El viaje inolvidable de... Carlota Segura

Carlota Segura en la jaula de un tigre en Tailandia /LP
Carlota Segura en la jaula de un tigre en Tailandia / LP

La joven visitó en familia Tailandia en agosto. Bangkok, Chiang Mai y Ko Samui fueron las paradas de un viaje que la llevó a practicar rafting en canoas de caña de bambú y a meterse en la jaula de un tigre

ELENA MELÉNDEZ

A Carlota Segura le apasiona viajar y lanzarse a conocer territorios desconocidos. Si esta estudiante de periodismo y publicidad tuviera que definir qué tipo de viajera es lo haría como «aventurera», pues aunque le gusta llevar los trayectos preparados y conocer detalles de los lugares a visitar, si cuando llega al destino le recomiendan algo interesante es capaz de cambiar los planes sin pensarlo. Carlota llevaba tiempo queriendo conocer Tailandia pero no fue hasta hace un par de meses cuando, planeando junto a su padre y su hermana las vacaciones de verano, sacaron los billetes decididos a conocer el país asiático en agosto.

Carlota en el templo Wat Pho
Carlota en el templo Wat Pho / LP

La primera parada fue en Bangkok. Allí se quedaron tres noches y les sirvió como primera toma de contacto con un continente cuyos paisajes y costumbres distan de manera radical de los nuestros. Lo primero que le llamó la atención a Carlota fueron los puestos de comida callejeros en los que ofrecían insectos para comer. «Servían cucarachas fritas y todo tipo de bichos, la verdad es que en un primer momento da un poco de aprensión. Para cocinar utilizan especies muy fuertes que hacen que la ciudad huela a comida», explica. Durante los días que pasaron en la capital se hospedaron en un hotel de estilo moderno y visitaron distintos templos. De entre todos ellos, Carlota destaca Wat Pho, el del Buda Reclinado que alberga una inmensa imagen de su figura más sagrada, de 46 metros de largo y 15 de alto, recubierta con pan de oro. «Se trata del Buda más grande que hay en Tailandia. Para visitarlo, los hombres deben ir con pantalón largo y camisa o camiseta y las mujeres con manga larga y las piernas cubiertas.

También estuvimos en el Gran Palacio de Bangkok, que es espectacular y dentro tiene varios templos», detalla. Una de las noches fueron a cenar al Sirocco Skybar, un restaurante ubicado en el segundo edificio más alto de la Bangkok, con unas vistas impactantes de una ciudad llena de contrastes cuyo exotismo atrae a millones de turistas cada año.

El cuarto día cogieron un avión y volaron hasta Chiang Mai, la ciudad más grande del norte del país, que se ha convertido en epicentro cultural. Una de sus primeras visitas fue al templo Doi Suthep. «Mi hermana y yo nos hicimos una foto junto a unos niños locales en las escaleras que dan acceso al templo. En total son 309 escalones los que hay que subir», recuerda.

Imágenes del viaje de Carlota Segura a Tailandia / LP

También se apuntaron a un safari a bordo de un pequeño tren que les condujo por el interior de un parque natural en el que pudieron ver de cerca y en libertad a jirafas, rinocerontes, cebras y distintas especies animales. El segundo día en Chiang Mai hicieron rafting en canoas de cañas de bambú, dieron un paseo a lomos de un elefante y tuvieron la oportunidad de ver tigres de cerca; «primero entramos en la jaula de los pequeños y medianos y luego fuimos a los más grandes, que estaban junto a varios cuidadores. Los puedes acariciar y darles carne, y aunque estás siempre acompañada, no te puedes relajar, la cabeza ni tocarla».

La tercera etapa del viaje les llevó a la isla de Ko Samui, con playas de arena blanca y aguas cristalinas. Junto a la orilla, las mujeres de la isla vendían comida en canoas. «Ofrecían brochetas de pollo teriyaki, fruta, cocos partidos. Se les veían las manos morenas y la cara muy blanca pero no se trata de un tema cultural, se tapan porque les gusta que su rostro se mantenga blanco». Carlota recomienda el viaje a Tailandia pero en otro momento del año pues, al ser agosto, época de monzones, tuvieron algunos días de lluvia y clima inestable, «es un viaje muy especial que repetiría, pero en diciembre».

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