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Valencia 2 - Arsenal 4

Siempre nos quedará Sevilla

Neto saluda a los aficionados mientras el resto de compañeros se dirigen cabizbajos hacia el vestuario./J. Signes
Neto saluda a los aficionados mientras el resto de compañeros se dirigen cabizbajos hacia el vestuario. / J. Signes

Los clamorosos fallos defensivos dejan al Valencia sin el sueño de la Europa League

Pedro M. Campos Dubón
PEDRO M. CAMPOS DUBÓNValencia

El Valencia viaja con destino al cielo. Pero llegará tras una sola parada: Sevilla. De Bakú pasará de largo. El gol de Aubameyang cuando moría la ida de la semifinales de la Europa League en el Arsenal Stadium sentenció la eliminatoria. Mestalla puso de su parte, los futbolistas se dejaron la vida, pero el dulce sabor de la remontada quedará para una nueva ocasión. Era el broche final a un centenario glorioso. Pero aquí nadie se puede desanimar. Queda mucho por disfrutar. Hay una final de Copa del Rey frente al depresivo Barça, anulado de la Champions, y resta meterse entre los cuatro primeros de la Liga para mantenerse en la aristocracia continental. El delantero del Arsenal entra en la lista de rivales 'non gratos'. Mató el choque en Londres y aplastó el inicial espíritu en Mestalla. Fue la eliminatoria de Aubameyang y Lacazette. Solitos desnudaron a la frágil defensa del Valencia. Y por Europa no se puede viajar con esas alforjas. Te largan a casa por la vía rápida. Siete goles entre ambos en los dos partidos.

Y eso que el inicio fue el que se escribía en el mejor guión de Marcelino. Gol lo antes posible para mantener vivas las esperanzas. Y ocurrió. Tras dos ocasiones claras fabricadas en la banda izquierda con Gayà y Guedes en plan Zipi y Zape, el portugués inició una cabalgada a los diez minutos para dejar el balón a Rodrigo. El internacional vio a Gameiro, le dejó el esférico para que lo acariciase a la red. Éxtasis. La hazaña era posible. El Valencia se comía a bocados al Arsenal.

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Instantes después llegó un momento clave. Rodrigo volvía a ser protagonista en el área, en su hábitat. Recibía el balón y chutaba fuerte a la portería londinense. Pero no fue Cech el que desvió el esférico. Fue fuego amigo. Todos al suelo que vienen los nuestros. El balón dio en Gameiro y se marchó fuera. Con el segundo gol la eliminatoria ya estaría con color blanquinegro. El internacional insistió con un disparo fortísimo que salió rozando el palo. Asedio valencianista. Pero no siempre los planes salen bien. Es lo que tiene volver a cometer despistes defensivos ante delanteros letales. Un saque del portero checo en largo provocó una disparatada manera de sacar el balón por parte de los defensas valencianistas. Y por allí pasaba el más listo de la clase. Aubameyang se hizo con el esférico y mató con maestría. Chasco.

El Valencia se desanimó. Guedes se fundió. La autopista por la banda izquierda ante un débil Maitland-Niles se encontró con peaje. El equipo se desenchufó y el Arsenal empezó a tocar el balón. No con maestría -Emery sólo tiene dos buenos atacantes y el resto son de segunda fila- pero sí con acierto. Tanto que incluso dispuso de ocasiones tras jugadas corales. Aún así, el Valencia pudo irse al descanso con un segundo tanto si la falta lanzada con malicia por Parejo hubiera ido cinco centímetros hacia la izquierda. Pero el Valencia pudo irse satisfecho después de ver la última acción del Arsenal. Aubameyang, un peligro público, se marcó un jugadón por la banda derecha, se marchó de Gayà con facilidad y centró a su compinche Lacazette para que este rematara con solvencia. El balón dio en el palo. Bendito palo. Neto no se lo creía. Todavía había esperanza.

2 Valencia CF

Neto, Piccini (Carlos Soler, m.56), Garay, Gabriel Paulista, Gayà; Coquelin, Parejo, Wass, Guedes (Ferran, m.71), Rodrigo (Santi Mina, m.71)y Gameiro

4 Arsenal FC

Cech, Kolasinac (Mustafi, m.70), Monreal, Koscielny, Sokratis, Maitland-Niles, Torreira (Guendouzi, m.79), Xhaka, Özil (Mkhitaryan, m.62), Lacazzete y Aubameyang

GOLES:
1-0, m.11: Gameiro. 1-1, m.17: Aubameyang. 1-2, m.50: Lacazzete. 2-2, m.58: Gameiro. 2-3,m.69: Aubameyang. 2-4, m.89: Aubameyang
ÁRBITRO:
Danny Makkelie (NED). Amonestó por el Valencia a Garay, Gabriel y Gayà, y por el Arsenal a Özil y Maitland-Niles
INCIDENCIAS:
Partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Liga Europa disputado en el estadio de Mestalla ante 44.481 espectadores

El francés avisa una vez. Dos no. Salió del vestuario con el colmillo afilado. Y sólo hubo que esperar cuatro minutos para comprobarlo. Aprovechó el regalo de su mejor amigo. Lacazette y Aubameyang, sociedad anónima. El gabonés peleaba un balón a Gayà. Parecía que el valencianista lo tenía controlado. Pero el exdelantero del Dortmund nunca se conforma. Insistió y se hizo con el botín. Alzó la vista y le envió el esférico a Lacazette, que definía con maestría. El partido se acababa en el minuto 49. Si fallas tanto en defensa no te mereces ganar. El fútbol es así. Y más en la máxima categoría. Los pequeños detalles cuentan. Pero en esta ocasión no fueron desaciertos menores. El Valencia lo siguió intentando. Guedes disparaba fuera. Fue lo único que hizo el portugués en la segunda mitad. El bajón de juego del fichaje más caro de la historia blanquinegra es alarmante. Preocupante. Marcelino tuvo que retirarlo del campo. Por su banda entraba el Arsenal como si Grezzi les hubiera construido un carril bici. Pero este Valencia puede equivocarse pero nunca pierde el orgullo. Tanto que aún consiguió igualar el choque. Una jugada de Wass por la banda derecha acabó con el balón en los pies de Rodrigo, que chutaba a puerta. El esférico volvía a golpear en Gameiro, pero en esta ocasión el francés realizó un escorzo para que no se le escapara y consiguió remachar a la red.

Todavía había gente que creía. En el Valencia nunca se puede dejar de confiar. Era casi un imposible pero cosas más difíciles se han visto. Como hubiera sido un gol de Garay. El central argentino lo tuvo cerca con un disparo fortísimo desde fuera del área. Pero no. Lo que tanto le cuesta a algunos, a otros les sale de serie. Como a Aubameyang. Es un zorro. Pululaba por la frontal del área mientras veía a su compañero Maitland-Niles cabalgar por la banda derecha. Cuando estaba a punto de central, el gabonés se adelantó a Garay y remató a la red. Y a dos minutos del final el mismo jugador casi mete a Neto en su portería con un chut fortísima en el cuarto gol del Arsenal. Tres tantos de Aubameyang y otro de Lacazette. Dos peligros públicos.

Se acabó lo que se daba. El sueño del doblete se esfumaba. Fue bonito mientras duró. Se peleó pero no se pueden tener esos fallos defensivos. Imperdonables. Si ante Aubameyang y Lacazette te condenan, imagínate ante Messi. El único consuelo es que en la final de la Copa del Rey no estará el operado Luis Suárez, pero el argentino se vale para hacer lo que quiera. Pero aquí nadie se desanima. Nadie. Siempre nos quedará Sevilla.