¿Quién es José Vicente Almudéver?

José Vicente Almudéver, presidente de la Asociación Profesional de Flores y Plantas, en su vivero de Alcàsser. /Irene Marsilla
José Vicente Almudéver, presidente de la Asociación Profesional de Flores y Plantas, en su vivero de Alcàsser. / Irene Marsilla

Tiene sentimientos encontrados porque él ha entregado su vida a un sector que al principio se le resistía. «Mi padre quería que fuera ingeniero agrónomo, pero yo estudié Farmacia». En estos años se ha ganado el respeto de sus compañeros. «Ya soy el más viejo de la junta», dice, dispuesto a entregar la vara de mando

MARÍA JOSÉ CARCHANO

Conoce las plantas del vivero que regenta en Alcàsser como si fueran miembros de su propia familia, sabe qué necesita cada una, qué cuidados, y tiene claro que se jubilará al frente del negocio que ha mimado durante décadas, siempre intentando innovar, no en vano se ha paseado por ferias de media Europa.

José Vicente Almudéver ha sido, además, uno de los pilares de la asociación profesional de flores y plantas de Valencia desde que empezó en la profesión, y parecía un proceso natural que acabara de presidente, aunque tenga claro que su paso por la entidad tiene un punto y final muy próximo.

-¿De dónde le viene a usted esta profesión?

-Mi abuelo, y tengo ya 58 años, era viverista; luego continuaron mis padres y mis tíos. Nací entre plantas, así que supongo que me viene de ahí.

«Por suerte o por desgracia, mis hijas no seguirán en el negocio»

-¿Ya entonces tenía claro cuál iba a ser su futuro?

-No crea, que cuando yo estudiaba mi padre siempre quiso que fuera ingeniero agrónomo para que pudiera continuar con el negocio pero yo hice farmacia porque mi idea era que mi futuro profesional fuera otro. Sin embargo, mire lo que son las cosas, durante la carrera me dio clase un catedrático de fisiología vegetal que innovaba muchísimo, y experimentaba con técnicas como el cultivo in vitro. Me pareció muy interesante y seguí con el negocio un poco sin quererlo.

-Dio un paso más pero, además, se implicó en la asociación. ¿Por qué?

-Desde que se creó hace ya alrededor de cuarenta años, en mi familia siempre estuvieron involucrados en esta entidad. Entré el más joven de la junta directiva y hoy en día soy el presidente y el más viejo. Mi objetivo siempre fue modernizar el sector, piense que entonces no había mucha gente preparada con estudios superiores. Y ahí me llamaban a mí.

-¿Cómo han evolucionado sus reivindicaciones en estos años?

-Darnos a conocer es quizás el objetivo más importante. El último proyecto que hemos puesto en marcha es poner en valor el verde urbano con el programa Viles en Flor, que pretende que a todos aquellos municipios que quieran participar les evaluamos sus jardines, y les damos una valoración simbólica. En otros lugares, como Francia, ha funcionado muy bien, y este año, en Valencia, ha habido diecisiete municipios que se han asociado.

José Vicente Almudéver nació entre plantas. Ha sido uno de los pilares básicos de la asociación desde que empezó en la profesión.
José Vicente Almudéver nació entre plantas. Ha sido uno de los pilares básicos de la asociación desde que empezó en la profesión. / Irene Marsilla

-¿Con los años, uno valora el hecho de trabajar rodeado de este verde?

-Es que yo creo firmemente que cuanto más tiempo pasas en lugares donde hay muchas plantas mejor se vive.

-Y si tiene que elegir una, ¿por cuál se decantaría?

-Le digo la que prefieren fuera de España: la adelfa. O, como la llamamos en valenciano, el baladre. En el resto de Europa se usa mucho como planta en flor, aunque cada vez más se piden frutales, olivos, granados o algarrobos como árboles ornamentales.

-¿Cree que un naranjo dará fruta en el norte de Europa?

-Pues no crea, porque en esa zona tienen mucha cultura de cuidado de plantas y en invierno las cubren con telas protectoras para que no se hielen. Y cuando las destapen en primavera estarán en perfecto estado, aunque no haga muchas naranjas.

Una espina clavada

La xylella fastidiosa
Su espina clavada tiene nombre de bacteria, se llama xylella fastidiosa, y está afectando al campo valenciano. «Estamos al lado de las actuaciones de la conselleria en este tema», dice José Vicente Almudéver, pero sabe al mismo tiempo que la destrucción de árboles ha causado el malestar de muchos agricultores. «Si llega a un vivero es su muerte», justifica el presidente de la entidad

-¿Cuánto de ilusión le queda?

-Es que yo siempre que he estado en un sitio he intentado mejorarlo, que vaya a más. Desde que soy presidente he renovado toda mi junta, porque lo que yo quería era tener gente joven y preparada, que tengan ganas de moverse y hacer cosas. Porque detrás hay 230 asociados a los que representamos, que representan el 90% del volumen de facturación en Valencia. Y porque somos la Comunitat de mayor producción en España, y la más exportadora. Eso sí, mi idea era formar un equipo joven y salirme. La primera parte lo he conseguido, y cuando haya un relevo aceptable, lo dejo, que no soy de los que me gusta apalancarme en los sitios.

-¿Le quita mucho tiempo?

-Esto es altruista y, por supuesto, quita tiempo, sobre todo si fuera a todos los actos a los que nos invitan. Yo intento delegar en mi junta.

-¿Tiene algún hijo que le vaya a suceder en el negocio?

-Por suerte o por desgracia no van a seguir. Tengo dos hijas, una estudió arquitectura y vive en Holanda. La otra está aquí acabando Magisterio. Es cierto que no nos gusta tener a los hijos fuera, que egoístamente preferimos que estén a nuestro lado, pero el negocio es duro.

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