Miles de botes y artículos de manteros se acumulan en naves de la Policía Local

Algunos de los productos decomisados, ayer en la central de la Policía Local. / irene marsilla
Algunos de los productos decomisados, ayer en la central de la Policía Local. / irene marsilla

El Consistorio registra este año más quejas vecinales al 092 y multa a 143 personas por tirar petardos fuera de las horas y zonas permitidas

PACO MORENO VALENCIA.

Más botes de cerveza y refrescos decomisados, el doble de artículos de manteros y también un incremento de llamadas al 092. Todo ha aumentado estas Fallas en Valencia según el balance que difundió ayer la Policía Local, constatando el mayor número de visitantes y problemas de orden público en los barrios.

Las 26.099 latas incautadas por los agentes permanecen en los depósitos del Cuerpo hasta que sus propietarios paguen la tasa por la venta, mientras que por otro lado sigue la tramitación de las sanciones. Este es el procedimiento general salvo cuando se trata de productos perecederos, señalaron fuentes municipales. Entonces se destruyen por razones de salubridad.

Las latas incautadas en 2018 fueron 24.404, mientras que un año antes se elevó a 20.928 unidades. Como se observa, una progresión al alza de manera inexorable y que no distingue si un año es mejor para el turismo por el calendario. En todos los casos, añadieron, se espera 15 días antes de la devolución para que el instructor del expediente tenga un plazo de margen.

Los depósitos guardan 41 planchas y 32 botellas de butano a la espera de entregarlos

Los comerciantes del centro histórico alertaron al principio de estas fiestas de la presencia de 'coches-patera' estacionados en los alrededores de la plaza del Ayuntamiento, de tal manera que luego repartían la mercancía con carritos de supermercado antes y después de cada mascletà.

Los servicios policiales se han extendido también a la incautación de puestos de venta ambulante sin licencia. En total, 38 frente a los 34 del pasado ejercicio. La asociación de comerciantes destacó el jueves como una de los cambios a mejor un mayor control en la venta ilegal de comida, con la rápida intervención de los agentes cuando eran alertados de estas paradas.

Desde el 1 al 19, los agentes realizaron 82 detenciones y 3.547 identificaciones por delitos contra la seguridad vial, violencia de género y doméstica, contra la propiedad intelectual o industrial y reyertas. En el mismo periodo, se realizaron 853 pruebas de alcoholemia, de las que 109 resultaron positivas frente a las 129 del año anterior. Respecto a la siniestralidad, hubo 164 accidentes sin víctimas frente a las 215 del pasado ejercicio.

De productos perecederos se han tirado 645 kilos de embutido, pan, patatas o dulces. Sobre los artículos de manteros como bisutería, bolsos, sombreros, pañuelos, gafas y globos, los propietarios deben pagar la tasa antes de retirarlos. Entre los útiles de la venta ambulante se enumeran carros, mesas, mostradores y expositores; 41 planchas, aros de paella, parrillas y hornillos, entre otros; y 32 botellas de butano y helio, entre otros.

De los 172 accidentes con víctimas de este año, hubo 12 con heridos graves, 161 con leves y ningún fallecido. Los accidentes con fuga ascendieron a 32 y once donde se han dañado propiedades municipales. En las mismas fechas, las 21.658 reclamaciones vecinales suponen un nuevo récord de los últimos años, con más de 3.000 y 4.000 relacionadas con molestias de ruido y ruidos nocturnos.

Por último, el control de pirotecnia se ha realizado en colaboración entre la Policía Local, Bomberos y la Guardia Civil. Se llevaron a cabo 112 inspecciones de establecimientos y 46 de espectáculos pirotécnicos, lo que asciende a 158 revisiones. Además, se suspendieron cinco despertaes. En referencia a los petardos, se realizaron 35 denuncias a establecimientos y 143 a particulares. Los controles de tráfico se saldaron con 806 denuncias, el 20% de los controlados.