La depuradora de Pinedo vertió al mar aguas negras durante dos horas

La depuradora de Pinedo vertió al mar aguas negras durante dos horas

El Ayuntamiento mantiene la playa cerrada a la espera de nuevos análisis mientras el PP pide explicaciones por el desagüe de residuos

PACO MORENO VALENCIA.

La planta depuradora de Pinedo estuvo vertiendo al mar durante aproximadamente dos horas una mezcla de aguas residuales y pluviales la madrugada del pasado lunes, lo que explica el episodio de malos olores que obligó al Ayuntamiento a cerrar la playa, una situación que persiste a la espera de nuevos análisis de muestras. La fuerte tormenta caída en Valencia en apenas unos minutos desbordó buena parte de los colectores, como ocurrió con el del viejo cauce.

Esta instalación también resultó colapsada por la tromba de agua, con lo que aguas residuales acabaron en la desembocadura y el mar. El atasco se vio agravado por el mal funcionamiento de numerosos tramos, afectados por enormes bolas de desechos debido a la falta de mantenimiento desde hacía años.

Las aguas negras afloraron al viejo cauce, aunque fuentes de la concejalía del Ciclo Integral del Agua señalaron ayer que la calidad del agua mejora poco a poco. En cuanto a la planta depuradora de Pinedo, fuentes de la Conselleria de Agricultura aseguraron que la instalación funcionó con normalidad, salvo durante dos horas donde se tuvo que derivar caudal al azarbe.

Este canal discurre por el lateral de la V-30 en la parte de la depuradora y sirve para desaguar el caudal sobrante de las acequias que llegan desde el sur de la ciudad. No obstante, también funciona como vía de escape cuando la planta de Pinedo no da abasto en los tratamientos.

Las mismas fuentes comentaron que en una situación excepcional como la tormenta del lunes se unen aguas residuales y pluviales que entran en la depuradora, superando la capacidad proyectada. Durante dos horas aproximadamente, el excedente de pluviales que no se pueden bombear al emisario, se vertieron al azarbe, que va en paralelo a la depuradora.

Desde la Conselleria señalaron que esto puede provocar una afección puntual en la calidad de agua, y por eso los sistemas de vigilancia alertan para evitar cualquier riesgo de salud pública. El Consistorio izó la bandera roja el lunes por la tarde y hoy se decidirá si se reabre, indicaron fuentes municipales. El propósito es que exista un riesgo cero para los bañistas en cuanto a infecciones y otras dolencias.

La concejala del grupo popular Mª Àngels Ramón-Llin denunció ayer la «pasividad y negligencia» del alcalde Joan Ribó y de los concejales que conforman el tripartito ante el vertido de aguas fecales. «Vamos a presentar preguntas y una moción a la comisión de Medio Ambiente para conocer exactamente las causas por las que se ha cerrado al baño», adelantó la edil.

La concejala señaló que «es necesario que se asuman responsabilidades y que el Ayuntamiento y la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente den los informes, y sobre todo las explicaciones oportunas respecto a las causas que han originado este cierre que ha causado gran malestar entre los visitantes y vecinos de Pinedo».

En su opinión, esta situación puede perjudicar notablemente para volver a obtener la bandera azul». Además, apuntó que «nos preocupa y mucho que esto no sea un hecho aislado, ya que durante este año hemos sufrido otros episodios lamentables con las aguas fecales y su tratamiento con el desbordamiento reciente en el puerto de El Saler y en Nazaret».

Los voluntarios de Cruz Roja ya habían izado la bandera amarilla por la mañana, que después fue por motivos sanitarios. Fuentes municipales afirmaron que no se reabrirá la playa al baño hasta que los análisis obtengan un resultado óptimo.

Ramón-Llin dijo no entender «cómo con un notable incremento presupuestario, suceden estas cosas, que se deben a la incapacidad del tripartito para gobernar, ya que no se entienden entre ellos y no saben ejecutar el presupuesto».

Se da la circunstancia de que esta parte de Pinedo alberga la única playa para perros autorizada de la ciudad, en un espacio acotado desde el pasado año donde se permite a los dueño de los animales que los tengan en la arena y puedan bañarlos. La medida provocó críticas de los hosteleros por la falta de mantenimiento, limpieza y que no se cumpla la prohibición en el resto del litoral de la Albufera.

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