Suciedad y desorden en el Hospital Clínico

Una usuaria trata de limpiar restos de vómito en la zona de espera de radioterapia. / lp
Una usuaria trata de limpiar restos de vómito en la zona de espera de radioterapia. / lp

Pacientes y sanitarios denuncian malos olores y equipos obsoletos en radioterapia

DANIEL GUINDOVALENCIA.

«Está todo reseco y pringoso, da la sensación de que no se había limpiado en un mes y huele mal. Parece un basurero». Los usuarios que se someten a radioterapia en el Hospital Clínico de Valencia soportan la reiterada falta de limpieza que sufre esta zona del sótano, según denuncian desde CCOO, que ya han reclamado en varias ocasiones a la dirección del centro que corrija la situación. Durante los últimos días, pacientes y familiares han mostrado su malestar a la formación sindical, desde donde urgieron al servicio de limpieza a acudir a este espacio ubicado en el sótano. «Es una vergüenza, las papeleras siempre a tope, vómitos sin limpiar y cucarachas, y nos dicen que no pueden fumigar», lamentaron desde CCOO. También lamentan el desorden de las salas donde se lleva a cabo la radioterapia, así como el uso de maquinaria obsoleta. «Uno de los dispositivos está roto, por lo que aumentan las esperas», añadieron.

No es la primera vez que sucede algo así en el Hospital Clínico. Precisamente, el sindicato CSIF denunció en febrero que el primer sótano del hospital se había convertido en un «vertedero» por la acumulación de camas y todo tipo de mobiliario en desuso. La central sindical ya reclamó en ese momento la limpieza y acondicionamiento urgente de estas instalaciones por las que cada día transitan decenas de profesionales y pacientes.

Recientemente, el centro sanitario ha vivido también otros dos episodios de malestar entre pacientes y personal sanitario. A comienzos de mes, una avería en el aire acondicionado dejó a parte del servicio de Urgencias y a las cocinas sin climatización, mientras que a mediados de mayo la presencia de chinches obligó a cerrar varias habitaciones para erradicar estos insectos, que meses antes también habían hecho acto de presencia en el centro hospitalario.

La zona está pendiente de reforma para albergar dispositivos donados por Amancio Ortega

Por su parte, desde la dirección del Clínico recordaron que hace unas semanas se iniciaron unas obras en el servicio de radioterapia que consisten en la construcción de un búnker que albergará uno de los nuevos aceleradores lineales con los que próximamente contará el hospital. A este nuevo equipo se suma otro nuevo acelerador que está previsto para el 2020 y que sustituirá a uno actual; equipos donados por la Fundación Amancio Ortega. Durante el tiempo que duren las obras, y para que no tengan repercusión en la actividad del servicio, se han separado la zona de trabajo con barreras físicas y tabiquería de modo que no existe ningún contacto entre la zona de trabajo y la zona de pacientes, explicaron.

En esta línea, desde la dirección del Clínico quisieron subrayar que «en ningún caso es cierto que se carezca de medidas de higiene, es más, estas se han incrementado por este motivo, de hecho hay una comisión multidisciplinar que se encarga de llevar un seguimiento».