Ribó convoca de urgencia a sus ediles tras la fuerte presión en el Cabanyal

Finca de la calle San Pedro, en el Cabanyal, pendiente de derribo por el estado de ruina. / irene marsilla
Finca de la calle San Pedro, en el Cabanyal, pendiente de derribo por el estado de ruina. / irene marsilla

Salvem y la asociación vecinal abandonan la reunión del decálogo de convivencia y amenazan con no volver hasta que se garantice la seguridad

LOLA SORIANO VALENCIA.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha convocado hoy a una reunión de urgencia a sus concejales para tratar de plantear acciones para desatascar los proyectos del barrio del Cabanyal. Precisamente, este encuentro de los partidos de gobierno se producirá después del enfado manifestado ayer de forma pública por la plataforma Salvem el Cabanyal y la asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar, que decidieron abandonar por la tarde una sesión organizada por el Ayuntamiento en la que la concejal de Igualdad, Isabel Lozano, iba a presentar las líneas de un decálogo de convivencia vecinal.

En un comunicado remitido a las 20 horas, los dos colectivos dieron a conocer su plante al Consistorio. «No vamos a continuar participando en los encuentros del decálogo de convivencia hasta que no se haga efectivo un cambio en las medidas aplicadas al incivismo que se está enraizando en la zona cero del Cabanyal y otros puntos», indicaron.

Los vecinos aseguraron que no regresarán hasta que no se garantice la seguridad en el barrio. Reconocieron que fueron ellos los que propusieron instalar un retén policial en la calle Escalante, «pero no ha dado el resultado esperado. Un retén sin cambio en las políticas de seguridad encargadas a los cuerpos de seguridad y sin una hoja de ruta clara no sirve para garantizar la aplicación de las ordenanzas».

También insistieron en que hay «gente mayor amenazada en sus propias casas. No se trata sólo de que no pueden vivir con tranquilidad, sino que se ha llegado al punto de que hay amenazas personales y ataques directos, como inundar una casa». Por todo ello, los colectivos exigieron medidas policiales correctivas.

Este plante de los vecinos a la inacción municipal se registró también horas antes de que la plataforma Salvem el Cabanyal realice, en horario vespertino, una asamblea la segunda que organizan tras las vacaciones estivales. En esta reunión analizarán con profundidad la situación de parálisis del barrio y la inacción municipal y, en su caso, estudian adoptar acciones de presión.

Si bien la concejalía de Patrimonio, que dirige María Oliver, movió ficha el lunes, con el derribo de una finca que estaba desde hace años en ruinas, la realidad es que los vecinos aseguran que estarán vigilantes para ver si se realiza la demolición de otras cinco construcciones pendientes en San Pedro y Los Ángeles.

El alcalde reconoció ayer que va a reunir a los concejales de diferentes áreas para «ver cómo podemos acelerar el tema». En este encuentro acudirá, entre otros, la portavoz socialista, Sandra Gómez, pero en cambio no podrá estar el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, porque estará en Madrid.

Ribó trató de justificar el trabajo del Ayuntamiento en el Cabanyal y dijo que «se está trabajando a diferentes niveles, uno de ellos es el tema de los derribos». También apuntó que se aprobaron la semana pasada en la junta de gobierno dos proyectos para construir casas, si bien el Ayuntamiento ha tardado dos años en tramitar cuatro viviendas municipales en el barrio.

El alcalde resaltó que se está trabajando para «fomentar las normas de comportamiento», aunque precisamente fue en la reunión donde se iba a tratar este tema donde se produjo el plante vecinal.

Reconoció que «no es el ritmo que desearían los vecinos de la zona cero, pero quiero insistir en que se están haciendo muchas cosas. En el Cabanyal las cosas están funcionando» y añadió que «cualquier actuación requiere su 'tempo'».

Cuenta atrás

Esta última declaración encendió también los ánimos de la asociación de vecinos del Cabanyal. Su presidenta, Pepa Dasí, que quiso mostrarse esperanzada en que el Ayuntamiento comience a hacer ya cosas tras tres años de tramitaciones, apuntó que «el tempus de espera ha caducado. No podemos esperar más, tenemos que empezar a ver actuaciones. Han tirado esta semana una finca que estaba en ruinas, pero queremos que detrás y de forma seguida vayan las otras cinco pendientes. Es tiempo de hacer obras y rehabilitaciones. Tiene que salir la cosa ya».

Dasí explicó que antes de las vacaciones se reunieron con la concejal de Patrimonio, María Oliver, «y le dijimos que esas casas se tenían que tirar ya. Ahora hemos visto la primera». Y añadió, en referencia a la presión que están haciendo los vecinos, que «estamos forzando la situación para que se hagan cosas».

Preguntado Ribó por las críticas vecinales, el alcalde dijo que sí. «Comprendo las críticas, igual que la crítica de una señora cuando ve una cada de perro en su calle y se enfada. Es normal que la gente critique, es bueno, pero tiene que entender que las cosas necesitan un tiempo y se está haciendo». Esta declaración desató el malestar en redes sociales. Algunos se preguntaban si Ribó «tiene asesores o enemigos. Estas declaraciones son una burla para las familias que están sufriendo las mafias consentidas en la zona cero del Cabanyal».

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