos limitados de que dispone la Generalitat. Este hecho se pone también de manifiesto en el concurso público para adjudicar unas 3.300 plazas en residencias privadas para personas mayores y dependientes que tiene previsto impulsar en breve el Gobierno autonómico.

Las plataformas, conscientes de esta situación, aconsejan a las familias afectadas por la lista de espera o la imposibilidad de optar a una plaza en un centro o una residencia que, para tratar de resolver su situación, acudan a los servicios sociales de los ayuntamientos, que son los encargados de informar del estado de su expediente.

Una vez resueltos todos estos frentes, los más acuciantes para los dependientes, desde la plataforma recuerdan también que sigue pendiente la aprobación del denominado catálogo de servicios. Entre estos complementos para la atención del colectivo, la coordinadora propone que se cree la figura del asistente personal y que se impulsen también servicios de asistencia a domicilio que, en estos momentos, sólo tienen algunas localidades ofrecidos por sus propios ayuntamientos.

Prats, por último, quiso subrayar que cuestiones «de urgencia» como el pago de prestaciones, «que se están cobrando al día», ya se han resuelto, pero que, resolver la lista de espera «que se haga cuanto antes, mejor».